Carta de Hugo Chávez a Kristina
Compañera, Camarada y Compatriota Cristina Fernández
de Kirchner
Presidenta Electa de la República Argentina
Querida Cristina, amiga mía: Compañera Presidenta,
Con el más hondo sentimiento de júbilo, saludo la
gran victoria popular del 28 de octubre de 2007 como
la más hermosa reafirmación colectiva y soberana de la
Argentina que llevo y llevaré siempre en el corazón.
Hablo en nombre de mi Pueblo, este Pueblo venezolano
que ama entrañablemente al Pueblo argentino y que ha
hecho suya vuestra victoria.
En una carta del 11 de septiembre de 1848 dirigida al
General Ramón Castilla, San Martín habla de sí mismo
de esta forma: Una reunión de americanos en Cádiz,
sabedores de los primeros movimientos acaecidos en
caracas, Buenos Aires, etc., resolvimos regresar cada
uno al país de nuestro nacimiento, a fin de prestarle
nuestros servicios en la lucha, pues calculábamos se
había de empeñar. José de San Martín volvió a América,
su América, en 1812, porque sintió el llamado en lo
más íntimo de su alma y poseyó la suficiente fuerza de
carácter como para no desoírlo. Nuestro compromiso, tú
lo sabes, está en sentir ese llamado en lo más íntimo
del alma, cada día, y tener la fuerza de carácter para
oírlo y obedecerlo: es el compromiso que nos exigen
nuestros Pueblos.
El gran Pueblo argentino votó por la continuidad del
proceso de liberación nacional que comenzó en el año
2003 con el liderazgo del compañero Néstor Kirchner.
Un proceso de liberación nacional firmemente arraigado
en la memoria histórica: nada ni nadie pudo borrar al
peronismo como encarnación de la esperanza popular y
como expresión combativa del anhelo de justicia e
igualdad de los descamisados.
Es por eso que el luminoso 28 de octubre de 2007 es un
día de victoria para Mi general Perón: Perón ha
seguido ganando batallas tras su desaparición física y
estoy seguro que las seguirá ganando de cara al
porvenir. El peronismo contemporáneo ha sabido recoger
su bandera para retomar, con coraje y lucidez, el
camino de la construcción de una Patria real y
verdaderamente libre, real y verdaderamente soberana.
Recuerdo, ahora, aquellas 20 verdades que constituyen
la matriz ideológica del ideario peronista y que
fueron dadas a conocer por el General Perón el 17 de
octubre de 1950. Recuerdo, sobre todo, la última de
ellas porque creo que es la clave que le da sentido a
todas: En esta tierra lo mejor que tenemos es el
Pueblo. Esta inmensa verdad ha sido demostrada y
ratificada, una vez más, el 28 de octubre.
Le tocó a Néstor abrir el camino para dejar atrás,
definitivamente atrás, la larga noche neoliberal,
recogiendo e interpretando el clamor insurgente del
Argentinazo: merece y merecerá todo el reconocimiento
por ello. Estoy plenamente seguro que con tu
liderazgo, el proceso de liberación nacional seguirá
avanzando a paso de vencedoras y vencedores.
Cristina:
Celebrar contigo esta victoria popular de Argentina es
celebrar y honrar la viva presencia de Evita en el
sentimiento nuestroamericano. Por esta razón hoy
quiero recordar, junto a ti, unas palabras que
pronunciara el 27 de enero de 1947: La mujer debe
afirmar su acción. La mujer debe optar. La mujer,
resorte moral de un hogar, debe ocupar su quicio, en
el complejo engranaje social de un pueblo. Lo pide una
necesidad nueva de organizarse, en grupos más
extendidos y remozados. Lo exige en suma, la
transformación del concepto de la mujer, que ha ido
aumentando sacrificadamente el número de sus deberes,
sin pedir el mínimo de sus derechos.
