[Carta Abierta Necochea] Medios de Comunicación y Salud Mental
Acerca de la inducción negativa de los MEDIOS en el psiquismo y la Salud
Mental
Llevemos las cosas al extremo para analizar nuestras convicciones políticas,
y en particular nuestra corrección como estudiosos del psiquismo acerca de
los embates contra la salud mental de los argentinos. Tomemos un ejemplo
actual como la REALIDAD BOLIVIANA. Tendríamos que buscar indicadores
psicosociales de pertinencia respecto a si los hechos ocurren de una manera
o de otra y si estas disonancias acerca de la realidad y la verdad pueden
afectarnos en nuestra salud mental. Ambiciosa empresa. Criterios de
realidad, proximidades a la verdad.
Los límites de la mentira
Esta cuestión acerca de los márgenes de credibilidad de la realidad, de un
hecho concreto, o de los márgenes de construcción subjetiva de esa realidad,
de esos hechos concretos, ha sido objeto de estudio por la psicología y las
ciencias humanas. Y es una de las cuestiones cardinales para debatir sobre
los MEDIOS de comunicación, por la simple razón de ser formadores de opinión
y pensamiento. Son los que deciden qué es real y qué no es real en el mundo
actual.
Y ahora que nos acercamos a un debate sobre una nueva Ley de Medios
Audiovisuales seguramente estará al rojo vivo este debate.
Y lo estará gracias al empuje de los que conformamos las fuerzas
progresistas (llamémosle izquierda democrática) y transformadoras. Porque
seamos francos: a la derecha no le interesa en absoluto discutir esta
cuestión ya que ellos (la derecha hegemónica) han tenido el PODER de decidir
qué es real y qué no es real y tienen los MEDIOS en su poder. y lo han hecho
en nombre de la libertad de prensa [sin vergüenza, es decir, sinvergüenzas].
Bolivia: dos miradas ¿dos realidades?
Dos posturas extremas, visibles a partir de un ejemplo: lo que sucedió en
Pando: la masacre de campesinos indígenas y los intereses en pugna en
Bolivia.
Si abordamos esta problemática con los titulares y el discurso de La Nación
y Clarín, o si lo hacemos a través de la narrativa de Página 12, tendríamos
dos miradas bien diferentes sobre un mismo hecho. Lo mismo ocurriría si
somos espectadores de TN y canal 13 por ejemplo, o si somos hinchas de la TV
Pública o de Tele Sur. Lo que digo no tiene novedad alguna: es el relato
ideológico (sistema de creencias) que sabemos ver [o negar] desde que Marx y
Freud descubrieron y conceptualizaron las representaciones colectivas e
individuales subjetivas sobre los hechos de la realidad y la conciencia o
inconciencia de tales representaciones. Cosa que los capitalistas no le
perdonan a Marx [semejante des-cubrimiento] y los necios no le perdonan a
Freud [insensata herejía].
La mirada hegemónica
Para La Nación los hechos de Pando, las revueltas de la derecha destituyente
en Bolivia y su actual estado de cosas es un pequeño inconveniente en la
historia de este continente que no acierta a enfocar su desarrollo con
madurez. y peor aún, es el resultado de actitudes que siembran la división
en la sociedad y que podrían conspirar con la capacidad productiva de un
país [y su futuro democrático en abstracto]. Palabras más palabras menos en
la pluma de periodistas independientes [dependientes del pensamiento
hegemónico del privilegio] como Grondona. A esto el pensamiento de La
Nación le agrega objeciones a las "desmesuras" diplomáticas por echar al
embajador norteamericano y los cuestionamientos al supuesto folklore de la
izquierda de ver conspiraciones por cualquier lado y en particular si viene
de parte de los EEUU y de la CIA. Ya hemos escrito sobre lo antipatriótico
de la derecha argentina capaz de encarnar con Washington antes de defender a
un mestizo latinoamericano. Son curiosos también los comentarios de La
Nación [o su falta de reflexiones, para ser más precisos] acerca de la firme
respuesta del poder democrático popular de Evo y de la solidaridad de
América del Sur. La Nación y la globalización posmoderna han propiciado el
fin de la historia y de los grandes relatos; no hay espacios para grandes
gestas ni para gobiernos heroicos y solidarios. Engrandecer a Evo es
engrandecer a sus amigos en América del Sur. La narrativa de la derecha en
estas cuestiones que nacen de la disputa por la distribución de las riquezas
es más o menos la misma que exponen Fernández Palma (Aapresid), Venegas
(UATRE-62 organizaciones) y Buzzi (FAA) en Necochea, [sí. ¡juntos!]
