Binner, reclamo el diálogo con los sectores rurales de modo que: "no haya ni vencedores ni vencidos".
SE ME HELO LA SANGRE
Desde 1955 el partido socialista viene demostrando que es un híbrido trasplante del socialismo europeo, obturado por su falta de base obrera y su adhesión al liberalismo económico.
Por Daniel Brion
Estaba, como distraído, viendo alguno de los noticieros de la tele; no importa cual puesto que, parecería, se ponen de acuerdo y cuando una noticia aparece en alguna de las emisoras, automáticamente el resto desinforma la misma noticia simultáneamente.
Así de distraído estaba, ya habían pasado como mil veces distintos “flash informativos” donde mostraban “el gran acatamiento al paro del campo”, “la marcha de los tractores por pueblos y ciudades”, la adhesión, a ese “justo pedido” por parte de algunos políticos opositores y las nuevas adhesiones de algunos gobernadores, cuando de pronto surgió la frase que me heló la sangre, me congeló hasta los huesos, me dejo como endurecido en el gesto y levante la vista para mirar la pantalla.
Allí estaba el recientemente electo gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, reclamando al gobierno nacional que “inicie” el diálogo con los sectores rurales que protestan contra la política oficial de retenciones, y que se logre un acuerdo de modo que: "no haya ni vencedores ni vencidos".
Continuaba hablando y criticó a la gestión de Cristina Kirchner, por considerar que "si hubiera surgido de un diálogo, hubiera sido distinto", en referencia al paquete de medidas que desató la ola de protestas de los productores.
"La esencia (del conflicto) es la falta de una política agro ganadera nacional" –agregaba-.
Binner Dijo que desde Santa Fe se mira al conflicto "con preocupación" y advirtió que "parte fundamentalmente de una falta de diálogo entre los diferentes sectores". También consideró que su provincia forma parte del litigio: "No pedimos debatir sobre el petróleo o el tabaco, pero lo agrícola ganadero sí es pertinente a Santa Fe".
Sin embargo advirtió que "el debate tiene sus límites, que pasan por la rentabilidad que tiene que tener cada uno de los eslabones de la cadena de valor, de los sectores agropecuarios, y esto es lo que hoy no se está contemplando". "Lo que debemos encontrar entre todos es una política agropecuaria".
¿No se trataba de las retenciones móviles el reclamo de los pobres ruralistas? Ahora no quiere NI VENCEDORES NI VENCIDOS…
Socialista Don Binner ¿no? hagamos memoria:
Desde 1955 el partido socialista viene demostrando que se trata de un híbrido trasplante del socialismo europeo, partido sin alma nacional, sin comprensión telúrica, esta obturado por: a - su falta de base obrera;b - su adhesión al liberalismo económico.
Si recuerdo esto entiendo la postura de Don Binner, pero ¿otra vez ni vencedores ni vencidos?.
No vaya a ser que se le de por decir nuevamente, “se acabo la leche de la clemencia” como dijo su predecesor Don Norteamérico (perdón, Américo) Ghioldi, en su editorial de la revista La Vanguardia –órgano de prensa oficial del socialismo- en junio de 1956 cuando quienes acuñaron esa frase comenzaron a asesinar a peronistas.
O quizás, como hizo otro socialista desde su editorial en la misma revista, Don Norberto La Porta, que desarrollo su militancia desde joven junto al gorilismo de Ghioldi; elogiando -el 5 de febrero de 1981- al general Roberto Eduardo Viola y el Proceso de Reorganización Nacional, el panegírico llevaba por titulo “El socialismo democrático y el presidente Viola. Una esperanza y un programa de acción y superación”.
Apenas unos párrafos sirven para definir el servilismo hacia el gobierno de la dictadura: “… La Junta Militar y el Presidente de la República, unidos en la responsabilidad común, deberían formular una propuesta clara de salida y solución a lograrse en 1984. (...) el Diálogo para elaborar el pacto social-histórico deberá entablarse entre las FF.AA. y los partidos políticos…”
“…Reafirmar los objetivos históricos del ‘Proceso de Reorganización Nacional’ que se confunden con la filosofía de la Constitución, de la identidad nacional, la República, la Democracia y la Justicia Social…” (. . . da asco recordarlo)
Lo cierto es que los propios socialistas deberían asumir la autocrítica de identificarse como lo mas autentico del “gorilismo” y, estrictamente, como el representante mas cabal de aquellos que eligen “la política del poder directo”, mas aun, esta corriente política se exhibe como la mas exacta representación de un partido “pequeño burgués…pro imperialista…ala izquierda de la oligarquía nativa…de afirmaciones ideológicas … servilmente dependientes de los centros imperiales” (Vazeilles, Los socialistas, Buenos Aires 1967, pg. 17)
Y ahora los tenemos que escuchar repiquetear, como blandiendo una espada que ya –desgraciadamente- conocemos; decir que no debe haber NI VENCEDORES NI VENCIDOS, por favor Binner no subestime nuestra memoria ni nuestra formación nacional.
