La realidad no nos pasa delante de los ojos como una naturaleza muerta, sino como un relato en el que hay diálogos, enfermedades, amores y no sólo estadísticas o discursos.
La primera regla del periodismo gráfico es articular un buen relato, producir una buena historia.
* Use, en lo posible, frases cortas. No las extienda demasiado. No se fije un límite, por ejemplo, de 22 palabras por frase y destruya el resto, porque el periodismo no es una ciencia exacta. Pero si va a construir una frase larga, hágalo con exactitud y la claridad con la que GGM escribió en su primera columna periodística: “Nos dijeron que antes, cuando la madrugada era de verdad, se podía escuchar en el patio el rumor que dejaba el azúcar al subir a las naranjas”.
Tampoco se convierta en un fanático de las frases cortas: Un texto largo, armado sólo con frases muy cortas, le va a dar a su redacción un estilo telegráfico insoportable.
No pierda el orden lógico de las frases: Sujeto, verbo, predicado. Pero tampoco abuse de ese orden: El resultado sería un texto aburrido.
Combine técnicas. Si el relato lo permite y siempre que lo haga en forma correcta, cambie el tiempo verbal, Rompa el lenguaje con diálogos, citas textuales, descripciones, anécdotas. No avance en una sola dirección porque corre el riesgo de aburrir al lector aun cuando narre una historia apasionante.
Pero cuidado con los cambios de tiempo verbales, Un chofer no puede cambiar de velocidad en cualquier momento porque puede romper la caja de cambios de su auto. Del mismo modo, un periodista no puede cambiar, cuando se le ocurra, el tiempo de narración a través de los verbos.
Nunca pierda de vista el foco de su noticia o de su nota; su objetivo, ni el motivo central de esa crónica.
Use todo lo que exige el buen estilo informativo: concisión, claridad, buena construcción, naturalidad, ritmo, color, densidad, exactitud, originalidad, brevedad, variedad, detalles.
Use verbos activos y dinámicos: Ponga acción en su material. No convierta su texto en un expediente municipal que, aun cuando esté bien redactado, el lector no leerá.
Cuando escriba, tenga siempre presente a los lectores.
Siempre que pueda use los verbos en su forma activa. Es mejor decir: “El canciller anunció el mes pasado…” que decir: “El canciller había anunciado el mes pasado…”
Siempre que pueda evite los gerundios. Recuerden que un gerundio marca la simultaneidad de una acción.
No utilice palabras ni giros supuestamente poéticos. Prefiera las formas más sencillas: (“Un automóvil negro como un toro andaluz” es una frase magnífica, una metáfora excelente pero en el contexto en que la escribió el cronista Jean Paul Sartre).
Cuidado con el abuso de los adjetivos calificativos. Esto también se aplica a aumentativos y diminutivos, que hacen perder exactitud. Deje de lado la costumbre de calificar a cada persona, a cada cosa, a cada hecho.
Evite el abuso de las comas que “condenan” a una cabeza ilegible o a párrafos confusos. No escriba en cascada, intercalando oraciones subordinadas con las principales.
Cuidado con las imágenes y las metáforas. Si son buenas, dan fuerza y color. Pero si son malas, resultan cursis, afectadas, rebuscadas. Si no se está seguro de diferenciar unas de otras, no hay que intentarlas.
No se debe hacer del texto un muestrario de letras en negritas o en cursiva; ni escribir en mayúsculas los párrafos o las declaraciones que parecen importantes y dignas de destacar; ni abusar de los entrecomillados. Las partes clave de un texto deben imponerse por la claridad de su redacción.
Eliminar el “yo”. Esto está dicho pero no está de más repetirlo. No utilizar la primera persona, que no debiera existir en los géneros puramente informativos. Puede usarse evitando el abuso y el “divismo” en ciertas crónicas o reportajes especiales o exclusivos. No utilizar tampoco la primera persona del plural, el “nos”. Narrar en tercera persona del singular es menos riesgoso y lo más efectivo.
No olvidar nunca que siempre se debe informar mientras se escribe.
Recordar los preceptos que ayudan al desarrollo correcto de un párrafo como detalles ilustrativos. Siempre que se pueda incorporar al párrafo un ejemplo o una anécdota. Cifras, datos, estadísticas, comparaciones y contrastes. Y si se quiere escribir una apreciación personal. Hacerlo apoyándose en datos e información que avalen la conclusión.
No hay que dar por sobre entendido el significado de ciertos términos. No utilizar palabras a las que el sobre uso ha vaciado de contenido, como revolucionario, genial, divertido, paquete. Son palabras que pueden incluirse en una conversación pero no en un escrito periodístico.
No utilizar giros idiomáticos extranjeros. Aunque hay palabras como whisky, jockey, smoking, que están castellanizadas por lo que pueden usarse en su idioma original.
No buscar términos difíciles de comprender. A veces es bueno hacer que el lector recurra al diccionario pero en general, el lector no lee las noticias con un diccionario a mano. Utilizar por lo tanto un lenguaje simple y claro.
La escritura periodística debe ser vigorosa. Y la escritura vigorosa es concisa. Una frase, un párrafo, no deben incluir palabras innecesarias. Las máquinas no tienen partes innecesarias. Un edificio no tiene cimientos que no están destinados a sostenerlo. Esto no implica que el periodista escriba siempre con frases concisas. Lo que quiere decir es que en cualquier párrafo o frase, toda palabra debe importar.
Si el propósito del trabajo periodístico es informativo, hay que empezar con el tema central. Dejar en claro en las primeras líneas parte de las seis preguntas a responder. Generalmente esas preguntas son qué, quién, dónde y cuándo. El cómo puede esperar al segundo párrafo. Hay que evitar la vaguedad.
Si el trabajo es descriptivo, empezar con la descripción, hacer una breve referencia al tema central, ubicar al lector, hacerle saber de qué se está hablando, seguir con la descripción y luego incluir el background y el contexto.
No olvidar tampoco que el periodismo no es una ciencia exacta. Estas indicaciones tienen excepciones. Hay que utilizarlas como guía pero no atarse a ellas. Hay que dejar espacio para la creación.
Elegir la frase positiva a la frase que usa un doble negativo. Ejemplo: “No son pocos los que hoy no tienen confianza en el plan económico”. Lo correcto es: “Muchos desconfían del plan económico”.
Use datos concretos en lugar de datos aproximados. Usted está obligado a averiguar esos datos con exactitud y a chequearlos como si se tratara de una información confidencial. Recuerde que, de alguna manera, el lector confía en usted, espera que usted le transmita seguridad. No lo defraude.
Se debe tener moderación en el uso de adverbios y adjetivos. No superponerlos cuando quieren decir lo mismo, pero inclúyalos si son complementarios o contrastados. Ejemplo del error: “En vano, inútil, estérilmente, se empeñó sin resultado, en alcanzar …” Lo correcto es: “Se empeñó inútilmente en alcanzar…” O “En vano intentó alcanzar…”
No abuse de los paréntesis, o de los guiones: -los textos que se colocan entre estos signos- para aclarar parte de su crónica. Las frases entre paréntesis o entre guiones, deben contener datos incidentales, acotaciones útiles al texto, fechas, un lugar. Pero si se excede, la frase entre guiones o entre paréntesis cobra vida propia, se independiza del texto original. Entonces uno está obligado a rehacer la frase. No hay que olvidar que, tras el cierre del paréntesis o del guión, la frase principal debe mantener su sentido gramatical, su ilación, como si paréntesis y/o guión no existieran.
Salvo en caso de necesidad, en una crónica o en una nota, evite los signos de interrogación. El lector espera respuestas y no preguntas. De nada sirve preguntar en una nota, por ejemplo: “¿Cuándo la sociedad encontrará respuestas en sus funcionarios?” O “¿Por qué la justicia tarda tanto en encontrar a los culpables?”.
La misma regla rige para los signos de admiración. Evítelos en su texto. Las frases deben impactar al lector sin que el periodista les coloque una bandera como para decir ojo, que aquí hay algo importante. En cambio sí se pueden utilizar signos de preguntas y admiración a la hora de transcribir el testimonio de un entrevistado, la frase de un testigo, el grito de “¡Kamerad!” que recogió Sastre.
Elimine toda referencia al acto de escribir una nota. Como está dicho, al lector no le interesa saber si usted tocó el timbre de una puerta, ni cuánto trabajo le costó conseguir la nota que está leyendo.
Tampoco revele el truco que va a utilizar. No diga que va a recurrir a su imaginación. Recurra a ella sin revelarlo. No diga “Haciendo un balance de su gestión anterior …” . Haga ese balance.
Relea y rescriba siempre que pueda hacerlo. Corrija. Podrá detectar frases sobrecargadas, errores de concepción, información confusa, defectos de estilo. Los malos profesionales confían en su redacción impecable. Nervios, apuro, acumulación de datos, atentan contra esa redacción impecable. Siempre piense que otro va a leer el texto. Pregúntese siempre ¿Me entenderá? Si el lector no entiende lo que usted escribió no es culpa del lector.
Elimine de su vocabulario los espantosos vocablos que el periodismo audiovisual introdujo en el lenguaje escrito, como, por ejemplo, agresividad (para hablar de empuje, iniciativa, dinamismo), concientizar, direccional, coyuntural, generacional, grupal, promocionarse, visualizar, decepcionar, sentirse motivado o realizado, posicionarse, en fin.
Como un director de cine, que estrena una película que ya no es de él, sino del público, de la misma manera que el lector es el dueño de lo escrito, hay que seducir de entrada, con un encabezado informativo o descriptivo, pero inteligente. Si no es así, si se le dificulta la comprensión, si el texto se va por las ramas, el que se va también es el lector. Y ya no vuelve.
No apoyar el texto en abstracciones: amor, dolor, corazón, libertad, progreso, bajeza, furia, emoción y tantas otras, son palabras que pueden incluirse en una crónica o en una nota, pero siempre y cuando se apoyen en un testimonio, o en datos vistos, averiguados y descriptos por el periodista, que les dé sustento y justifique su inclusión en el texto.-
Aunque resulte una obviedad, no olvide que el elemento principal de toda narración es la palabra. Por eso, aunque también parezca obvio, cada palabra del relato debe estar adecuadamente hilvanada en un contexto, de acuerdo con las reglas gramaticales.
Entonces, como cada palabra es importante, recuerde que todas las palabras que narran, importan. En fin, lo importante no es que lo que escriba se entienda, sino que no puede dejar de entenderse.
Por eso escriba en forma clara, concisa, directa, sin giros ni términos que puedan dar lugar a confusiones o equívocos. Una coma mal colocada, un título confuso, un adverbio conjugado, un verbo inadecuado, un sujeto disociado del verbo o una asfixiante parrafada sin comas o puntos, son algunas de las mejores maneras de espantar al lector.