representando a la Mesa de Enlace, en el panel que formaron para hablar de
la falta de toda medida acertada para el agro por parte del gobierno de
Cristina.
La otra mirada
Otras fuentes de información como la TV Pública y Página 12, TeleSur, y
otros medios, que promueven una mirada distinta, llamémosle
contra-hegemónica, han desplegado unas reflexiones acerca de lo ocurrido en
el corazón de América del Sur con simbología de emancipación y distribución
de la riqueza, acerca del choque de intereses en la disputa por el poder
económico y sobre las concepciones racistas y étnicas-culturales, destacando
la solidaridad hacia el sufrimiento de los pueblos originarios y las
mayorías campesinas y de trabajadores excluídos. Subraya por ejemplo la TV
Pública que "EEUU se interpone en los destinos de la región" y que los
presidentes de América del Sur han salido en apoyo decidido hacia el "primer
presidente indígena de América Latina". Corresponde, claro, a otra mirada de
la realidad que destaca una novedad, una indisciplina, una incorrección
hacia el imperio del norte y a su prédica.
¿Cuántas miradas permite la realidad?
Ahora bien. ¿puede construirse la realidad de tal forma que alguien la vea
de una forma y su vecino la vea de manera opuesta?
Sí; hasta cierto punto.
La realidad se construye en nuestra mente, dicen los constructivistas. Sí,
claro, pero hasta cierto punto.
Me inclino por un paradigma teórico moderado en este sentido, que lo
llamaremos MODERADAMENTE CONSTRUCTIVISTA y que escuché desarrollar y
conceptualizar a un pensador chileno llamado Roberto Opazo dedicado al
estudio del psiquismo y su funcionamiento y a integrar los conocimientos de
las ciencias duras (físicas, biológicas) con las llamadas blandas
(humanistas, sociales) en términos psicológicos. ni tan tan, ni muy muy
dicen algunos, cosa que no es más que la popularización del "nada en exceso"
de los griegos.
Podríamos decir en cuanto a percepción y sistema de creencias sobre la
realidad [no olvidemos que los globalizadores posmodernos habían decretado
el fin de las ideologías] que hay un límite de forzamiento que traspasado
producirá disonancias cognitivas-afectivas-éticas en la subjetividad. Bien
lo sabemos quienes hemos convivido en la dictadura con el oprobio y la
negación.
Pero hay algo más, volviendo a los medios: a algunos medios no les interesa
tanto la explicación de los fenómenos pasados ya que apuestan a la mala
memoria del argentino o a la autoindulgencia de las lógicas perversas de una
sociedad donde todo se puede corregir con nuevas hipótesis o simplemente con
la omisión de eslabones en la cadena de sucesos. Más importante que explicar
lo ya sucedido [y lo ya sucedido puede ser ayer o esta mañana] es preparar
el terreno para que sucedan otras cosas o las mismas de siempre. la cuestión
es producir hechos. sugerir, incentivar, facilitar condiciones con
determinadas intenciones y propósitos.
La inducción negativa en el psiquismo
Dos maneras fuertes de actuar sobre la dinámica psíquica de un ciudadano
[alguien que lee un diario, escucha la radio y mira la tele] es a partir de
imágenes y dichos que recortan la realidad y proponen una explicación a lo
que vemos acorde a un sistema de creencias determinado. Esa explicación que
proponen incluye también la ausencia y omisión de datos de esa realidad;
más, puede incluir la negación de su existencia. Nos podemos preguntar por
ejemplo que si la masacre de Pando no hubiera sido objetada por mínimos y
aislados medios de información (la TV Pública, Encuentro, Tele Sur y otras)
podría haber sido inexistente en medios que habitualmente están "bien
informados" como La Nación, TN, Radio Continental. ¿Acaso no fue inexistente
el tormento y la desaparición de miles de ciudadanos durante la dictadura?
