miércoles, 30 de abril de 2008

Fuerte apoyo de la CGT a la Presidenta

La central defendió el modelo económico, ofreció respaldo político y se mostró unida; pidió por las asignaciones familiares.

Debe tomarse como una señal fuerte en todo sentido. Los líderes del sindicalismo argentino -salvo el gastronómico Luis Barrionuevo- visitaron anoche a la presidenta Cristina Kirchner, ofrecieron sostén político al Gobierno, reforzaron la idea del pacto social, defendieron el modelo económico kirchnerista y mostraron la unidad gremial que pretendía la Casa Rosada. Llevaron algunos reclamos, también, pero en un tono amable.

Encabezados por Hugo Moyano (camioneros), accedieron al despacho de la Presidenta Jorge Viviani (peones de taxis), José Luis Lingieri (Obras Sanitarias), Antonio Caló (UOM); los "independientes" Gerardo Martínez y Andrés Rodríguez (UPCN); Amadeo Genta (municipales porteños), y "los Gordos" Armando Cavalieri (Comercio), Oscar Lescano (Luz y Fuerza) y José Pedraza (ferroviarios).

Después de la reunión, Andrés Rodríguez indicó que los sindicalistas consintieron que "el modelo no se toca", tal como les reiteró ayer la jefa del Estado. Fue una señal de apoyo a los Kirchner, quienes, en sucesivos actos, esta semana, cuestionaron las versiones sobre un enfriamiento de la economía.

El encuentro transcurrió durante 50 minutos y se realizó en el despacho de la Presidenta, que estuvo acompañada por el ministro de Trabajo, Carlos Tomada. Fue justamente Tomada quien encarpetó la mayoría de los reclamos sindicales: el aumento del mínimo no imponible, la convocatoria a un consejo del salario mínimo y el aumento de las asignaciones familiares.

"Para la recomposición de la familia, es necesario otorgar un carácter universal y un sentido fundamental a las asignaciones familiares", expusieron los sindicalistas. El jefe de la cartera de Trabajo tendrá a su cargo la resolución de esta exigencia sindical.

Para la ministra de Salud, Graciela Ocaña (ausente en la reunión), quedó el pedido de una reformulación del sistema de salud.

De cualquier manera, las demandas pendientes de los gremialistas resultaron secundarias. El eje de la reunión fue el apoyo al Gobierno.

En ese sentido, tuvo alto valor simbólico la presencia de las diferentes corrientes internas de la CGT en el despacho de la Presidenta. También la convergencia alrededor del modelo económico.

"Afianzar el modelo"

La idea se plasmó en una solicitada, que la CGT proyectaba publicar hoy en algunos diarios. "Hoy, más que nunca, es necesario ahondar el afianzamiento de un modelo productivo basado en el fortalecimiento del mercado interno y el aprovechamiento de las ventajas comparativas de nuestro comercio exterior", sostenía el texto, anticipado por Moyano a Cristina Kirchner en la reunión de anoche. Vale como un fuerte sostén del modelo kirchnerista.

En verdad, fue la Presidenta quien habló ayer sobre la inflación y las consecuencias del alza de precios. Los sindicalistas, luego, respondieron de manera uniforme: el enfriamiento de la economía llevará al congelamiento de los salarios y al crecimiento de los índices de desocupación.

Más tarde, Moyano reconoció, en una entrevista con Marcelo Longobardi, en la señal de cable C5N, que "la inflación existe, pero no es cierto que está desbordada".

Como crítica, el secretario general de la CGT opinó que "la canasta alimentaria difiere del índice oficial", pero insistió: "No transmitamos que es un desborde, porque no es así".

La responsabilidad por el alza de precios, según el líder camionero, es del agro. "La inflación creció como consecuencia del campo", opinó. Como en el modelo económico, también en este tema el jefe sindical se encolumnó detrás de la opinión de Néstor y Cristina Kirchner.

El conflicto con las zonas rurales, dicho sea de paso, se convirtió casi en un cotilleo. Hubo sólo algunos comentarios vagos. Anfitriones e invitados prefirieron no ahondar en la crisis.

El pacto social

La buena sintonía entre el Gobierno y los sindicalistas se advirtió en casi todos los puntos de la agenda. En la idea de avanzar hacia un pacto social, por ejemplo.

"Lo estamos conversando, y no incluye un congelamiento de precios", admitió Moyano. Sobre esto, hubo coincidencias generales en la reunión, pero fuentes sindicales confiaron que no se profundizó ni sobre el acuerdo social ni sobre la posibilidad de lanzar un gran acuerdo político el próximo 25 de mayo. Por ahora, allí, no hay más que ideas que sirven de base.

Los gremialistas reiteraron que el futuro de la economía nacional debe incluir dicho acuerdo social, tanto como una creciente presión fiscal "sobre los que más ganaron con este modelo". Resultó otra de las coincidencias con el discurso público de Néstor Kirchner.

El Gobierno, curiosamente, decidió no informar sobre la reunión. Se supo, sin embargo, que hubo un fuerte apoyo a la Presidenta y un encolumnamiento claro detrás del modelo económico creado durante la gestión de Néstor Kirchner y continuado ahora por Cristina Kirchner.

Las demandas insatisfechas de la CGT también llegaron a la mesa, aunque no bajo presión. En todo caso, el Gobierno podrá leer en los por ahora tibios reclamos que no toda la buena onda desplegada anoche por la cúpula sindical es gratis.

Avanza la reelección de Moyano

* El comité central confederal (CCC) de la CGT se reunirá hoy, a las 11, en el complejo polideportivo del sindicato de peones de taxis, para ratificar la convocatoria al congreso cegetista, que se hará el 8 de julio y que aprobará la reelección del dirigente camionero Hugo Moyano al frente de esa central obrera. El metalúrgico Antonio Caló es el candidato para ocupar la secretaría adjunta de la CGT. A la reunión de hoy irán los máximos referentes del moyanismo y de "los Gordos", pero no los dirigentes del barrionuevismo, sector que públicamente impugnó el confederal de la CGT por "estar viciado de nulidad e ilegalidad".

Fuente la nacion

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