miércoles, 12 de diciembre de 2007

¿QUÉ PASÓ EN LA UNIVERSIDAD DE RÍO IV?

Universidad de Río IV: un testimonio

Por Caro Savino, Licenciada en Ciencias de la Comunicación (contratada en la
Universidad.

Lo que les relato es parte de lo que sentimos y vivimos quienes estuvimos
ahí. Porque ayer se murió Juan, porque estamos esperando que en cuestión de
horas nos avisen de la muerte del resto de los compañeros heridos que están
internados en Córdoba. Porque la mayoría se van a morir (los médicos dicen
que las quemaduras con hexanos son las peores). Porque pudimos ser nosotros.

El hexano es un hidrocarburo altamente inflamable que dicen que no puede ser
manipulado en lugares cerrados. En la Planta Piloto de la UNRC (que es donde
se llevan a cabo los procesos industriales de una materia prima, en este
caso la extracción de aceites vegetales por solvente) había 20 tachos de
hexano. Sólo explotaron 4. Sino hoy no les cuento ésto yo.
Y ahí comienza la historia.

El miércoles a las 10 de la mañana cada uno estábamos en las tareas
habituales hasta que escuchamos una serie de explosiones (creo que tres) y
ahí empezó el caos. La gente que corría y gritaban "¡Corran que volamos
todos!", "¡explota la Planta Piloto!". Ahí sólo tengo recuerdos como fotos:
yo que vuelvo a mi oficina (estaba en otra), agarro mi cámara de fotos
(instinto puro porque ni lo pensé) y a Andrea, una compañera discapacitada
que trabaja conmigo, y a correr y correr. Y darte vuelta y ver mucho humo
negro y denso. Y los gritos, y las mamás con sus bebes en brazos envueltos
para que no les llegue el humo, y otras mamás y papás corriendo desesperados
hasta el jardín maternal a buscar a sus niños (el jardín que esta a metros
de la planta piloto). La desesperación era correr y sentir que podía
explotar todo debajo de nuestros pies.

Ahí me subo a un auto. Y llegamos a la puerta y ver las ambulancias con los
quemados. Y aparecer en la casa de mis padres con Andrea.

Y no sé. eso fue ese día. Después llorar y agradecer haber zafado. Y volver
a llorar por los heridos. Y un cansancio grande. Y luego viene la bronca.

Y más bronca al saber que ayer murió Juan. Y ahí empezamos a atar pedacitos
de relatos y a reconstruir lo que nos paso. Y más bronca.

Juan Politano era un estudiante de Ingeniería Química de 21 años que estaba
en la Planta Piloto. Aparentemente uno de los tubos de hexano se zafó de una
grúa y al ser tan inflamable cayó y comenzó el fuego y las explosiones en
cadena.

Juan recibió la orden de salir y salió junto a otro compañero. Pero Juan
volvió porque recordó una llave de gas abierta. Y volvió a cerrarla porque
sino volábamos todos. Y Juan encontró la muerte para salvarnos al resto

Su padre cuenta que Juan participaba de una investigación peligrosa de
carácter secreto. "Mi hijo me dijo que hacía dos meses lo habían invitado a
participar de un equipo de investigación que trabajaba en un proyecto
secreto sobre combustibles y la investigación estaba subvencionada por una
empresa extranjera".

Venden la universidad, venden las investigaciones al extranjero, a los
poderosos de acá (porque también dicen que estaba involucrada la empresa
belga llamada DE SMET, una multinacional con presencia en 148 países. Se
encontraron los protocolos de trabajo). TODOS LOS RESPONSABLES DE CONDUCIR
LA UNIVERSIDAD LO NIEGAN. NINGUNO SABE NADA.

Hay otros nueve compañeros heridos de gravedad con más del 30% de quemadura
de la superficie corporal. Es muy probable que la mayoría muera. El hexano
es letal.
Hay otros 10 heridos de menor gravedad. Y estamos el resto. los que
corrimos, los que sentimos que zafamos. Tenemos sensaciones encontradas, la
bronca a flor de piel. Y la pregunta de ¿PORQUÉ? ¿Porqué tan cerca nuestro,
por qué exponernos de esa manera? ¿Porqué no aprendemos decir NO a quienes
exigen que se investigue a costa de lo que sea, a olvidarnos de nuestra
condición humana con tal de investigar, producir, posgraduarse, publicar,
trabajar en pésimas condiciones y correr y competir?

Se supone "la Universidad debe estimular la participación de los miembros de
la comunidad en favor de la vida, la paz, la democracia y los valores de la
libertad".

Y están las autoridades: NINGUNA pidió perdón por lo que pasó, ninguno
presentó la renuncia. Todos dicen no saber. Ni siquiera piden perdón por no
saber. Implícitamente pretenden responsabilizar a los heridos. En la
Universidad nada se compra (ni un puto cartucho de tinta) sin que se hagan
miles de trámites burocráticos. Y ahora dicen no saber que había 20 tachos
de hexano.

Ayer tuvimos una asamblea. Exigimos que se vayan, que se hagan cargo. No
queremos entrar más a la universidad hasta que estemos a salvo. Porque lo
del hexano fue una cosa. Pero ayer saltaron miles de otras situaciones de
casi tanta peligrosidad potencial como lo que pasó. Por ejemplo, para
quienes fueron al encuentro nacional saben que hay un anfiteatro hundido en
el centro de la universidad (mi oficina esta arriba del mismo). Bueno, en
los dos costados del anfiteatro están los laboratorios de Microbiología y
Química con solventes y mecheros en pésimas condiciones, con mangueras
podridas. Cuando se solicita cambiarlos dicen "NO HAY PRESUPUESTO".

Y bueno, chicos, sólo quería contarles en general lo que está pasando porque
algunos me lo preguntan por Messenger o por teléfono y me pareció mejor
compartirlo de una vez y a todos. En mi relato hay muchos "DICEN" porque
está todo muy reciente.

Ahora nos queda la bronca, el juntarnos y el intentar que lo que le pasó a
Juan, a los heridos y a nosotros no sea en vano. Y que todos, cada uno de
nosotros en el ámbito que sea, aprendamos a decir NO si está en riesgo
potencial nuestra vida o la de los compañeros. Uno cree que nunca le va a
pasar. Hasta que pasa.

A las 14 tenemos una asamblea. Y voy con mis compañeros de acá y con cada
uno de Uds., porque como dice el Negro Elias, "nos hacemos falta".

Los quiero. Los amo. Y hoy quería decírselos.

Caro Savino

Fuente: [R-P]

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