Ordene adecuadamente el relato de acuerdo con la importancia de los diversos datos que componen el hecho que va a narrar, lo cual, a su vez, requiere:
a) hacer una clasificación precisa de los distintos datos que dispone.
b) darle un orden de importancia a cada uno de esos datos, cuestión de determinar qué información merece ir en el primer párrafo, cuál en el segundo y así de seguido.
c) usar el criterio periodístico de que en el primer párrafo, a lo sumo, en los dos primeros, debe explicar qué pasó, cuándo, dónde y quién o quiénes están involucrados y cuál fue el resultado de ese hecho. Y, si es posible, por qué pasó.
d) no olvide que “la pirámide invertida” exige que la información que vuelquen en los primeros párrafos, debe tener sustento en las siguientes, hasta el final de la crónica.
* Tenga presente que toda oración se compone de sujeto, verbo y predicado. No altere o trate de no alterar ese orden y no olvide que en una oración, el sujeto, el verbo y el predicado no van separados por ningún signo de puntuación.
Trate de escribir párrafos cortos, de no más de cinco o seis líneas por párrafo. Agilitan la lectura.
Procure un flujo natural para el desarrollo de su relato, que cada párrafo tenga relación con el anterior. No adelante lo que deben decir después, ni retroceda para decir lo que ya narraron.
Tenga en cuenta que iniciar un párrafo con Pero significa que lo que va a expresar se contrapone, o puede llegar a contraponerse con lo manifestado en el anterior. Lo mismo sucede con no obstante, sin embargo, en cambio y aunque.
Si al comienzo de un párrafo o de una frase utiliza el término también, recuerden que significa un agregado, afirmación o ratificación de lo expresado en el anterior.
El periodista describe un hecho para miles de lectores que no conocen de qué se trata. Es decir que recién se enteran de esa noticia con el informe periodístico, lo cual obliga a no olvidar ningún detalle de lo que pasó pero también a poner esmero en obviar aquellos datos que no estén debidamente confirmados, que nada aporten a la información, que puedan tornar confuso o farragoso el relato, o bien sobre los cuales no se puedan ofrecer las debidas respuestas. Porque cada dato que mencionen en su narración debe estar suficientemente explicado y fundamentado.
El lector requiere respuestas, no preguntas. Por lo tanto la narración de un hecho debe ser lo suficientemente explícita e ilustrativa, cuestión de que no queden datos sueltos, ni preguntas sin respuesta.
Trate siempre de conservar la virginidad en los ojos, la capacidad de asombro y ansias de conocimiento. Todo conocimiento que adquiera facilitará su tarea informativa.
El periodista es un historiador cotidiano. Todos los días escribe la primera versión de la historia, lo cual lo obliga a extremar todos los recaudos necesarios para aproximarse, o llegar a la verdad con la mayor precisión y rigurosidad posibles. Lo que un periodista escribe hoy será, dentro de unos años, un valioso material de consulta. Un viejo axioma periodístico dice que no hay nada más viejo que un diario de ayer, pero uno de hace 20, 30 o más años, se transforma en un valioso documento para analizar la historia.
Por eso, ante la noticia más pueril es imprescindible agotar todas las fuentes posibles de información (oficiales y extraoficiales). Y si bien deben tratar de aproximarse o llegar a la verdad, tengan presente que nada es absoluto, que todo es relativo. Lo único absoluto es que todo es relativo.
Es importante saber que por más que agote todas las fuentes posibles de información, muchas veces no llegará ni siquiera a aproximarse a la verdad, pero deberán tener bien en claro cuál es la mentira.
No olvide que una crónica, una nota, es una descripción detallada y adecuadamente ordenada de un hecho. Y como el periodismo es fundamentalmente información, debe desechar las abstracciones.
La narración debe transmitir seguridad, certeza, tener fuentes claras y precisas de información. Eviten entonces, los datos aproximados.
No inicie una nota o una crónica con un verbo, un gerundio o con la fecha y hora del hecho que va a narrar. Tampoco inicie una crónica, ni un párrafo, con un número.
Trate de no escribir en primera persona, ya sea del singular o del plural. El periodista debe situarse fuera de la noticia que está describiendo, debe tratar la información en forma impersonal.
No emplee los puntos suspensivos en una crónica. Dan sensación de vaguedad o de escasez informativa. Elija cuidadosamente los verbos que utilizará, pues están los considerados neutros y otros que tienen más “fuerza”.
Es imprescindible mantener la coherencia verbal en todo el relato, ya sea oral y escrito. El cambio de tiempos verbales (pasado en un párrafo, presente en otro), desluce la narración, la torna confusa.
No reitere palabras en una misma frase o párrafo. Consulten el diccionario todas las veces que sea necesario.
Evite también la utilización en párrafos sucesivos de una misma palabra que describa el hecho que está narrando.
No confunda los artículos determinados o definidos (la, él, las, los) con los indeterminados o indefinidos (un, una, unos, unas).
Evite las opiniones y las sentencias, salvo en los casos que se requieran. Narrar o describir adecuada y vigorosamente un hecho, suele tener más contundencia que cualquier opinión. Tenga en cuenta que el lector requiere información precisa, certera y no es necesario, entonces, cargar las tintas con calificativos y opiniones: Por lo tanto, no pontifique pues no es juez, ni fiscal, ni policía ni dueño de la verdad absoluta.
Y esa prohibición de pontificar, obliga a poner especial cuidado con el uso de los adjetivos. Algunos adjetivos, muy comunes en las páginas de las secciones policiales, terminan por darle un tinte editorial a lo que sólo debería ser una mera crónica.
Sin embargo, y teniendo en cuenta que el periodismo objetivo no existe pero sí la honestidad intelectual que debemos ejercer al escribir, y si bien el periodista debe situarse fuera de la noticia y tratarla en forma impersonal, en algún pasaje de su relato volcará, indefectiblemente, algo de su conocimiento y de sus emociones. Es decir, no será objetivo.
Además, por más fuentes de información que consulte y por más documentación que reúna, nunca podrá reflejar en un artículo la compleja totalidad de un tema. Esa lógica limitación atenta contra la proclamada objetividad. Por cierto, eso no lo habilita a tirar la chancleta y terminar confundiendo el rol de periodista con el de juez, fiscal, policía, profeta o salvador de la humanidad.
En periodismo no se escribe el término horas o su abreviatura hs. después del número indicativo de la hora. Por ejemplo, si escriben que “el choque ocurrió a las 21:55 horas”, incurren en una redundancia, pues es evidente que 21:55 corresponde a la hora de tal hecho y ese número no puede ser confundido con ninguna otra cosa.
Ubique geográficamente al lector sobre el hecho que está describiendo. Haga de cuenta que escribe para un diario de alcance nacional, es decir que lo que usted narre pueda ser leído tanto por una persona que vive en Jujuy como en Tierra del Fuego y que, precisamente, no conozca dónde queda tal o cual lugar que figura en su informe periodístico o bien sólo lo conoce por postales, por los noticieros de TV o por relatos de algún amigo o familiar.
Y, una vez más, no olvide la premisa de “en cada línea un dato y en cada párrafo una idea”.
No olvide tampoco que una frase no debe contener palabras innecesarias, ni un párrafo debe contener frases innecesarias, por el mismo motivo que un dibujo no debe contener líneas innecesarias, ni una máquina partes innecesarias.
Claro que esa premisa no supone que el periodista haga extremadamente cortas sus frases, ni que evite los detalles que sirven para enriquecer su narración, ni que trate las noticias sólo en términos generales.
Evite las palabras innecesarias, por ejemplo, algunos escriben “en horas de la noche del día de ayer”, en vez de “anoche”. O sea, para decir exactamente lo mismo, se utilizaron nueve palabras en el primer caso y sólo una en el segundo. Lo fundamental, entonces, es que con una sola palabra situamos inmediatamente al lector y, además, agilitamos la lectura.
Recuerde que la escritura vigorosa es concisa, requiere de los verbos precisos y evitar las sinuosidades, las frases supuestamente descriptivas y las calificaciones grandilocuentes.
Vaya directamente al asunto que van a narrar, al grano, sin rodeos ni circunloquios.
Evite los verbos en potencial. No hay nada más antiperiodístico que, por ejemplo, sería, habría, ó podría. El periodismo debe informar con certeza sobre cuestiones concretas, dar seguridad al lector y evitar pronunciarse sobre hechos de los cuales no tiene información precisa. Los verbos en potencial en realidad, reflejan la incapacidad de verificar determinada información, salvo si remiten a versiones.
Tenga siempre presente que las versiones, al igual que los rumores no se publican, se investigan.
Evite frases como cabe recordar, conviene destacar, es dable mencionar y otras de similar tenor, porque nada dicen o aportan a una información periodística. Sólo traslucen cierto menosprecio por el lector o bien la incapacidad del periodista de destacar, mencionar o recordar lo que debía destacar, mencionar o recordar en el lugar adecuado de su narración.
Evite los saltos temporales indebidos, como, por ejemplo: “más adelante se analizarán las causas”,”como ya quedó dicho en los primeros párrafos”, etc. También traslucen cierto menosprecio por el lector o incapacidad periodística.
No obligue al lector a volver atrás para comprender lo que usted ha escrito. Por lo tanto no utilice referencias como “el mencionado en el párrafo anterior”, “el primero de los nombrados”, u otras similares.
No utilice abreviaturas, salvo que sean siglas y que hayan sido aclaradas al usarlas al comienzo de sus notas. Si tiene que escribir, por ejemplo, sobre la Organización de las Naciones Unidas, inmediatamente después debe colocar entre paréntesis la sigla correspondiente: ONU. De esta manera, cada vez que haya que nombrar esta entidad, sólo bastará con que escriba ONU. Pero si en el escrito sólo debe nombrarla una vez no es necesario que le agregue la sigla.
Evite el estilo rebuscado, pretendidamente fino, según el cual a mayor cantidad de palabras mejor es el texto. Ese estilo es bastante común en las cartas comerciales, en las comunicaciones que redactan los administradores de consorcios, pero nada tienen que ver con el periodismo, que requiere textos llanos, directos, sin rebusques o vueltas innecesarias.
Volviendo a las siglas, las de uso común como HIV, SIDA. S.O.S. OVNI, etc., no necesitan aclararse.
Las siglas no tienen plural. Por ejemplo no escriba OVNIS, ni ONGs, pese a que lo lean muy a menudo en los diarios.
Desprecie las vulgaridades, los términos sensacionalistas y las frases trilladas.
Desprecie también los términos peyorativos y/o descalificadores, como también aquellos que puedan resultar ofensivos y/ o discriminatorios.
