miércoles, 7 de noviembre de 2007

“ONG truchas”

Una organización no gubernamental (ONG) es una entidad de carácter privado, con fines y objetivos definidos por sus integrantes, creada independientemente de los gobiernos locales, regionales y nacionales, así como también de los organismos internacionales. Las ONG adoptan cinco figuras jurídicas dentro del derecho societario argentino: organización civil, fundación, sociedad de fomento, sindicato y cooperativa. Sus objetivos básicos son la ayuda comunitaria y la asistencia dentro de la sociedad en la que se constituyen.

La actividad sin fines de lucro y la ayuda económica confeccionan un mapa perfecto que liga a las ONG con un conjunto de acciones positivas para la sociedad.

Cuando estas organizaciones no cumplen con el objetivo social declarado o son utilizadas para beneficio personal por parte de un o más individuos, son pasibles de perder a personería jurídica.

La Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD) comenzó sus actividades pastorales en los suburbios de Brasil durante la década del 70. En octubre de l995, el Obispo Macedo, fundador de ésta congregación viajó a Buenos Aires e inauguró un moderno edificio de cinco plantas ubicado en avenida Rivadavia 7258.

En enero de l996 el Registro Nacional de Cultos paralizó la apertura de seis locales y las radicaciones de pastores brasileños, debido al agravio que se le propinó a la religión católica, por la destrucción de la imagen de la virgen María. Cuatro meses después, la situación se regularizó.

La IURD es evangelista, pero el Obispo Macedo incorporó un anexo a los principios doctrinales: la lucha contra los demonios y la teología de la prosperidad.

Los representantes de la Iglesia católica prefieren no opinar acerca de las actividades de la IURD, aunque siempre hay excepciones. Julio Malla, sacerdote radicado en Necochea, dijo “Una vez escuche que un pastor decía: “dios necesita cien dólares, quien tiene cien para dios”.

Todo está preparado para la charla liberadora del mal, programada los miércoles por la tarde. El piso brillante, la música tenue pero constante, generan un escenario ideal para que los pastores entren en calor leyendo la “Biblia” mientras caminan lentamente entre la gente ansiosa.

La IURD posee un cronograma semanal de charlas que duran entre dos y tres horas, a las que asisten más de cien fieles. A los organizadores no se les escapa ningún detalle, y mucho menos a los tres hombres vestidos de negro que controlan el ingreso de las personas; resulta imposible no vincular esta imagen con la de un patovica en la puerta de cualquier boliche

Uno de los principio doctrinales que pregonan los obispos dictamina: “Si quieres salir de la miseria, si quieres obtener un empleo, si quieres sanarte de una enfermedad debes aportar tu diezmo”.

La posibilidad mágica de sanar que propone la IURD se evidencia en cada uno de sus postulados: “Lo cuestionable de esta iglesia surge de su slogan: “pare de sufrir”.Ni siquiera en la puerta de un consultorio se podría creer eso, ya que el sufrimiento es parte de la condición humana”, comenta Juan Manuel Gutierrez, catequista protestante desde hace más de veinte años.

Promesas con justificaciones místicas, castigos con tinte diabólico, y la puesta en marcha de un shopping religioso en donde se puede adquirir desde piedras de la tumba de Jesús hasta el aceite de Israel. El mundo de la IURD supera fronteras y creencias; después de que se comprobara mediante una investigación televisiva en el 2003 que el aceite de Israel es en verdad aceite de oliva traído desde Israel, el descenso en la cantidad de participantes sólo fue de un 3%.

Otro de los principios, afirma:Si no aportas tu diezmo, el dinero va desapareciendo porque el demonio devorador ha entrado”.

El diezmo es una figura histórica, pero en la IURD todo sufre transformaciones impredecibles: “Generan dependencia emocional porque trabajan con sistemas de contención emocional de origen psicológico y de marketing” dice Julio Malla.

Para participar de cualquiera de las charlas, la IURD no cobra entrada, aunque tampoco se rehúsan a aceptar donaciones. Sin embargo, cuando el fervor del obispo y la fe de los creyentes se unen, surgen relaciones y reacciones que resultarían extrañas en una misa dominical. La puesta en escena resulta perfecta y el protagonista es el dinero que pasa de mano en mano, como si tuviera vida propia y siempre termina en el bolsillo de los pastores.

Acá no te cobran nada, la gente hace donaciones, me dan ropa y comida todas las semanas; cuando empecé a venir estaba en la calle y hasta sin pelo” asegura Lucía, una creyente que visita la Iglesia todos los días.

La IURD muestra refleja dos realidades: pasión, fe, fanatismo, confianza pura, y a la vez lucro, corrupción económica emocional y controversias. Dos caras de una misma moneda: fe y lucro.

El cooperativismo creció notablemente luego de la crisis del 2001. Gran parte de las cooperativas se gestaron dentro de las asambleas barriales, y sus representantes son vecinos guiados por conceptos en común: ayuda comunitaria, economía justa, y autogestión.

Pero el boom cooperativista no se reduce a la Capital Federal. En Sierra de los Padres, provincia de Buenos Aires, funcionó durante el 2006 la Cooperativa Activa Ltda. dedicada a contratar trabajadores rurales para ubicarlos en las plantaciones más rentables.

La empresa Fruti hortícola “Tamara”, a través de esta cooperativa, ubicada en la localidad bonaerense de Sierra de los Padres, Luego de Tamara) estableció contratos laborales con setenta trabajadores provenientes de Santiago del Estero durante la etapa de cosecha. La promesa era perfecta: un salario quincenal que superaba los 400 pesos, y la posibilidad de ahorrar y crecer en un lugar próspero. El sueño americano se trasladaba a las sierras.