Me atrevo a decir, entonces, que tu rotundo triunfo
electoral no es otra cosa que la esperada afirmación
–esperada desde siempre- de la acción de todas las
mujeres argentinas: el comienzo de la transformación
de un concepto que, para que sea tal, ha de fundarse
en el merecido lugar que le corresponde en el complejo
engranaje social del Pueblo, y hacer valer, ahora sí,
el máximo de sus derechos. A menos no puede aspirar la
mujer argentina, como tú bien lo has dicho: Sé que
podemos desarrollar una gran tarea por nuestras
aptitudes especiales por haber sido ciudadanas de lo
privado y de lo público, por haber articulado el mundo
de la familia y de la militancia. Y por haber hecho
bien las dos cosas.
Necesario es reconocerlo: Argentina y Venezuela
todavía están pagando las consecuencias de un modelo
político, económico y social desastroso y excluyente y
que, por tanto, tenía que hacer caer todo el peso del
desastre y la exclusión en la mujer. Me refiero al
neoliberalismo. No es extraño, entonces, que a partir
de la imposición del modelo económico neoliberal en
todo el mundo es cuando comienza a hablarse de
feminización de la pobreza. Si la pobreza tiene rostro
de mujer, la Segunda Independencia de Nuestra América
y su más profunda y efectiva emancipación tiene,
también, rostro de mujer.
Querida Presidenta:
El 28 de octubre ha vencido la Argentina que ha hecho
suya la causa de la integración y la unidad. Y pongo
sobre todo el acento en la unidad como el gran trabajo
político a largo plazo: largo plazo, sí, que podría
acortarse en la medida en que exista la voluntad
necesaria. Recuerdo siempre estas palabras de Perón en
La hora de los pueblos: La integración de la América
Latina es indispensable: el año 2000 nos encontrará
unidos o dominados.
La alianza estratégica entre la Argentina y Venezuela
es la reafirmación de dos Pueblos que decidieron andar
unidos para nunca más ser dominados. Es una alianza
estratégica ejemplar y modélica a la que hay que
seguir fortaleciendo e incrementando porque prefigura,
así lo creo, la gran unidad política que debemos
construir. Ganémosle, Cristina, tiempo al tiempo. Y
parafraseando a Perón, digamos ahora: el año 2020 nos
encontrará unidos y liberados.
Vuelvo a recordar, una vez más, las palabras del
Libertador, de 1818, en carta de Juan Martín de
Pueyrredón, Supremo Director de las Provincias del
Plata: Excelentísimo Señor: cuando el triunfo de las
armas de Venezuela complete la obra de su
independencia, o que circunstancias más favorables nos
permitan comunicaciones más frecuentes, y relaciones
más estrechas, nosotros nos apresuraremos, con el más
vivo interés, a entablar, por nuestra parte, el pacto
americano, que, formando de todas nuestras repúblicas
un cuerpo político, presente la América al mundo con
un aspecto de majestad y grandeza sin ejemplo en las
naciones antiguas. La América así unida, si el cielo
nos concede este deseado voto, podrá llamarse, la
reina de las naciones, y la madre de las repúblicas.
Completar la independencia de cada una de nuestras
Patrias y entablar un nuevo pacto americano son los
asuntos determinantes en la definición y construcción
del presente y del porvenir. En esa dirección
políticamente coincidente, avanzamos Argentina y
Venezuela.
Querida Cristina:
Vaya para ti y para Néstor, el más fuerte y fervoroso
abrazo. Quiero desearte el más exitoso desempeño en la
continuidad del proceso de liberación nacional de la
Argentina que ahora te toca liderar. Para ello, como
bien sabes, tendrás a este tu amigo, como un soldado.
Y a Venezuela como una leal servidora. Transmite a tu
Pueblo todo mi infinito cariño, pleno de respeto y
admiración, junto con el renovado sentimiento de
hermandad del Pueblo venezolano. Un fraterno beso,
amiga mía, junto con el testimonio de mi amistad.
¡¡¡Hasta la Victoria Siempre!!!
¡¡Venceremos!!
Hugo Chávez Frías
31-10-2007
miércoles, 7 de noviembre de 2007
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