Evite las redundancias. Es habitual leer o escuchar el hecho ocurrió, el hecho acontecido, y otras redundancias por el estilo. Sepan que todo hecho adquiere esa condición porque ocurrió, porque lo que no ocurre no llega por cierto a ser un hecho. Otros ejemplos de redundancias muy comunes en periodismo son un lleno total, volvió a reiterar, la lluvia caída, hace un tiempo atrás, período de tiempo, veredicto final, en fin.
Evite también los solecismos, como se denominan a los errores que se cometen cuando se violan las reglas de concordancia, de la construcción o del régimen o dependencia de las palabras de la oración. Uno de los solecismos más comunes es la falta de concordancia en los tiempos verbales y en las formas verbales. También cuando en el caso de los verbos impersonales se usan las formas del plural.
Ejemplos incorrectos: “Durante la tormenta de anoche hubieron muchos relámpagos”. “La mayoría de los pasajeros sufrieron heridas”. “Hacían muchos años que Juan y Pedro no conversaban”.
También se denomina solecismo al mal uso de las preposiciones. Es muy común leer y escuchar, por ejemplo, Bajo este punto de vista. Lo correcto es Desde este punto de vista.
Otros solecismos muy comunes son los de construcción de una frase con el cambio de orden de los complementos. Por ejemplo: Se venden coches para niños de hierro.
Ponga especial atención en el uso de los sinónimos. Algunos cuantos –muchos más de los deseados- llamados profesionales de las ciencias de la comunicación suelen darse el especial lujo de inventar sinónimos que, en realidad, nada tienen que ver con un idioma tan rico como el español y sólo contribuyen a empobrecer el lenguaje. Uno, muy común, bastante utilizado por los relatores deportivos, es reiniciar como sinónimo de reanudar.
Otro error muy común en los medios periodísticos, es calificar de fenómeno climático a lo que sólo es un fenómeno meteorológico como una lluvia o una tormenta de nieve.
Trate de no incurrir en un vicio muy común en el periodismo especializado, que es narrar determinado hecho con palabras que sólo conocen los expertos del tema. El periodista, sea especializado o no, tiene la función y la obligación de actuar como una suerte de traductor para transmitir, con palabras de uso común y corriente, información común o específica para que sea entendible a cualquier lector.
La gran mayoría de noticias tiene una fuente de información. Por lo tanto es necesario, en la medida de lo posible, identificar el origen o fuente de información de la noticia que se relata.
Pero trate de no utilizar el término fuente/s como sinónimo de quien o quienes le brindan una información a cambio de mantener en reserva su identidad. Es conveniente, en toda crónica, precisar con la mayor exactitud posible el origen de una información. Si quien se la suministra pide que no publique su identidad, bríndenle entonces al lector, datos acerca de la fuente, sin llegar a traicionar el trato de no identificarla. De ese modo, se le transmite al lector que ese dato confidencial se obtuvo de alguien que está cerca del tema, que conoce de lo que se está hablando, que se trata de una persona que está en la cuestión. De esa manera, cumplen el trato de no identificar la fuente de información, pero le están diciendo al lector que ese dato lo obtuvieron, precisamente, donde se decidió la cuestión.
Si no tiene otra alternativa que usar el término fuente/s, evite calificarla como suelen hacer muchos periodistas, con los términos veraz, segura, inobjetable, digna de crédito, a prueba de desmentida, fidedigna, insospechada, etc. Por cierto el periodista tiene la obligación de consultar fuentes de información que son veraces, seguras, dignas de crédito, etc., así que calificarlas es una obviedad.
También traten de evitar los términos off the récord, información confiable, información de primera mano, u otras frases de tenor similar.
Las comillas se usan para destacar que una determinada frase es la transcripción textual de un discurso o la cita de un documento o libro. Pero trate de encomillar lo sustancial, lo más importante, y no toda la frase, para no tornar engorrosa la información ni fatigar al lector.
Cuando utilice las comillas para transcribir una cita parcial, tenga especial cuidado en mantener la concordancia entre el sujeto y el verbo.
En periodismo, las comillas también se usan para los títulos de libros, películas, canciones, obras de teatro, programas de radio y televisión, apodos y nombres de barcos o de otros medios de transporte. No se utilizan para los personajes de ficción ni para los libros religiosos como La Biblia o el Corán.
Las comillas también se usan en periodismo para destacar palabras empleadas con un sentido especial. Por ejemplo: Las “negociaciones de paz” entre el gobierno colombiano y la guerrilla, terminaron hoy con un intercambio de insultos y golpes de puño. De esa manera, se refuerza la contradicción.
Es imprescindible identificar a los personajes de una noticia con su nombre y apellido y consignar el cargo que ocupan o la función que desempeñan, aunque sea obvio para muchos. Para esa identificación bastará con utilizar uno de los nombres y el apellido, a menos que pueda prestarse a confusión como un homónimo. Una vez mencionado el personaje en cuestión, no es necesario repetir toda su identidad, cargo o función cada vez que tenga que nombrarlo.
Salvo ex, que significa cesación, los prefijos no se escriben separado del segundo elemento. Por ejemplo: ex Jefe de Estado. Los otros prefijos van unidos a las palabras que modifican. Ejemplos: anticlerical, hipersensibilidad, procastrista, ultraderechista.
Los dos puntos sirven en periodismo para : a) introducir una enumeración; b) antes de una oración o frase que sirve de resumen a lo que antecede, como por ejemplo, El ministro fue contundente en negar toda vinculación con la corrupción, al decir: “No tengo nada que ver con eso”, y c) cuando se quiere dar énfasis, por ejemplo: El atleta José Pérez sólo vive para una cosa: el deporte.
Si tiene que hacer una aclaración sobre una persona, después de identificarla deben utilizar el término quien y no que.
Los términos llegar y arribar, pese a ser sinónimos, no se utilizan por igual para las personas y para los medios de transporte. Las personas llegan no arriban. En cambio para los medios de transporte se puede utilizar cualquiera de esos términos.
Todas las noticias deben tener una fecha de referencia: hoy en los casos de una agencia de noticias o bien ayer para un matutino.
En periodismo no se utiliza escribir, por ejemplo hoy (o ayer) martes 26 de mayo . Directamente escriban hoy, o bien ayer.
Si, por ejemplo, tiene que escribir sobre un hecho de hace unas semanas o más y del cual recién se enteran hoy, no consigne en el primer párrafo la fecha. Un ejemplo; Hoy, miércoles 29 de mayo, se enteran de que el miércoles 27 de marzo anterior fue detenido en Posadas (Misiones) un ciudadano iraní acusado de haber participado en el atentado terrorista que destruyó la AMIA. En este caso, el encabezamiento de la información deberá estar dedicado a la detención del sospechoso y a los motivos por los cuales fue apresado. Luego, en el segundo o tercer párrafo, tendrán que explicar que el arresto se produjo el pasado miércoles 27 de marzo, pero que la información recién fue dada a conocer hoy, ya sea oficialmente o de fuentes policiales o judiciales.
Por último, lea detenidamente y con profundo sentido autocrítico lo que ha escrito. Si no está conforme, corrija todo lo que estime conveniente. Si esa versión corregida tampoco es de su agrado, disponga de unos minutos de descanso y vuelva a intentar una redacción. Hágalo una, dos, tres … todas las veces que sea necesario.
Y no olvidar la regla de oro: Se escriba una noticia dura, una crónica o una nota, en cada línea debe haber un dato y en cada párrafo debe haber una idea.-
martes, 18 de diciembre de 2007
ARGENTINA Y SU REALIDAD ENERGETICA
La energía es el núcleo fundamental por el cual el hombre consigue reproducirse materialmente. Si esto lo trasladamos al Estado, éste debería ser el garante para la reproducción social dentro de su territorio. Teniendo en cuenta lo anterior, y debido a la crisis mundial que se a suscitado por el aumento del precio del petróleo (matriz energética por excelencia en la actualidad), producto de la guerra y la gran demanda de los países centrales, en especial Estados Unidos.
La Argentina en este contexto marcha hacia el colapso energético sin retorno en el corto plazo como consecuencia de que la mayor parte de su producción esta asociada a la dependencia petro-gasífera. Gran parte de la oferta total de energía corresponde a los hidrocarburos: petróleo, gas natural y carbón mineral, recursos que son no renovables. A demás las reservas de estos minerales están en caída según la Secretaría de Energía de la Nación
Desde el 1993, el sistema eléctrico fue privatizado por la gobierno menemista. En ese año se adoptó la hora oficial -3 respecto de la GMT, hora. Hasta ese momento se adelantaba una hora (-2) en octubre y se atrasaba (-4) con la llegada del invierno, lo que permitía un mejor aprovechamiento del sistema energético.
El nivel de incertidumbre en cuanto a si el sistema eléctrico podrá satisfacer el consumo en el próximo invierno es demasiado alto. El SADI (Sistema Eléctrico de Interconexión) tendrá que afrontar una creciente demanda producto de causas estaciónales y la evolución sostenida de la producción industrial.
La generación disponible se ubica actualmente en torno a los 20.000 KW el parque generador contará con una reserva muy limitada de 1.200MW rotantes y 1.200 KW hidráulicos para cualquier improvisto.
¿Quién genera la energía en nuestro país?
Los principales productores de electricidad son actualmente: Central Costanera (Endesa) 2.304 MW. Central Puerto (Total- ELF):2.160 MW. Yaciretá (Ente Binacional): 1850 MW. EPEPEC (Provincia de Córdoba):1.444MW. El Chocón (Eléctrica de Chile, CMS Generation de USA, Hidroivest): 1410 MW. Piedra del Águila (Dolphin): 1400 MW. Alicurá (Eléctrica de Chile, CMS Generation de USA, Hidroivest):1.050 MW. Atucha I y Embalse (Nucleoelétrica Argentina S.E.): 1.005 MW. Genelba- Ezeiza (Petrobrás): 959 MW. Dock Sud (Endesa, Repsol, Pan American): 870 MW.
El gobierno para dar una solución a mediano plazo ha adjudicado a Siemens la construcción de dos nuevas centrales de ciclo combinado (gasoil y gas natural) en Timbúes, provincia de Santa Fe y en Campana, provincia de Buenos Aires, lo que le costará al Estado 1.000 millones de dólares y aportarán 1600KW, se espera que entren en servicio durante este año o el a principio del venidero.
Para abastecerlas se utilizará el gasoducto del Norte El Gasoducto Norte nace en Campo Durán, provincia de Salta y luego de recorrer 1454 km llega a la Planta Compresora San Jerónimo (provincia de Santa Fe).. Posee una capacidad de inyección de 23,4 millones de metros cúbicos diarios y una longitud total de 3568 km, incluyendo los tramos que alimentan el Gran Buenos Aires.
También podrían ser proveídas de gasoil, pero este escasea a causa de requerimiento que hacen muchas de nuestras industrias y el sector agropecuario.
Energía Atómica
La alternativa nuclear a la escasez y altos precios de hidrocarburos, es una alternativa a tener en cuenta ya que nuestra estructura y capacidad en este ámbito es reconocida mundialmente.