La matanza de Pando, hecho a todas luces de factura nazi y armado por la
derecha para desarticular al movimiento campesino aborigen y paralizar al
gobierno de Evo no pudo ser silenciado porque hay fuerzas democráticas y
humanistas que se articulan hoy en América del Sur y que le dieron una
respuesta histórica en Santiago con la Declaración de la Moneda. Este hecho
nos permite observar que el andamiaje explicativo que arma la derecha a
partir de sus medios, a pesar de su poder económico y su fina arquitectura
de la manipulación, a pesar del "ingenio del odio" para decirlo como el
poeta, es insuficiente cuando la vocación humanista transformadora se va
articulando en un pensamiento organizado y en la acción.
Las reservas de la salud mental
Salud mental se asocia a posibilidades creativas en nuestra mente. Si no hay
un espacio de libertad interior, intrapsíquica, de creación de nuevas ideas
y formas reconstructivas de la realidad es porque está obturada esa salud
mental. Hay conflicto, hay trauma, o peor aún, hay vacío. Vacío que es
producto de esa inducción negativa que impide el desarrollo y asociaciones
nuevas de significados y visiones emancipadoras. Hay un trastorno o
enfermedad en la mente precisamente producida por la disonancia cognitiva
ante la realidad que lleva a que la interpretación de una realidad y la
acción transformadora consecuente hacia ella se vean imposibilitadas por
amputación psíquica [perdón por lo agresivo del término pero es en defensa
propia].
La derecha ha producido una variedad de formas de lisiados mentales en
Argentina. Fueron inteligentes la dictadura y el menemismo.
El miedo y la desesperanza
Justamente: miedo y desesperanza son los inductores negativos más fuertes
sobre el psiquismo para cerrar los caminos a su libertad y por lo tanto para
impedir desarrollos saludables en la personalidad. Que es decir en la
comunidad.
Bajar la autoestima colectiva, nacional, siempre ha sido un objetivo del
adversario en toda guerra. Y Bush hace pocos días ha recordado al mundo:
"estamos en guerra".
Lo contra-hegemónico como cultura liberadora y saludable
Es interesante que veamos este fenómeno cultural contra-hegemónico de
circulación de la verdad para promover a nuestro alrededor (compañeros de
trabajo, de militancia política y gremial, vecinos, familia, amigos, redes
de Internet y tantas formas de comunicación hoy existentes) una nueva forma
de perplejidad y de espanto hacia la ingeniería del mal y la mentira. Es
fantástico en nuestro medio (Argentina es muy grande, habría que
certificarlo en los otros paisajes humanos del interior y la Capital) la
deflación del apego que mucha gente mantenía a las políticas del imperio del
norte ante la evidencia de la intromisión norteamericana en Bolivia, la
presencia de la IV Flota, el estallido de su poder financiero y tanta
simbología del poder que se ve caricaturizada en un Bush patético en el
insidioso humor en la primera página de Página 12. Hay datos de la realidad
demasiado fuertes en evidencia que son como muecas que resisten la inducción
negativa que han creado los medios de la derecha y el privilegio y que se
caen por su propio peso. Son los límites de la mentira.
