Lo intentan amparar bajo un Tratado de Complementacion
Minera con Chile
Tras el agua de la Puna hay un negocio de 5.700
millones de dólares
Según un informe de Minería, que salió a luz ayer,
bombearían hasta 6.000 litros por segundo a Chile.
Quienes dicen que el agua será dentro de algún tiempo
un recurso más estratégico que el petróleo, se
equivocan. El agua no será, sino que "ya es" entre
todos los recursos, el más vital, estratégico y
preciado. Cómo se explica de otro modo que hoy en la
Puna salteña esté a un paso de consumarse un proyecto
que en el Norte chileno redituaría 5.700 millones de
dólares en 20 años, pero que de este lado de la
cordillera podría dejar los acuíferos andinos tan
secos como los de Punta Negra y Monturaqui, hoy
agotados en Atacama ante los consumos industriales de
la gigante del cobre La Escondida.
El pasado lunes El Tribuno comenzó a revelar los
detalles de un proyecto que elaboró en 2.000 una
inversora de Santiago de Chile, El Alamo, y que dio
origen una iniciativa privada en la que algunas
empresas de existencia real y otras sospechadas de ser
"sellos de goma" incurrieron en un sinnúmero de faltas
e irregularidades con las cuales mantuvieron oculto un
plan de "exportación de agua industrial" para consumos
mineros en la región de Antofagasta.
El expediente que examina desde ayer la Unidad
Revisora de Contratos (UNIREN) no deja dudas sobre el
destino de exportación pretendido para el agua de los
pozos que comenzaron a perforarse a fines de 2007 en
Quebrada del Agua, Laguna Socompa, el Salar de
Llullaillaco y el Salar de Río Grande, a escasa
distancia de la línea cordillerana que separa a Salta
de Antofagasta.
Estas perforaciones fueron paradas el 17 de febrero
por la Secretaría de Recursos Hídricos que, sin
embargo, volvió a autorizar su continuidad. Esta
decisión se explicó con un resolución del Ministerio
de la Producción por la cual la firma que llevaba
adelante las tareas acreditó que se hallaba habilitada
desde abril de 2007 a realizar evaluaciones
hidrogeológicas destinadas a alumbrar aguas
subterráneas para "uso minero, agrícola y
agroindustrial en los departamentos Los Andes y La
Poma".
El 6 de diciembre, a través del decreto 3679, la
Provincia declaró cumplidas las metas que la citada
empresa había comprometido en favor del desarrollo de
la Puna salteña.
Entre fines de diciembre y comienzos de enero, sin
embargo, se avanzó con perforaciones que dejaron
traslucir un plan de "exportación", pero de estas
excavaciones, la autoridad de aplicación del Código de
Aguas dijo haberse enterado "ya cuando los pozos
estaban casi terminados". La lista de supuestas faltas
cometidas a las leyes y resoluciones vigentes es más
larga que el acueducto que BHP Billiton, el grupo
australiano que explota La Escondida, espera ver
trazado por Socompa en pocos meses más. La UNIREN
tendrá la palabra final, pero desde los más altos
niveles de la Provincia se aseguró que no se permitirá
que el agua de la Puna sea desviada para consumos
mineros en el Norte chileno.
¿Se puede exportar agua?
Ninguna ley en la Nación ni en la Provincia considera
la posibilidad de una "exportación de agua" como la
que las grandes corporaciones mineras de la región de
Antofagasta pretendieron imponer sin éxito desde
Potosí (Bolivia) y ahora desde Salta. En el medio,
recordemos, otro proyecto de extracción calcado a los
anteriores fuera rechazado en octubre de 2007 por la
chilena Comisión Regional de Medio Ambiente (COREMA),
para evitar que las comunidades campesinas y la vida
silvestre se vean seriamente afectadas solo para que
la minería de Atacama abarate los costos de produccion
de su agua industrial y acreciente las ganancias del
cobre.
Las cifras
170,4 millones de metros cúbicos anuales es el bombeo
máximo que el proyecto prevé desde la Puna salteña
hacia las mineras de Atacama.
6.000 litros por hora llevarían los dos acueductos que
se desprenderían desde Socompa y Sico hacia La
Escondida y Chuquicamata.
1,5 dólares es el valor que las empresas asociadas en
el proyecto cobrarían por cada metros cúbico
trasvasado desde la Puna salteña hacia Atacama.
8 pozos en el primer año, 21 en el segundo, 22 en el
tercero, 20 en el cuarto y 19 en el quinto año prevé
el plan elaborado en Chile en 2000.
203 millones de dólares es la inversión estimada para
el acueducto que abastecería a La Escondida a través
de Socompa.
224 millones de dólares es el costo estimado del
acueducto que abastecería a Chuquicamata a través de
la línea de Sico.
Un informe lapidario
Un informe que elevó la asesoría jurídica de Minería
el pasado 18 de febrero y está por estas horas a
disposición de la unidad revisora que preside Emilio
Tuñón, no deja dudas sobre la intención de desviar el
agua de la Puna hacia consumos mineros en el Norte
chileno.
El informe expone una presentación complementaria en
la que Servicios Mineros -una de las empresas
asociadas tras el plan alentado por BHP Billiton-
sostuvo que el proyecto "permitirá dar cumplimiento al
Tratado sobre Complementación Minera celebrado entre
las Repúblicas de Chile y Argentina, facilitando los
procesos de integración y cooperación económica
regional a fin de lograr una fluida circulación de
bienes y servicios y factores de producción en el
área".
Por si quedase alguna duda sobre el destino pretendido
para el agua de los pozos de la cordillera que
denunció El Tribuno, la firma Servicios Mineros
precisó que "para que el agua en cuestión permita la
expansión de la minería chilena, es menester fijarse
como meta la producción de 6 metros cúbicos de agua
por segundo".
En el siguiente párrafo, la empresa aclaró que "si
bien el agua subterránea a alumbrar podría tener
destinos industrial, agrícolas y agroindustriales, la
primera meta a alcanzar debería ser el agua para uso
minero dentro de las previsiones del Tratado ya
citado".
El Tratado
Los intereses asociados tras el plan que aún sigue
latente en los Andes tienen sus fichas apostadas al
Tratado de Complementación Minera que se firmó en 1997
con Chile, durante la presidencia de Carlos Menen, y
que fue ratificado por los parlamentos de ambos
países. En un publicación editada en Santiago de Chile
en mayo de 1999, Esteban Tomic Arrazuriz, concejal de
la Comuna de Las Condes y presidente de la Consultora
Dos Mundos, expuso cuál es la visión de las mineras
que explotan el cobre en Atacama. Con el Tratado
-remarcó entonces - las empresas mineras estarán en
condiciones de negociar con la contraparte argentina
dos cosas que son de interés primordial para ellas: el
acceso a los recursos hídricos, que en Chile son
escasos y en Argentina abundantes, y la posibilidad de
depositar en territorio argentino, que es más extenso
y por tanto más apto que el chileno para ese fin, sus
ripios, desmontes y relaves".
3 PEDIDOS DE INFORMES
Hoy el Senado tratará un pedido de informes de la
radical Claudia Silvina Vargas para que organismos
competentes aclaren sobre el plan para exportar agua a
Chile. El martes, Diputados aprobó otros de Adriana
Pérez y su par justicialista de Los Andes, Leopoldo
Salva.
Antonio Oieni
Fuente RP
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