La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) se encuentra a cargo de las dos centrales nucleares: Atucha I, de 357 MW es la primer central nucleoelétrica de América Latina, esta ubicada sobre la costa del Río Paraná, en Lima, conectada al Sistema Argentino de Interconexión desde 1974.
En 1983 se inauguró la segunda central Embalse en Río Tercero, provincia de Córdoba, con una potencia instalada de 648 MW. Ambas plantas se han desempeñado con índices de eficiencia que las ubican entre las primeras del mundo, lo que da cuenta de la capacidad del personal que las opera. A esto último hay hacerle una salvedad, el 21 de septiembre pasado salió de servicio porque se informó que había una pérdida en el circuito de agua pesada. Este inconveniente obligó a postergar la revisión técnica de la central de Embalse. Todo fue solucionado.
A demás hay que agregar que la Argentina forma parte de la Comisión Atómica de la ONU desde su conformación, lo que sitúa a nuestro país con las potencias del norte.
Quizás por ello la administración Kirchner reactivó la construcción de Atucha II, de 749 MW de potencia, cuya terminación a sido victima de los cambios en la política de la Secretaria de Energía de la Nación, la reforma y corrupción del Estado.
Otro de los puntos a favor que tiene esta energía alternativa es la gran cantidad de uranio que se encuentra en nuestro país. En nueve de nuestras provincias se ha encontrado este mineral. La provincia de Mendoza es la que se destaca, ésta cuenta con los grandes yacimientos de Pampa Amarilla, Papagayos y Sierra Pintada.
Como corolario se pede afirmar que la confiabilidad del sistema energético se ha perdido producto del contexto mundial, de la privatización de un sector altamente sensible y vital para poder reafirmar el crecimiento sostenido que esta atravesando el país. En este sentido la creación de ENARSA, la asociación con los países limítrofes parece una buena alternativa para poder solventar el crecimiento sostenido de la región y el desarrollo de energías alternativas al petróleo y al gas, como la atómica podrán reafirmar el progreso.
Juan Pablo Borrelli
La Argentina en este contexto marcha hacia el colapso energético sin retorno en el corto plazo como consecuencia de que la mayor parte de su producción esta asociada a la dependencia petro-gasífera. Gran parte de la oferta total de energía corresponde a los hidrocarburos: petróleo, gas natural y carbón mineral, recursos que son no renovables. A demás las reservas de estos minerales están en caída según la Secretaría de Energía de la Nación
Desde el 1993, el sistema eléctrico fue privatizado por la gobierno menemista. En ese año se adoptó la hora oficial -3 respecto de la GMT, hora. Hasta ese momento se adelantaba una hora (-2) en octubre y se atrasaba (-4) con la llegada del invierno, lo que permitía un mejor aprovechamiento del sistema energético.
El nivel de incertidumbre en cuanto a si el sistema eléctrico podrá satisfacer el consumo en el próximo invierno es demasiado alto. El SADI (Sistema Eléctrico de Interconexión) tendrá que afrontar una creciente demanda producto de causas estaciónales y la evolución sostenida de la producción industrial.
La generación disponible se ubica actualmente en torno a los 20.000 KW el parque generador contará con una reserva muy limitada de 1.200MW rotantes y 1.200 KW hidráulicos para cualquier improvisto.
¿Quién genera la energía en nuestro país?
Los principales productores de electricidad son actualmente: Central Costanera (Endesa) 2.304 MW. Central Puerto (Total- ELF):2.160 MW. Yaciretá (Ente Binacional): 1850 MW. EPEPEC (Provincia de Córdoba):1.444MW. El Chocón (Eléctrica de Chile, CMS Generation de USA, Hidroivest): 1410 MW. Piedra del Águila (Dolphin): 1400 MW. Alicurá (Eléctrica de Chile, CMS Generation de USA, Hidroivest):1.050 MW. Atucha I y Embalse (Nucleoelétrica Argentina S.E.): 1.005 MW. Genelba- Ezeiza (Petrobrás): 959 MW. Dock Sud (Endesa, Repsol, Pan American): 870 MW.
El gobierno para dar una solución a mediano plazo ha adjudicado a Siemens la construcción de dos nuevas centrales de ciclo combinado (gasoil y gas natural) en Timbúes, provincia de Santa Fe y en Campana, provincia de Buenos Aires, lo que le costará al Estado 1.000 millones de dólares y aportarán 1600KW, se espera que entren en servicio durante este año o el a principio del venidero.
Para abastecerlas se utilizará el gasoducto del Norte El Gasoducto Norte nace en Campo Durán, provincia de Salta y luego de recorrer 1454 km llega a la Planta Compresora San Jerónimo (provincia de Santa Fe).. Posee una capacidad de inyección de 23,4 millones de metros cúbicos diarios y una longitud total de 3568 km, incluyendo los tramos que alimentan el Gran Buenos Aires.
También podrían ser proveídas de gasoil, pero este escasea a causa de requerimiento que hacen muchas de nuestras industrias y el sector agropecuario.
Energía Atómica
La alternativa nuclear a la escasez y altos precios de hidrocarburos, es una alternativa a tener en cuenta ya que nuestra estructura y capacidad en este ámbito es reconocida mundialmente.
La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) se encuentra a cargo de las dos centrales nucleares: Atucha I, de 357 MW es la primer central nucleoelétrica de América Latina, esta ubicada sobre la costa del Río Paraná, en Lima, conectada al Sistema Argentino de Interconexión desde 1974.
En 1983 se inauguró la segunda central Embalse en Río Tercero, provincia de Córdoba, con una potencia instalada de 648 MW. Ambas plantas se han desempeñado con índices de eficiencia que las ubican entre las primeras del mundo, lo que da cuenta de la capacidad del personal que las opera. A esto último hay hacerle una salvedad, el 21 de septiembre pasado salió de servicio porque se informó que había una pérdida en el circuito de agua pesada. Este inconveniente obligó a postergar la revisión técnica de la central de Embalse. Todo fue solucionado.
A demás hay que agregar que la Argentina forma parte de la Comisión Atómica de la ONU desde su conformación, lo que sitúa a nuestro país con las potencias del norte.
Quizás por ello la administración Kirchner reactivó la construcción de Atucha II, de 749 MW de potencia, cuya terminación a sido victima de los cambios en la política de la Secretaria de Energía de la Nación, la reforma y corrupción del Estado.
Otro de los puntos a favor que tiene esta energía alternativa es la gran cantidad de uranio que se encuentra en nuestro país. En nueve de nuestras provincias se ha encontrado este mineral. La provincia de Mendoza es la que se destaca, ésta cuenta con los grandes yacimientos de Pampa Amarilla, Papagayos y Sierra Pintada.
Como corolario se pede afirmar que la confiabilidad del sistema energético se ha perdido producto del contexto mundial, de la privatización de un sector altamente sensible y vital para poder reafirmar el crecimiento sostenido que esta atravesando el país. En este sentido la creación de ENARSA, la asociación con los países limítrofes parece una buena alternativa para poder solventar el crecimiento sostenido de la región y el desarrollo de energías alternativas al petróleo y al gas, como la atómica podrán reafirmar el progreso.
Juan Pablo Borrelli
Trabajo de semiotica 2
Introducción
Dentro de lo que se ha delimitado en el campo de los estudios semióticos como “enunciación cinematográfica”, encontramos a diversos autores que en sus postulados y teorías buscan recuperar los procesos de producción del filme como discurso a través de marcas que remitan a una subjetividad manifiesta, a la presencia de un sujeto de la enunciación. Más allá de ciertas desaveniencias teóricas, un punto en común se vuelve central, y este reposa en una tendencia del cine a presentarse como historia y no como discurso, lo cual trae aparejado un total ocultamiento del sujeto enunciador.
La distinción es bien especificada por Christian Metz cuando dice “(…) la película tradicional se presenta como historia, no como discurso. Sin embargo es discurso, si hacemos referencia a las intenciones del cineasta, a las influencias que ejerce en el público, etc. (…) lo típico de este discurso (…) consiste precisamente en que borra los rasgos de enunciación y se disfraza de historia”
Por supuesto que el mismo autor reconoce que esto sólo se aplica para el film clásico norteamericano. No obstante, ya por las propias características del medio cinematográfico, encontramos diferencias importantes con respecto a la literatura, por ejemplo, que son fundamentales para entender la transparencia del filme en tanto enunciado con respecto a las novelas escritas. Citando a Francisco Jost: “(…) el enunciado icónico no posee criterios gramaticales que le permitan significar la diferencia entre transcripción de la realidad y discurso sobre la realidad” Es decir, que el discurso audiovisual, donde lo icónico predomina sobre los demás órdenes, logra crear un efecto de realidad que aleja al espectador de la noción de que se encuentra ante un discurso. Parece atestiguar a través de la pantalla acontecimientos ajenos a cualquier tipo de instancia discursiva. Volviendo a Metz, el espectador se identifica con el propio acto de visualizar, con el ojo de la cámara, su identificación se realiza en torno a un sujeto “puro, omnividente e invisible”.
En este trabajo pretendemos dar cuenta de ciertos procesos o recursos a través de los cuales se manifiesta (de manera indicial) la existencia de los sujetos de la enunciación en el filme de suspenso clásico. Particularmente, basándonos en un analisis de la película “Strangers on a Train” de Alfred Hitchcock, una película bisagra entre el film clásico holliwoodense y el tipo de film que se conoce como “de autor”. Por eso, para el análisis tomaremos los conceptos de Metz, pero teniendo en cuenta que el objeto no es exactamente el mismo. En este film, el enunciado esta construido de tal forma que articula los dos regímenes: historia y discurso. Por una parte aparenta contarse solo, los acontecimientos transcurren a través de la sucesión de imágenes sin mirada a cámara u otros tipos de apelaciones al espectador.
Si bien la mirada a cámara es para Casetti el principal gesto interpelativo también reconoce que existen otros tales como las secuencias y los encuadres que también dan cuenta de la existencia totalmente asumida de ambos sujetos de la enunciación, enunciador y enunciatario. Intentaremos ver como se adecúan estos postulados al filme en cuestión, a fines de revelar sus estrategias discursivas.
Cuerpo del trabajo
Strangers on a Train (1951) es una película de suspenso, basada en la novela homónima de Patricia Highsmith, dirigida por el maestro del suspenso Alfred Hitchcock. Cuenta la historia de dos hombres, Guy Haines y Bruno Anthony, dos desconocidos que se encuentran en un tren. El primero es un tenista famoso, el segundo un excéntrico millonario obsesionado con matar a su padre, a quien detesta. Bruno sabe, debido a que Guy es una persona pública, que éste está atravesando un divorcio muy problemático con su mujer Miriam. En vistas de que ambos personajes quieren deshacerse de una persona (Guy de su mujer, Bruno de su padre), y por el miedo a ser descubiertos debido a la proximidad con ellas que los implicaría como sospechosos, Bruno le propone a Guy intercambiar homicidios. Consecuentemente, Bruno persigue a Miriam y la extrangula en un parque de diversiones, pero el problema comienza cuando Guy afirma que él no tenía intenciones de ser parte de ese convenio y se rehusa a matar al Sr. Anthony, provocando la insistencia de Bruno, que aumenta mediante se va desarrollando el filme.