La derecha retrocede buscando oxígeno
Aún los estertores explicativos de La Nación en sus titulares tratando de
seguir imponiendo a la valija como la escena primordial tuvo que dedicarle
en estos últimos días algún espacio a estos presidentes de América del Sur
que obsecadamente se muestran solidarios con la emancipación. Al mejor
estilo de los medios neoyorkinos y de la CNN los medios argentinos del
poder económico destituyente como el grupo Clarín y sus ramificaciones han
tenido que sacar a relucir nuevas tretas que inventen una nueva realidad
para producir un nuevo aturdimiento en nuestras mentes. Por ejemplo a La
Nación le "preocupa que UnaSur no sea suficiente" para Bolivia; el sujeto
del poder llamado La Nación quisiera que hubiera fracasado y sólo le queda
"preocuparse" por sus insuficiencias. O miremos el trato de la información
con el reemplazo del jefe del Ejército que habría sido "necesario pero
tardío", o el salto en positivo del 10% de la Bolsa argentina que obedecería
a razones "totalmente fortuitas" y de una "lógica económica de países
marginales". y la "desconfianza y el riesgo país" que acompaña a los países
que no pagan y también a Argentina ya que "todos desconfían de nosotros
también cuando pagamos". Morales Solá, que es editorialista de La Nación
[alguno pensará que lo es del New York Times. pues no, es argentino el
hombre] y conductor de "Desde el llano" [desde el llano de TN-grupo Clarín]
dice: "Washington está comenzando a mostrar su desagrado por las ofensas
argentinas." [uff ¡qué tolerantes somos los argentinos con esta prensa tonta
que sólo tiene como mérito un buen suplemento de cultura!].
Pero no culpemos sólo a La Nación; su engaño se apoya en sujetos,
ciudadanos, que aún no se han decidido a desprenderse del odio a gobiernos
populares y la mediocridad de un pensamiento de capa media todavía dominante
por herencias de precariedad. Son muchos años de miedo y escepticismo que
han trabajado en nuestras cabezas desde lo inconciente produciendo una
telaraña colectiva destituyente.
La lucha por la novedad humanista
La mente necesita de espacios de pensamiento y de ideas renovadoras que
expliquen la realidad y las posibles formas nuevas de la realidad, por
ejemplo de una realidad de emancipación patriótica. La mente humana, porque
los argentinos somos humanos [ejem] requiere de determinados dispositivos
que la derecha ha sabido deteriorar. La identidad nacional y el derecho a
querer vivir en una patria emancipada ha sido duramente lastimada,
subyugada, corrompida. Esta capacidad para ver la realidad real y la
REALIDAD POSIBLE está dañada en Argentina. Ese daño que hace decir a una
persona inteligente y con capacitación profesional "no te metas., eso es
política." o tantas otras creencias cargadas de una puerilidad intrínseca.
La inducción negativa en el aparato psíquico es una actividad destituyente
de toda potencia creadora, imaginativa, constructiva, original y humanista.
Es más que un sistema errado de razonamiento: es el enemigo interiorizado y
apropiado que obstruye el pensamiento creador.
La construcción de la realidad y la realidad real
La tolerancia a la distancia entre las construcciones de la realidad y la
realidad real y su comprensión sustentable es un fenómeno que dependerá de
la posibilidad que tenemos de comparar, cotejar, recibir y aceptar
diferentes ideas sobre este fenómeno y su posterior debate y reflexión. Lo
peor que le puede ocurrir a un pensamiento hegemónico que quiere ser ÚNICO
es que haya otro pensamiento que le disputa verosimilitud y mayor
comprensión del fenómeno en estudio: por ejemplo que los periodistas
enviados por la TV Pública pasen informaciones e imágenes reveladoras sobre
la masacre de Pando que otros medios callaron, omitieron, descalificaron,
subestimaron o negaron. Esto es un problema para los medios que han
pretendido por años y décadas ser dueños de la realidad y que construyeron
una realidad que podía apartarse millas y abismos de la realidad real. Por
eso muchos medios y el poder hegemónico que los sustenta se resisten a la
libertad de prensa y a que el Estado tome cartas en el asunto de la
comunicación.
Nosotros, desde Carta Abierta Necochea, abrimos un espacio de discusión y
reflexión sobre esta temática, buscando una mejor comprensión de este
fenómeno y nuevos caminos para su transformación en democracia:
Debate: "Medios y Fines; comunicar en democracia" en el Colegio de
Magistrados de Necochea, el próximo 17 de octubre a las 19.30 hs; panel de
invitados:
Periodista Horacio Sosa y
Psicoterapeuta Francisco Berdichevsky
Coordinador: Periodista Santiago Veiga
Gustavo González Ramella
Carta Abierta Necochea
jueves, 25 de septiembre de 2008
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