Miriam Leo, directora de la redacción local recibió el llamado de uno de los trabajadores. La denuncia era concisa: no les pagaban lo acordado.

La directora de Nueva Sierra, Miriam Leo dijo: “Al llegar al lugar nos negaron el acceso, aludiendo que era se trataba de una propiedad privada, pero lo mas graves es que tampoco dejaban salir a los trabajadores”

Los periodistas que se acercaron al lugar constataron no sólo que los trabajadores vivían en condiciones insalubres, sino que también se subempleaba a menores de edad.

“Había baños con la inscripción “niños”, y resultaba evidente que se ejercía la explotación infantil” afirmó Miriam.

En la investigación se comprobó que entre los trabajadores, había niños de entre nueve y diez años que recolectaban fruta a la par de los adultos.

Alberto Noguerol preside la cooperativa de vivienda y consumo “Asamblearia” desde el 2002. Como tantas otras, se gestó entre los vecinos de Villa Urquiza con el objetivo de crear una red comercial, en donde la cooperativa provea el lugar físico para la comercialización de productores pequeños. No cuentan con empleados propios porque sus ingresos son limitados: “Muchas marcas de primer nivel se apoyan en mano de obra boliviana para abaratar los costos; creo que esto es aberrante y va en contra del espíritu cooperativista”, afirma Noguerol.

Los llamados provenientes de los representantes del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES) junto con José San Martín, ministro de Trabajo marplatense, no tardaron en llegar a la redacción. Recaudaron las pruebas necesarias para abrir la causa e iniciaron las acciones legales contra los involucrados.

Explotación, miseria y abuso. La causa “Frutihortícola Tamara” descansa bajo el polvo del juzgado marplatense, los ex trabajadores regresaron a sus tierras con las mismas necesidades que los condujeron a migrar, pero ahora sin dinero, y el sueño americano se convirtió en pesadilla.

La Asociación civil federal de acción comunitaria es una ex organización no gubernamental. Su objeto era proteger y defender los derechos de los consumidores, asesorar, enseñar y orientar a comerciantes y empresas respecto a la ley 22802 (lealtad comercial)

Miriam Stella Pulisich, inspectora de la IGJ comentó: “Cuando se constituyeron, declararon tener como objetivo promover las libres iniciativas y emprendimientos orientados a disminuir los índices de desocupación y subocupación a través del paradigma de ayuda y acción social”

También prometían activar la integración solidaria de la comunidad a través de círculos específicos sociales, proponiéndoles soluciones y alternativas superadoras en el campo del trabajo, las relaciones humanas y el medio ambiente.

Pero a esta Asociación no le preocupó cumplir con lo establecido. Utilizaban su figura jurídica para cometer hechos ilícitos y de corrupción, que derivaron en la denuncia promovida por Ernesto Mercau, dueño de una pequeña empresa en Morón: “Por el asesoramiento en el área comercial tenían acceso a datos personales de nuestros clientes, y amenazaban con utilizarlos para obtener créditos en una financiera local. Me pidieron dinero para no revelarlos y amenazaron a mi familia”

Nestor Pascuzzo, presidente de la Asociación, se negó a hablar sobre la causa en la cual está como principal imputado. Mucha cintura para perjudicar a trabajadores y evadir la ley, pero poca cara para enfrentarse a un micrófono: ”No vamos a realizar declaraciones al respecto, se tratan de injurias que la justicia aclarará en su momento”

Durante el proceso judicial, Raúl Nilsen, Inspector General de la (IGJ), recomendó el retiro de la personería jurídica y la liquidación de los bienes de la misma. A su vez, la justicia penal inició acciones legales sobre el titular de Asociación por el delito de extorsión. El abogado Francisco Pestanha explicó el significado de ésta figura jurídica: “Sucede cuando una persona obliga a otra a entregar, depositar o poner a su disposición dinero, valores o documentos. También se incurre en éste delito, cuando un sujeto a través de la violencia obliga a otra a suscribir documentos o a destruirlos; éstos tienen que representar obligaciones o créditos”

Asociación a favor del impulso económico, perjuicio para las pequeñas empresas. La ecuación parecía perfecta, pero los fines ilícitos pesaron más que el intento de pasar por alto a la ley.

Tres casos, tres espacios físicos, tres esferas sociales, tres expedientes, cientos de protagonistas, muchos perjudicados, pocos culpables y un eje conductor: la corrupción no gubernamental


Borrelli Juan Pablo

Castro Ana

Passarella Leonardo


1 comentario:

san dijo...

todos los que opinan asi de la Iglesia Universal del Reino de Dios son personas que carecen de fundamentos ni bases solidas, son personas vacias, huecas, con una vision muy pequeña que en lugar de contribuir al bienestar de las personas ensucian a los demas, lo cual ya los deja muy mal parados, vienen a la iglesia a captar adeptos. Lo del diezmo es optativo, simplemente el pastor recuerda lo que esta escrito en malaquias 3.10 nadie es obligado ni conciente ni inconcientemente a dar dinero, hay gente que desembolsa sumas grosas de dinero en enfermedades como cancer sida etc y no logra nada, todo porque cree que se va a curar y cuando ya no dan mas caen en la IURD son sanados por $0, que opinan ahora, la gente no es tonta, si va es porque sabe que se ven resultados, los conocereis por sus frutos dice la palabra, y la IURD da frutos y a traves de la palabra quiere que se cumplan las promesas de Dios, El nos ama y quiere nuestra salvacion y felicidad, en cambio satanas usa a estas personas a hablar mal de la Obra de Dios, porque ellos no son nadie, nadie los conoce, y sus frutos donde estan? que otra iglesia se llena como la IURD?, hay muy pocas y si las hay es porque los estan imitando. Sandra Cruz