Fuera del marco de la historia, el filme presenta en su condición de discurso, en su calidad de secuencias de imágenes y sonidos, marcas muy fuertes de la enunciación, es decir, elementos que revelan constantemente una intencionalidad del enunciador en la disposición de todo lo que entra en juego en el entramado discursivo de la película. Es muy importante entender la distinción que hace Jost entre los dos registros: aquello que se ve y aquello que se sabe. A través de las variaciones en los planos, los cambios de ocularización y el fundamental complemento de la banda de sonido, el narrador de la historia, que en este caso es un narrador implícito, se irá situando en distintas focalizaciones que nos remitirán a los saberes específicos de un determinado personaje en distintos momentos del desarrollo de la historia. En general el narrador presenta en la mayor parte del filme una focalización externa, aunque es en los momentos puntuales donde se privilegia al efecto de suspenso en el cual éste pasa a focalizar internamente desde algún personaje, de modo tal que desconociendo aquello que éste desconoce nos encontraremos en un mismo estado de tensión.
El punto principal que define a la película está, a nuestro entender, en una insitencia hacia el espectador para que éste se anticipe a los posibles acontecimientos a suceder. Lo lleva a imaginarse que es lo que va a pasar asociando de manera lógica ciertos indicios cuya única finalidad está en generar una certidumbre que justifique cualquier predicción posible. De ahí en más viene el segundo paso: romper con lo obvio, aquello que el filme plantea que inevitablemente va a ocurrir no ocurre, dejando al espectador nuevamente atónito y desconcertado. Veamos un ejemplo: ya una vez transcurrida la charla inicial entre Bruno y Guy, en la cual el primero le propone intercambiar homicidios, este último se dirije hacia el negocio donde trabaja su mujer, Miriam, para llevarle el dinero para el abogado que intercederá en su divorcio. Al tomar este dinero ella le dice que cambió de opinion y que planea seguir siendo su esposa para poder asistir a todo tipo de eventos sociales y tomar partido de su posición como mujer de un famoso tenista. Más tarde se lo ve a Guy conversando por telefono con su nueva pretendiente, Ann Morton. Este le cuenta lo ocurrido y termina diciendo, furioso, que podría extrangular a su mujer. En cuanto dice esto se ve pasar al tren y se oye el estruendo que este provoca. Ante el ruido el personaje repite en voz más alta que podría extrangularla. La aparición del tren en ese momento no es para nada casual, sinó que está para remitir al espectador al pacto realizado con Bruno en dicho vehículo, lo cual se vuelve explícito ya en el plano siguiente, un plano detalle de las manos de Bruno, levemente contraidas de manera amenazante. Luego de esto, Bruno mira la pintura que su madre hizo, en la cual se ve a un hombre desfigurado, al cual el joven reconoce como a su propio padre. La ambientación sonora acentúa los momentos clave en los cuales se busca en el espectador una interpretación, que es sugerida por el mismo enunciado: el pacto acaba de consumarse, tanto Guy como Bruno reconocen su intención de matar a su esposa y a su padre respectivamente. No obstante, cuando efectivamente Bruno mata a Miriam y se lo comunica a Guy este se horroriza y afirma que no tiene intenciones de verse involucrado en el plan de Bruno. Aquí vemos como lo sugerido al espectador como acontecimiento inevitable se muestra totalmente ilusorio, se ha engañado al espectador ofrenciéndole información para adelantarse a los hechos, información que demostró ser insuficiente.
Estos elementos citados anteriormente (el tren, la toma de las manos de Bruno, el cuadro) parecen adecuarse a lo que Bettetini denomina “comentario atemporal”. Según el autor “…(se) recurre a un elemento de la ambientación narrativa para producir, a través del montaje, un juicio sobre los personajes del relato y sobre sus acciones (…) produce un sintagma cuya lectura debe recurrir a la identificación de las interdependencias a lo largo de su eje; esto es, debe recurrir a un trabajo inductivo que (…) produzca un sentido suplementario respecto a los contenidos de cada una de las tomas, el sentido “extraño” al del relato y proyectado por la actitud comunicativa del sujeto de la enunciación”
La elección puntual de estos items adquiere en la relación que hará el espectador (inducido por la ambientación sonora que acentúa con mayor intensidad la aparición de cada uno de ellos) una significación que trasciende su simple aparición como elementos de la diégesis. Esto se puede ver más claramente en la redudante aparición de las manos de Bruno a lo largo del film, siempre en la misma posición amenazante, o mejor aún, en el siguiente ejemplo: cuando Bruno mata a Miriam se lleva sus anteojos, los cuales son característicos de este personaje. Antes de matarla, en un primer plano de la joven, el hombre enciende un encendedor a la altura de sus ojos (o sea, de los lentes). Más tarde, cuando Bruno conoce a Barbara Morton, quien usa unos anteojos muy parecidos a los de Miriam, en la subjetiva de este personaje que captura un primer plano de la muchacha, se superponen en la imagen, a la altura de cada uno de sus lentes, un pequeño encendedor prendido, el mismo que Bruno utilizó la noche en que asesinó a Miriam. Al poner en relación estos elementos, y con la superposición del encendedor en los anteojos de la joven (algo que ocurre totalmente fuera del mundo diegético) se hace alebosa la relación que establece el personaje de Bruno (en el cual esta focalizado el narrador en su correspondiente escena) entre Miriam y Barbara, y como la segunda le recuerda a la primera. Para reforzar esta relación se recurre también a una acotación de sonido: cuando Bruno ve a Barbara comienza a sonar la música del carrousel del parque de diversiones en el cual Miriam fue asesinada. Esto vuelve a ocurrir una vez más, posteriormente.
Se evidencia allí una intencionalidad por parte del enunciador de dirigir al espectador a una interpretación específica de los elementos mostrados que no puede trasgredirse de ninguna forma, en tanto que los recursos están tan bien empleados que no dejan al enunciatario espacio para moverse fuera de las resitricciones que el mismo enunciado le plantea.
Siguiendo con la línea de Bettetini y tomando en cuenta las condiciones del género de suspenso, no hace falta aclarar la importancia y el predominio a lo largo del filme de lo que éste llama “relato comentativo”, el cual supone que, a través de ciertas “huellas comentativas disfrazadas como parte del mundo de la narración” se mantiene al espectador en estado de suspenso, exigiéndole una participación y una atención que anulan la distención típica del relato. Bettetini reconoce esta categoría de las modalidades comentativas como característica del género de suspenso. Claramente son presenciadas en el filme en cuestión, casi en su totalidad plasmadas en la ambientación musical, la cual mantiene un grado de tensión pertinente a escenas donde se espera la aparición de algun acontecimiento dado o la consumación de un acto difícil de llevarse a cabo (cuyo desempeño es crucial para el desarrollo de la acción) tal como en la escena en que Bruno intenta recuperar el encendedor con el cual inculpará a Guy por su asesinato, de una cloaca. La música que acompaña estas secuencias exige al espectador que esté atento de lo que está por ocurrir y, efectivamente, cuando la acción es concretada o el misterio develado, la música cesa o disminuye su intensidad, remitiéndonos al estado de calma previo.
Otra categoría importante en la película, dentro de la teoría de Bettetini es la del “comentario explicitado verbalmente”, el cual es llevado a cabo por algunos personajes de la historia en momentos puntuales. Ya sean los amigos de Miriam que advierten que ésta esta muerta diciendo “está muerta” o las recurrentes acotaciones de Bárbara Morton, mediante las cuales explica todos los obstaculos que Guy deberá sortear para mostrarse inocente del asesinato de su esposa. En estos momentos los personajes se posicionan en el lugar del narrador. En términos de Jost se podrían decir que adquieren el rol de “narrador segundo”, un delegado del relato, de carácter intradiegético, es decir, que orienta sus actos de habla hacia personajes propios del relato pero que a su vez revelan al espectador información importante para entender lo que está ocurriendo.
Por supuesto que todo lo citado anteriormente no es más que una simple lista de ejemplos de entre tantos recursos que predominan en el filme. Es importante ver la aparición del enunciador asumido como tal, en la disposición de los planos y los encuadres, la cual se hace notar desde el primer instante de la película.
En la primer secuencia vemos imágenes intercaladas de los pies de dos caballeros que caminan, al parecer hacia una misma dirección pero desde lugares opuestos, tras bajarse cada uno de un vehículo. La cámara sigue el trayecto de estos pies por separado hasta q los mismos coinciden en el vagón de un tren. Los caballeros en cuestión se sientan y uno de ellos, al levantar su pie, roza el del otro. En ese momento se abre el plano y vemos por primera vez las caras de Guy y Bruno, los personajes principales, el héroe y el antagonista.
Esta forma de presentar a los personajes es sin duda muy interesante y reclama al espectador su atención desde el primer momento. También ejerce la función, muy común según los recursos empleados en el filme, de adelantar al espectador a los echos, o al menos de sugerirle posibles acontecimientos próximos a ocurrir: dos personajes aparecen, sólo vemos sus pies. Los pies de uno caminan desde el marco izquierdo de la pantalla hacia el derecho y los del otro en dirección opuesta. Al ser intercalados estos planos con frecuencia, se comienza ya a insinuar la existencia de dos personas destinadas a encontrarse, y su carácter de opuestos.
Esto no podría haberse llevado a cabo con una simple ocularización cero. El encuadre en los pies pareciera como si estuviesemos en presencia de una toma subjetiva, pero en efecto, el filme no delata la existencia de ningún personaje en dicho momento, en el cual se haya podido hacer una ocularización interna. Estamos pues ante lo que Jost llama ocularización espectatorial puesto que “(…) la posición de la cámara no es la de un personaje y no obstante esto, (…) su ángulo se halla marcado.(…) Tal encuadre reenvía a ese que realiza la puesta en imagen “al gran imaginero” que (…) persigue el objetivo de brindar un saber suplementario al espectador y no a una instancia del mundo diegético”. Evidentemente en la selección de estos planos y esos encuadres, se traduce una intención de ese gran imaginero que dispone las secuencias audiovisuales de contarme algo específico. El enunciador se hace presente.
Conclusión
En vistas de todo lo anterior nos parece pertinente retomar a Metz. Este nos dice “(…) el cine no tiene una lista fija de signos enunciativos, sino que efectúa un empleo enunciativo de cualquier signo (…), signo que puede ser sacado de la diégesis y que de inmediato puede ser remitido nuevamente a ella. Es la construcción la que, por un instante, habrá tomado valor enunciativo.”
