jueves, 11 de septiembre de 2008

Chávez ordena investigar posible intento de golpe de Estado en Venezuela

El gobierno venezolano presentó pruebas y denunció el jueves un
intento de "magnicidio" y golpe de Estado contra el presidente Hugo
Chávez, que estaría siendo planeado por militares en activo y
retirados, con el visto bueno de "la administración estadounidense".

El ministro de Relaciones Exteriores, Nicolas Maduro, de Interior,
Tarek El Aissami, y la dirección del Partido Socialista Unido de
Venezuela (PSUV, en el poder) mostraron su "indignación"
y "consternación" ante estas informaciones, que desean transmitir a
gobiernos e instancias internacionales ya que podrían generar "una
guerra civil".

Para Maduro, el origen de esta "conspiración" hay que buscarlo en
Estados Unidos, donde el presidente George W. Bush, antes de dejar
el poder, "pretende desestabilizar y llenar de violencia y sangre el
mundo entero".

"La administración Bush está detrás de este complot y no tenemos
ninguna duda. Al avanzar la investigación se verá de qué manera
están involucrados los diferentes órganos del gobierno de Estados
Unidos", denunció Maduro.

El jueves de madrugada, un programa de televisión presentó una
conversación entre tres militares sobre una toma violenta del
palacio de gobierno de Miraflores en Caracas y de un plan para hacer
estallar el avión presidencial.

Chávez, quien ya fue objeto de un golpe de Estado fallido en abril
del 2002, que lo apartó del poder dos días, anunció que se abrió una
investigación.

"Hemos infiltrado movimientos de los más radicales, fascistas,
pitiyanquis, vendepatrias" que "están intentando incendiar el país.
(...) Sabemos desde hace tiempo que están buscando cohetes tierra-
aire y equipos sofisticados para tratar de volar el avión
presidencial", explicó el mandatario.

Horas antes de hacerse públicas estas grabaciones, Chávez, quien
denuncia a menudo planes estadounidenses para acabar con su
gobierno, aseguró que las "fuerzas yanquis buscan militares y
pilotos que bombardeen Miraflores" o le ataquen durante su programa
semanal de televisión Aló Presidente.

Sin precisar sus fuentes, la televisión pública presentó extractos
de una conversación entre el vicealmirante Carlos Alberto Millán
Millán, el general retirado de la Guardia Nacional Wilfredo Barroso
Herrera y el general de brigada retirado de la Aviación, Eduardo
Báez Torrealba.

"Aquí el objetivo es uno sólo: vamos a tomar el Palacio de
Miraflores, vamos a tomar las plantas televisoras (...) El objetivo
tiene que ser uno sólo, es decir: todo el esfuerzo hacia donde está
el señor (Hugo Chávez)", dice Barroso, según la grabación.

Para Maduro, esta conspiración tiene "cara, nombre y apellido e
identidad".

"Además sabemos quién lo financia", aseguró, acusando también a
ciertos sectores de la oposición y a dueños de medios de
comunicación privados de desestabilizar el país.

Señalado directamente por el gobierno, Miguel Henrique Otero, editor
del diario El Nacional y miembro del movimiento opositor 2-D,
consideró que probablemente la grabación sea un "montaje" del
ejecutivo, que trata de crear "una cortina de humo" para tapar el
escándalo del llamado juicio del maletín, que se celebra en Miami y
salpica al gobierno venezolano.

"Se está hablando de volar al presidente Chávez (...) Eso se llama
magnicidio, no tiene otro nombre, es un delito gravísimo, exigimos
que se investigue y que no vuelva a reinar la impunidad", pidió
Vanessa Davies, portavoz del PSUV.

Según las pruebas presentadas por la televisión pública, además de
tomar el palacio presidencial los militares planeaban volar el avión
de Chávez.

"Ya tenemos un piloto que tiene 1.000 horas de vuelo en F-16 (...)
Proponen también que hagamos el estudio para una posible operación
llegando él (Chávez) de viaje. Una de las acciones pudiera ser
volarlo (el avión presidencial) o capturarlo con aviones en el
aire", detalla Baez en estas grabaciones.

Para Cilia Flores, presidenta de la Asamblea Nacional (Parlamento),
este presunto complot pretende abortar las elecciones regionales de
noviembre.

"Hay que llevar esa denuncia al escenario internacional (...) al
Mercosur (...) a la reunión parlamentaria mundial", pidió.

2 comentarios:

No Publicable dijo...

El racismo y la intolerancia en Bolivia son increibles.

Juan Pablo dijo...

No es sólo el rasismo es lo procupante, a ellos hay que sumarle la violencia, la violación a los derechos humanos, el ninguneo a las instituciones democrática, también y no menor el interés económico y político por divir el Estado Nación.

La integración regional se logra con el Bolivia y con con separatistas cipayos.