En septiembre de 1955 Lonardi asume como presidente provisional de la autodenominada Revolución Libertadora (Fusiladora la Libertadura) con el lema que, ahora, levanta el gobernador santafesino: Ni vencedores ni vencidos, y designa al contralmirante Rojas como vicepresidente.
Todos sabemos que significó esa frase, rápidamente se los refresco: Automáticamente el gobierno de facto disuelve el Congreso e interviene los gobiernos provinciales, las universidades y los medios de prensa oficiales.
Las provincias Eva Perón y Presidente Perón vuelven a ser denominadas La Pampa y Chaco.
El economista Raúl Prebisch, director del Banco Central durante la Década Infame, se transforma en asesor de nuevo régimen.
Por su intermedio, Argentina inicia su tormentosa relación con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Lonardi sólo permanece 50 días en el gobierno.
El 13 de noviembre un golpe palaciego lo obliga a renunciar abruptamente. Ni vencedores ni vencidos, su lema conciliador, nunca se pondrá en vigencia.
Los altos mandos quieren participar de todos los resortes del poder y, desde allí, impulsar planes que no tienen nada que ver con la reconciliación.
Ese sector militar es duro y pide revancha.
El general Pedro Eugenio Aramburu, jefe del Estado Mayor del Ejército, ocupa la presidencia y confirma al contralmirante Rojas como vicepresidente.
Juntos iniciarán una implacable cacería, encarcelamiento, tortura y muerte de peronistas, que continuarán gobiernos posteriores, agregando la figura del detenido desaparecido.
Durante años habrá ganadores y derrotados.
Poco feliz el Gobernador Hermes Binner eligiendo sus palabras (o quizás premeditadamente preciso) cuando habla al pueblo, simplemente porque este pueblo ya ha experimentado la falsedad del termino, ha sufrido en carne propia a los ganadores y derrotados que vinieron en reemplazo de los ni vencedores ni vencidos.
Lo que comenzó como un reclamo para que se eliminen la retenciones móviles a la exportación de soja hoy se transforma en planteo, para que se cambie la política económica de la Nación, para que se haga lo que extorsivamente se le pide al gobierno nacional poniendo como rehenes a todo el pueblo, ahora ya no se trata de esas retenciones móviles a la exportación de soja, ahora se exige ser atendido, se pretende imponer un nuevo modelo económico desde la amenaza del corte de rutas y desabastecimiento, se trata de imponer un sistema de gobierno al que no pueden acceder democráticamente.
Basta, no entremos en el juego, no permitamos que nuevamente bajo esa tristemente celebre frase nos pongan nuevamente a pelear pobres contra pobres, hermanos contra hermanos; todos sabemos el papel que permanentemente ha jugado la oligarquía terrateniente, la Sociedad Rural, las Confederaciones Rurales Argentinas, la Federación Agraria, CARBAP, etc.
No olvidamos tampoco que en los cuatro paros realizados por estas entidades entre marzo y noviembre de 1975 decían textualmente en los medios gráficos y televisivos: “exigir “derecho de participación de las entidades gremiales representativas del agro en el estudio y la elaboración de la política económica nacional” (igualito a lo que ahora pide Don Binner)
Los dirigentes rurales aseguraron que “la protesta no surge de ningún pequeño o privilegiado sector de grandes ganaderos sino que se nutre de la decidida voluntad de millares de productores que nada tienen de oligarquía vacuna” -comunicado de Carbap, 22 de septiembre de 1975- (igualito a lo que ahora dicen los “ruralistas”). “No es un paro golpista”, sostuvo entonces Jorge Aguado, titular de Carbap.
“Hay enemigos del país que se niegan a reconocer que el campo es su columna vertebral” (parece copiado hoy por De Angelis, Buzzi, Gionino, Miguenz, Llambias y ad lateres), que este paro no es golpista tampoco es verdad, lo que sucede es que tienen el apoyo para dar ese golpe, porque hoy se encuentran con un ejercito nacional que no esta dispuesto a representar nuevamente sus intereses como lo ha hecho en lo que se convirtió luego en dictaduras militares, socias de esa oligarquía, basta recordar que Jorge Aguado, titular de Carbap, en los paros de 1975, terminó siendo secretario de Agricultura de Roberto Viola y gobernador de la provincia de Buenos Aires con Leopoldo Galtieri.
No nos amenacen más, basta de hacerse los inocentes repitiendo frases que, todos los argentinos que hemos militado en el campo nacional ya conocemos, esto de ni vencedores ni vencidos se transformó siempre en ganadores y derrotados, ustedes y nosotros lo sabemos; y, por extraña coincidencia, siempre el derrotado fue el pueblo y esa patria Justa, Libre y Soberana con la que soñamos dentro de una Sud América grande para todos.
Hace poco unos niños de primaria me regalaron este dibujito, ojalá aprendan de los chicos:
DB/
N&P: El Correo-e del autor es Daniel Brion imepu@fibertel.com.ar
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