Sin apelar a recursos tan marcados como la mirada a cámara, la película logra administrar los elementos propios del mundo narrativo de forma tal que adquieren connotaciones que superan los límites del mundo diegético, volviendo clara una relación enunciador-enunciatario, en la cual se asienta todo el atractivo del filme.
Se trata de generar suspenso, de mantener al espectador pendiente de todo lo que ocurre, hasta el más mínimo detalle adquiere una significación crucial para el desarrollo de la historia. Se apelan a sus capacidades cognocitivas, se le reclama una interacción con el filme. Ya sea desde la complejidad de los personajes y la forma en la que estos se relacionan entre sí o desde la acción, los acontecimientos narrados, todo el tiempo se realiza un despliegue de indicios que fomentan la participación del espectador, que lo invitan a hacer conjeturas, a esperar lo obvio, aquello para lo que el filme dio todas las pruebas de su advenimiento, y luego refutarse a sí mismo. Las cosas no son siempre lo que parecen. El juego se concreta con un enunciador que constantemente nos recuerda que no sabemos absolutamente nada.
Llegamos a pensar que el género mismo impone al filme como discurso una interpelación mayor y casi constante con el espectador, a quien reclama constantemente un estado de atención casi perpetuo, en pos de generar tensión. Aquí no se apunta a un espectador distendido y abstraido de su posición, sino más bien a un sujeto atento a los detalles, a los indicios, impulsado por el propio filme a hacer conjeturas sobre lo que va a pasar para luego ser engañado una y otra vez en un juego de cambios interminables, ante los cuales el espectador se mantiene siempre pendiente.
Esto requiere, necesariamente, de marcas de la enunciación visibles y muy bien delimitadas. Algo que explicite la existencia de esa pareja yo-tu que interactúa en todo proceso de encunciación. En esta “correlación de subjetividad” se establece el juego: el “yo” le cuenta al “tu” una historia, pero lo mantiene siempre a la expectativa de lo que está por pasar, le revela cierta información en detrimento de otra para orientar su pensamiento hacia lugares que, en muchos casos, luego se demostrarán equivocados. En pocas palabras, lo priva de todo tipo de omniciencia, y así lo mantiene en suspenso.
En este abierto exhibicionismo, empleando la terminología de Metz, el enunciatario, irremediablemente voyeur, no se encuentra oculto a la vista de aquel a quien observa. Ambos se percatan de la existencia del otro, el exhibicionismo se hace triunfal y bilateral, contrariamente al propio del filme clásico.
Dentro de lo que se ha delimitado en el campo de los estudios semióticos como “enunciación cinematográfica”, encontramos a diversos autores que en sus postulados y teorías buscan recuperar los procesos de producción del filme como discurso a través de marcas que remitan a una subjetividad manifiesta, a la presencia de un sujeto de la enunciación. Más allá de ciertas desaveniencias teóricas, un punto en común se vuelve central, y este reposa en una tendencia del cine a presentarse como historia y no como discurso, lo cual trae aparejado un total ocultamiento del sujeto enunciador.
La distinción es bien especificada por Christian Metz cuando dice “(…) la película tradicional se presenta como historia, no como discurso. Sin embargo es discurso, si hacemos referencia a las intenciones del cineasta, a las influencias que ejerce en el público, etc. (…) lo típico de este discurso (…) consiste precisamente en que borra los rasgos de enunciación y se disfraza de historia”
Por supuesto que el mismo autor reconoce que esto sólo se aplica para el film clásico norteamericano. No obstante, ya por las propias características del medio cinematográfico, encontramos diferencias importantes con respecto a la literatura, por ejemplo, que son fundamentales para entender la transparencia del filme en tanto enunciado con respecto a las novelas escritas. Citando a Francisco Jost: “(…) el enunciado icónico no posee criterios gramaticales que le permitan significar la diferencia entre transcripción de la realidad y discurso sobre la realidad” Es decir, que el discurso audiovisual, donde lo icónico predomina sobre los demás órdenes, logra crear un efecto de realidad que aleja al espectador de la noción de que se encuentra ante un discurso. Parece atestiguar a través de la pantalla acontecimientos ajenos a cualquier tipo de instancia discursiva. Volviendo a Metz, el espectador se identifica con el propio acto de visualizar, con el ojo de la cámara, su identificación se realiza en torno a un sujeto “puro, omnividente e invisible”.
En este trabajo pretendemos dar cuenta de ciertos procesos o recursos a través de los cuales se manifiesta (de manera indicial) la existencia de los sujetos de la enunciación en el filme de suspenso clásico. Particularmente, basándonos en un analisis de la película “Strangers on a Train” de Alfred Hitchcock, una película bisagra entre el film clásico holliwoodense y el tipo de film que se conoce como “de autor”. Por eso, para el análisis tomaremos los conceptos de Metz, pero teniendo en cuenta que el objeto no es exactamente el mismo. En este film, el enunciado esta construido de tal forma que articula los dos regímenes: historia y discurso. Por una parte aparenta contarse solo, los acontecimientos transcurren a través de la sucesión de imágenes sin mirada a cámara u otros tipos de apelaciones al espectador.
Si bien la mirada a cámara es para Casetti el principal gesto interpelativo también reconoce que existen otros tales como las secuencias y los encuadres que también dan cuenta de la existencia totalmente asumida de ambos sujetos de la enunciación, enunciador y enunciatario. Intentaremos ver como se adecúan estos postulados al filme en cuestión, a fines de revelar sus estrategias discursivas.
Cuerpo del trabajo
Strangers on a Train (1951) es una película de suspenso, basada en la novela homónima de Patricia Highsmith, dirigida por el maestro del suspenso Alfred Hitchcock. Cuenta la historia de dos hombres, Guy Haines y Bruno Anthony, dos desconocidos que se encuentran en un tren. El primero es un tenista famoso, el segundo un excéntrico millonario obsesionado con matar a su padre, a quien detesta. Bruno sabe, debido a que Guy es una persona pública, que éste está atravesando un divorcio muy problemático con su mujer Miriam. En vistas de que ambos personajes quieren deshacerse de una persona (Guy de su mujer, Bruno de su padre), y por el miedo a ser descubiertos debido a la proximidad con ellas que los implicaría como sospechosos, Bruno le propone a Guy intercambiar homicidios. Consecuentemente, Bruno persigue a Miriam y la extrangula en un parque de diversiones, pero el problema comienza cuando Guy afirma que él no tenía intenciones de ser parte de ese convenio y se rehusa a matar al Sr. Anthony, provocando la insistencia de Bruno, que aumenta mediante se va desarrollando el filme.
Fuera del marco de la historia, el filme presenta en su condición de discurso, en su calidad de secuencias de imágenes y sonidos, marcas muy fuertes de la enunciación, es decir, elementos que revelan constantemente una intencionalidad del enunciador en la disposición de todo lo que entra en juego en el entramado discursivo de la película. Es muy importante entender la distinción que hace Jost entre los dos registros: aquello que se ve y aquello que se sabe. A través de las variaciones en los planos, los cambios de ocularización y el fundamental complemento de la banda de sonido, el narrador de la historia, que en este caso es un narrador implícito, se irá situando en distintas focalizaciones que nos remitirán a los saberes específicos de un determinado personaje en distintos momentos del desarrollo de la historia. En general el narrador presenta en la mayor parte del filme una focalización externa, aunque es en los momentos puntuales donde se privilegia al efecto de suspenso en el cual éste pasa a focalizar internamente desde algún personaje, de modo tal que desconociendo aquello que éste desconoce nos encontraremos en un mismo estado de tensión.
El punto principal que define a la película está, a nuestro entender, en una insitencia hacia el espectador para que éste se anticipe a los posibles acontecimientos a suceder. Lo lleva a imaginarse que es lo que va a pasar asociando de manera lógica ciertos indicios cuya única finalidad está en generar una certidumbre que justifique cualquier predicción posible. De ahí en más viene el segundo paso: romper con lo obvio, aquello que el filme plantea que inevitablemente va a ocurrir no ocurre, dejando al espectador nuevamente atónito y desconcertado. Veamos un ejemplo: ya una vez transcurrida la charla inicial entre Bruno y Guy, en la cual el primero le propone intercambiar homicidios, este último se dirije hacia el negocio donde trabaja su mujer, Miriam, para llevarle el dinero para el abogado que intercederá en su divorcio. Al tomar este dinero ella le dice que cambió de opinion y que planea seguir siendo su esposa para poder asistir a todo tipo de eventos sociales y tomar partido de su posición como mujer de un famoso tenista. Más tarde se lo ve a Guy conversando por telefono con su nueva pretendiente, Ann Morton. Este le cuenta lo ocurrido y termina diciendo, furioso, que podría extrangular a su mujer. En cuanto dice esto se ve pasar al tren y se oye el estruendo que este provoca. Ante el ruido el personaje repite en voz más alta que podría extrangularla. La aparición del tren en ese momento no es para nada casual, sinó que está para remitir al espectador al pacto realizado con Bruno en dicho vehículo, lo cual se vuelve explícito ya en el plano siguiente, un plano detalle de las manos de Bruno, levemente contraidas de manera amenazante. Luego de esto, Bruno mira la pintura que su madre hizo, en la cual se ve a un hombre desfigurado, al cual el joven reconoce como a su propio padre. La ambientación sonora acentúa los momentos clave en los cuales se busca en el espectador una interpretación, que es sugerida por el mismo enunciado: el pacto acaba de consumarse, tanto Guy como Bruno reconocen su intención de matar a su esposa y a su padre respectivamente. No obstante, cuando efectivamente Bruno mata a Miriam y se lo comunica a Guy este se horroriza y afirma que no tiene intenciones de verse involucrado en el plan de Bruno. Aquí vemos como lo sugerido al espectador como acontecimiento inevitable se muestra totalmente ilusorio, se ha engañado al espectador ofrenciéndole información para adelantarse a los hechos, información que demostró ser insuficiente.
Estos elementos citados anteriormente (el tren, la toma de las manos de Bruno, el cuadro) parecen adecuarse a lo que Bettetini denomina “comentario atemporal”. Según el autor “…(se) recurre a un elemento de la ambientación narrativa para producir, a través del montaje, un juicio sobre los personajes del relato y sobre sus acciones (…) produce un sintagma cuya lectura debe recurrir a la identificación de las interdependencias a lo largo de su eje; esto es, debe recurrir a un trabajo inductivo que (…) produzca un sentido suplementario respecto a los contenidos de cada una de las tomas, el sentido “extraño” al del relato y proyectado por la actitud comunicativa del sujeto de la enunciación”
La elección puntual de estos items adquiere en la relación que hará el espectador (inducido por la ambientación sonora que acentúa con mayor intensidad la aparición de cada uno de ellos) una significación que trasciende su simple aparición como elementos de la diégesis. Esto se puede ver más claramente en la redudante aparición de las manos de Bruno a lo largo del film, siempre en la misma posición amenazante, o mejor aún, en el siguiente ejemplo: cuando Bruno mata a Miriam se lleva sus anteojos, los cuales son característicos de este personaje. Antes de matarla, en un primer plano de la joven, el hombre enciende un encendedor a la altura de sus ojos (o sea, de los lentes). Más tarde, cuando Bruno conoce a Barbara Morton, quien usa unos anteojos muy parecidos a los de Miriam, en la subjetiva de este personaje que captura un primer plano de la muchacha, se superponen en la imagen, a la altura de cada uno de sus lentes, un pequeño encendedor prendido, el mismo que Bruno utilizó la noche en que asesinó a Miriam. Al poner en relación estos elementos, y con la superposición del encendedor en los anteojos de la joven (algo que ocurre totalmente fuera del mundo diegético) se hace alebosa la relación que establece el personaje de Bruno (en el cual esta focalizado el narrador en su correspondiente escena) entre Miriam y Barbara, y como la segunda le recuerda a la primera. Para reforzar esta relación se recurre también a una acotación de sonido: cuando Bruno ve a Barbara comienza a sonar la música del carrousel del parque de diversiones en el cual Miriam fue asesinada. Esto vuelve a ocurrir una vez más, posteriormente.
Se evidencia allí una intencionalidad por parte del enunciador de dirigir al espectador a una interpretación específica de los elementos mostrados que no puede trasgredirse de ninguna forma, en tanto que los recursos están tan bien empleados que no dejan al enunciatario espacio para moverse fuera de las resitricciones que el mismo enunciado le plantea.
Siguiendo con la línea de Bettetini y tomando en cuenta las condiciones del género de suspenso, no hace falta aclarar la importancia y el predominio a lo largo del filme de lo que éste llama “relato comentativo”, el cual supone que, a través de ciertas “huellas comentativas disfrazadas como parte del mundo de la narración” se mantiene al espectador en estado de suspenso, exigiéndole una participación y una atención que anulan la distención típica del relato. Bettetini reconoce esta categoría de las modalidades comentativas como característica del género de suspenso. Claramente son presenciadas en el filme en cuestión, casi en su totalidad plasmadas en la ambientación musical, la cual mantiene un grado de tensión pertinente a escenas donde se espera la aparición de algun acontecimiento dado o la consumación de un acto difícil de llevarse a cabo (cuyo desempeño es crucial para el desarrollo de la acción) tal como en la escena en que Bruno intenta recuperar el encendedor con el cual inculpará a Guy por su asesinato, de una cloaca. La música que acompaña estas secuencias exige al espectador que esté atento de lo que está por ocurrir y, efectivamente, cuando la acción es concretada o el misterio develado, la música cesa o disminuye su intensidad, remitiéndonos al estado de calma previo.
Otra categoría importante en la película, dentro de la teoría de Bettetini es la del “comentario explicitado verbalmente”, el cual es llevado a cabo por algunos personajes de la historia en momentos puntuales. Ya sean los amigos de Miriam que advierten que ésta esta muerta diciendo “está muerta” o las recurrentes acotaciones de Bárbara Morton, mediante las cuales explica todos los obstaculos que Guy deberá sortear para mostrarse inocente del asesinato de su esposa. En estos momentos los personajes se posicionan en el lugar del narrador. En términos de Jost se podrían decir que adquieren el rol de “narrador segundo”, un delegado del relato, de carácter intradiegético, es decir, que orienta sus actos de habla hacia personajes propios del relato pero que a su vez revelan al espectador información importante para entender lo que está ocurriendo.
Por supuesto que todo lo citado anteriormente no es más que una simple lista de ejemplos de entre tantos recursos que predominan en el filme. Es importante ver la aparición del enunciador asumido como tal, en la disposición de los planos y los encuadres, la cual se hace notar desde el primer instante de la película.
En la primer secuencia vemos imágenes intercaladas de los pies de dos caballeros que caminan, al parecer hacia una misma dirección pero desde lugares opuestos, tras bajarse cada uno de un vehículo. La cámara sigue el trayecto de estos pies por separado hasta q los mismos coinciden en el vagón de un tren. Los caballeros en cuestión se sientan y uno de ellos, al levantar su pie, roza el del otro. En ese momento se abre el plano y vemos por primera vez las caras de Guy y Bruno, los personajes principales, el héroe y el antagonista.
Esta forma de presentar a los personajes es sin duda muy interesante y reclama al espectador su atención desde el primer momento. También ejerce la función, muy común según los recursos empleados en el filme, de adelantar al espectador a los echos, o al menos de sugerirle posibles acontecimientos próximos a ocurrir: dos personajes aparecen, sólo vemos sus pies. Los pies de uno caminan desde el marco izquierdo de la pantalla hacia el derecho y los del otro en dirección opuesta. Al ser intercalados estos planos con frecuencia, se comienza ya a insinuar la existencia de dos personas destinadas a encontrarse, y su carácter de opuestos.
Esto no podría haberse llevado a cabo con una simple ocularización cero. El encuadre en los pies pareciera como si estuviesemos en presencia de una toma subjetiva, pero en efecto, el filme no delata la existencia de ningún personaje en dicho momento, en el cual se haya podido hacer una ocularización interna. Estamos pues ante lo que Jost llama ocularización espectatorial puesto que “(…) la posición de la cámara no es la de un personaje y no obstante esto, (…) su ángulo se halla marcado.(…) Tal encuadre reenvía a ese que realiza la puesta en imagen “al gran imaginero” que (…) persigue el objetivo de brindar un saber suplementario al espectador y no a una instancia del mundo diegético”. Evidentemente en la selección de estos planos y esos encuadres, se traduce una intención de ese gran imaginero que dispone las secuencias audiovisuales de contarme algo específico. El enunciador se hace presente.
Conclusión
En vistas de todo lo anterior nos parece pertinente retomar a Metz. Este nos dice “(…) el cine no tiene una lista fija de signos enunciativos, sino que efectúa un empleo enunciativo de cualquier signo (…), signo que puede ser sacado de la diégesis y que de inmediato puede ser remitido nuevamente a ella. Es la construcción la que, por un instante, habrá tomado valor enunciativo.”
Sin apelar a recursos tan marcados como la mirada a cámara, la película logra administrar los elementos propios del mundo narrativo de forma tal que adquieren connotaciones que superan los límites del mundo diegético, volviendo clara una relación enunciador-enunciatario, en la cual se asienta todo el atractivo del filme.
Se trata de generar suspenso, de mantener al espectador pendiente de todo lo que ocurre, hasta el más mínimo detalle adquiere una significación crucial para el desarrollo de la historia. Se apelan a sus capacidades cognocitivas, se le reclama una interacción con el filme. Ya sea desde la complejidad de los personajes y la forma en la que estos se relacionan entre sí o desde la acción, los acontecimientos narrados, todo el tiempo se realiza un despliegue de indicios que fomentan la participación del espectador, que lo invitan a hacer conjeturas, a esperar lo obvio, aquello para lo que el filme dio todas las pruebas de su advenimiento, y luego refutarse a sí mismo. Las cosas no son siempre lo que parecen. El juego se concreta con un enunciador que constantemente nos recuerda que no sabemos absolutamente nada.
Llegamos a pensar que el género mismo impone al filme como discurso una interpelación mayor y casi constante con el espectador, a quien reclama constantemente un estado de atención casi perpetuo, en pos de generar tensión. Aquí no se apunta a un espectador distendido y abstraido de su posición, sino más bien a un sujeto atento a los detalles, a los indicios, impulsado por el propio filme a hacer conjeturas sobre lo que va a pasar para luego ser engañado una y otra vez en un juego de cambios interminables, ante los cuales el espectador se mantiene siempre pendiente.
Esto requiere, necesariamente, de marcas de la enunciación visibles y muy bien delimitadas. Algo que explicite la existencia de esa pareja yo-tu que interactúa en todo proceso de encunciación. En esta “correlación de subjetividad” se establece el juego: el “yo” le cuenta al “tu” una historia, pero lo mantiene siempre a la expectativa de lo que está por pasar, le revela cierta información en detrimento de otra para orientar su pensamiento hacia lugares que, en muchos casos, luego se demostrarán equivocados. En pocas palabras, lo priva de todo tipo de omniciencia, y así lo mantiene en suspenso.
En este abierto exhibicionismo, empleando la terminología de Metz, el enunciatario, irremediablemente voyeur, no se encuentra oculto a la vista de aquel a quien observa. Ambos se percatan de la existencia del otro, el exhibicionismo se hace triunfal y bilateral, contrariamente al propio del filme clásico.
Habeas data
Hábeas data
La informática, en cuanto conjunto de conocimientos científicos y técnicos que hacen posible el tratamiento automático de la información han interrumpido en el mundo de nuestro tiempo.
Su aparición golpeó a todas las ramas del derecho, insertándose en cuanto capitulo sea dable imaginar. Nuestra disciplina sintió tal impacto al advertirse que algunas manifestaciones del fenómeno son susceptibles de lesionar la intimidad de las personas.
La afección devino ante el fundado temor, que la realidad de hoy se ha encargado de constatar, que los bancos de datos, identificados como sistemas automáticos de acumulación, conservación, elaboración y registro de datos de cualquier naturaleza, pertenecen indiscriminadamente en la privacidad de un individuo, de modo que la suma de actitudes que hacen a su comportamiento pueden ser usados por un tercero que accedió al conocimiento de la información .
Si nos atendemos al hecho cierto de vivir en una sociedad que registra inexorablemente cada uno de los mas importantes acontecimientos que protagonizamos (nacimiento, nupcias, filiación, adopción, calidad de propietario, usuario, consumidor, ocupación, medios de vida, antecedentes penales) no habrá que reforzar mucho la imaginación para atestar que la compaginación de tales datos, sumados a otros como la identidad política, creencias religiosas, hábitos sexuales, relaciones familiares, salud mental, posición económica, grado de cultura, que constituyen a elaborar “identikit” de la personalidad humana que proyectando hacia quien detenta la información importan un acrecimiento de su poder, al tiempo que correlativamente debilita la situación defensiva del sujeto que ignora tal empadronamiento.
En un primer momento la problemática fue patrimonio casi exclusivo de las naciones desarrolladas, pero con el advenimiento del fenómeno informático y el generalizado uso de la computación sus consecuencias se extienden a todas las latitudes del planeta.
Esa preocupación quedo manifiesta en las naciones que a través de sus constituciones y legislación especifica, de modo pionero, avanzaron en la materia al instituir el hábeas data (que tengas tu dato) como garantía personal destinada a indagar en las registraciones contenidas en bancos de datos.
Una pequeña reseña de ellas corresponde a Portugal, España y Brasil que resolvieron la cuestión a nivel constitucional. En el plano legislativo lo hicieron Suecia, con la ley de Protección de Datos de 1973; la Privacy Act. De1974 en los Estados Unidos; la ley de Protección contra el uso ilícito de datos personales de Alemania Federal, en 1977; la ley relativa ala información, a los ficheros y libertades de 1978 en Francia; la ley de registro de datos personales de 1978 en Noruega; la ley de registros privados y públicos , en Dinamarca 1978; ley de protección de datos de Austria en 1978 y Luxemburgo, ley para regular el uso de los datos personales, 1979.
La regulación constitucional. Naturaleza del instituto
La Reforma constitucional de 1994 incorporó al texto de la ley fundamental la acción de hábeas data como un tipo es especial del amparo a través del cual;
…..
Art. 43 párrafo tercer.
El hábeas data nace entonces como garantía constitucional que toda persona para, acción judicial mediante, dirigirse a un bancote datos requiriendo que le conciernen.
Su finalidad es ejercer el derecho de acceso a la información y comparta la atribución de conseguir una perentoria y fundada respuesta de parte de quién la detenta. A él se conecta la posibilidad de conocer los fines del acopio informativo, la supresión, rectificación confidencialidad o actualización de los mismos.
Bajo estas características, no cabe duda que estamos en presencia de una garantía constitucional, pues se trata de un mecanismo tendiente a obtener la tutela de un derecho.
La ley reglamentaria del instituto 25.326 al instituir un trámite extrajudicial a través del cual toda persona puede solicitar dicta información al organismo de control (arts. 29 y 30) relativa a la existencia de archivos, registros, bases o bancos de datos personales a él referidos en registro públicos o privados destinados a proveer informes (art.13), ha ensanchado la naturaleza del instituto que en esta particular modalidad parece ejercida como derecho.
El hecho de que ante esa solicitud el responsable del banco debe proporcionar la información solicitada dentro de los diez días corridos de ser intimado a suministrarla y fenecido el plazo, sin que satisfaga la solicitud o si evacuando el informe se estimara insuficiente, quedará expedita la acción de protección de los datos personales o de hábeas data prevista en la ley (art.14).
Acordada la información, el requerimiento de ella puede solicitar su rectificación, actualización y cuando corresponda la supresión o confidencialidad de los datos personales de los que sea titular, y responsable del banco de datos está obligado a realizar las operaciones necesarias a tal fin en el plazo máximo de cinco días hábiles de recibido el reclamo del titular de los datos o advertido de error o falsedad de los mismos. El incumplimiento de esta obligación habilita al interesado a promover sin más la acción de protección de datos (art.1, 2 y 3). Para facilitar el mecanismo de rectificación, actualización o supresión de datos la ley ha establecido la gratuidad del tramite.
Por ellos se desprende que exista un hábeas data como derecho a la información que puede agotarse con el mero requerimiento del titular de los datos. En efecto, si luego de ese sencillo tramita el solicitante de los datos queda satisfecho con la información brindada por el titular del banco de datos, sea por eso existentes no afectan o porque de afectarlo ha conseguido modificarlos o eliminarlos, queda concluido el procedimiento y no habrá necesidad de ocurrir a la jurisprudencia para ejercer la garantía constitucional del hábeas data.
Tipos de hábeas data
El instituto de la doctrina ha elaborado las siguientes categorías
Habeas data informativo. Su propósito responde al objeto originario del proceso constitucional y entronca con la necesidad de recabar la información existente en registros o bancos de datos públicos o privados. De él se desprenden tres superficies:
1) Exhibitorio: esta forma responde a la pregunta ¿qué se registró?, tiene por finalidad tomar conocimiento de los datos referidos a la persona que articula la garantía.
2) Finalista: Su objetivo es saber par qué y para quién se registran los datos. También emerge del artículo 43 porque la acción también está presente no solo para tomar conocimiento de los datos, sino también para conocer la finalidad de ellos.
3) Autora:. Su propósito es inquirir acerca de quién obtuvo los datos que obran en el registro. Puede, entonces, auscultar acerca del productor, del gestor y del distribuidor de datos.
-Hábeas data aditivo. Es un habeas data por omisión porque se leo ejerce con el fin de agregar más datos a los existentes en un banco.
-Hábeas data rectificador: Rectificar, sanear un dato falso
-Habeas data reservador. Se propone que ciertos datos se mantengan confidenciales a mérito del perjuicio que pueda causar al titular de los mismos. En el caso, al afectado, no cuestiona la existencia de los datos, pero procura que los mismos permanezcan en poder del banco sin que se les dé difusión
-Habeas data cancelatorio: En este subtipo el actor aspira a que el banco de datos elimine datos reputado como sensibles, es decir, aquellos que tiene que ver con la identidad política, creencias religiosas, hábitos sexuales, calidad de consumidor de drogas, salud mental.
Excepciones: Establecida la regla del acceso irrestricto a los datos, la legislación se ha encargado de precisar supuestos en los cuales puede negarse el acceso, la rectificación o la supresión, mediante decisión fundada del titular del registro o banco de datos, en función de la protección de defensa de la Nación, del orden y la seguridad pública, o de la protección de los derechos e intereses de terceros (atr.17 inc.1).
No cabe duda que todas estas restricciones la más tangible es la que involucra datos de terceros, porque nadie tiene derecho a conocer la vida de los demás invocando el derecho a la información.
Mas, la excepción puede ensancharse sobremanera cuando la negativa se funda en proteger la defensa de la nación, el orden y la seguridad. A nadie escapará que la formulación es demasiado elástica. Un gobierno autoritario puede considerar que suministrar datos juzgados por el común como irrelevantes se hallan protegidos por el secreto de Estado. De modo que para definir con justicia el sentido del precepto, indispensablemente será el control de razonabilidad que en cada caso planteado ante la jurisdicción realicen nuestros tribunales.
Una directriz valiosa es la que sienta el articulo 23 de la ley, cuando prescribe que “el tratamiento de datos con fines de defensa nacional o seguridad pública por parte de las fuerzas armadas, fuerzas de seguridad, organismos policiales o inteligencia, sin consentimiento de los afectados, queda limitado a aquellos supuestos y categorías de datos que resulten necesarios para el estricto cumplimiento de las misiones legalmente asignadas a aquellos para la defensa nacional , la seguridad pública o la represión de los delitos”.
Otro impedimento que autoriza negar datos se da cuando la obtención de ellos pudiera obstaculizar actuaciones judiciales o administrativas en concurso vinculadas a la investigación sobre el cumplimiento de obligaciones tributarias o provisionales, el desarrollo de funciones de control de la salud y del medio ambiente. La investigación de delitos penales y la verificación de infracciones administrativas (art.17 inc.2)
El sigilo cede si el afectado debe defenderse (art.18 CN) en cualquier causa civil, penal, administrativa, etc., con fundamentos en los derechos cuya información pretendió y le fue negada. La hipótesis aparece comprendida en el inc.3 del citado artículo 17 de la ley 25326.
Presupuestos para la recolección de datos
Licitud
El primer recaudo es la licitud de todo banco de datos. Su pauta general viene dada, según la ley, por la debida inscripción y observación de la norma vigente en la materia. Contradicen esa perspectiva los archivos que tengan finalidades contrarias a las leyes o a la moral pública (art.3)
Certidumbre y finalidad
Los datos personales que se recojan a los efectos de su tratamiento deben ser ciertos, adecuados, pertinentes en relación al ánimo y finalidad para los que se hubieran obtenido (atr. 4 inc.1). Afirma Cesario que si en un informe comercial se intercalar otro tipo de datos personales sobre el titular de los mismos, esa inclusión no sería adecuada, ni pertinente (30).
En estrecha conexión con la disposición que refiere a la autenticidad de los datos recogidos juega la regla de la finalidad, en virtud, de la cuales e acopio informativo no puede ser utilizado para otro objeto, sino exclusivamente para e cual fue colectado (art.4 inc.3).
Conocimiento del registrado
El tratamiento de datos personales es ilícito cuando el titular no hubiera prestado su consentimiento , libre y expreso (art. 5). El enunciado reconoce excepciones en los casos recabados para el ejercicio de funciones propias de los poderes del estado; de listados cuyos datos se limiten a nombre, documento Nacional de Identidad, Identificación Tributaria o provisional, ocupación, fecha de nacimiento y domicilio, deriven de una relación contractual, científica o profesional o; e trate de operaciones que realicen las entidades financieras y las informaciones que reciban de sus clientes.
Como garantía destinada a evitar la recolección de datos sin conocimiento del registrado, la ley descalifica los datos obtenidos por medios desleales, fraudulentos o en forma contraria a las disposiciones de la ley (art. 4 Inc. 2).
AUTOCORRECCION DE DATOS INEXACTOS
La ley pone en cabeza del titular de un banco de datos, sin perjuicio del derecho que asiste a la persona registrada, a corregir, suprimir o sustituir por sí, los datos total o parcialmente inexactos o que sean incompletos (art. 4 Inc.5). De hecho que el mandato congresional juega para el caso en que el responsable del archivo conozca esos nuevos datos.
DESTRUCCION DE DATOS
Resulta elemental que todo dato se colecta para un objetivo determinado. Cuando desaparece éste, es imperativo que el titular del registro proceda a la destrucción de dicha información (art. 4 inc. 7)
PROHIBICION DE COLECTAR DATOS SENSIBLES
Como principio de esta vedado recoger datos sensibles y ninguna persona puede ser obligado a suministrarlos. Los datos sensibles solo pueden ser recolectados y objeto de tratamiento cuando medien razones de interés general autorizadas por ley. También podrán ser tratados con finalidades estadísticas o científicas cuando no puedan ser identificados sus titulares (art. 7).
Se precia aquí que el Estado en aras de proteger la intimidad de las personas niega cobertura legal a cualquier registro que oriente su accionar para la obtención de datos personales que revelen origen racial y ético, opiniones políticas, convicciones religiosas, filosóficas o morales, afiliación sindical, información referente a la salud o a la vida sexual.
SEGURIDAD Y CONFIDENCIALIDAD
Quien explora el archivo debe adoptar las medidas indispensables para garantizar la seguridad y confidencialidad de los datos que guarda de modo de evitar su adulteración pérdida, consulta o tratamiento no autorizado (art. 9).
El incumplimiento de esos recaudos hará responsable al titular de banco de datos sobre quien pesa el deber de mantener secreto profesional a cerca de ellos.
TITULARES DEL DERECHO Y LA GARANTIA
De la clara redacción del art. 43 tercer párrafo, en cuanto legitima a “toda persona para tomar conocimiento de los datos a ella referidos”, fluye incuestionablemente quien es el titular del Habeas Data.
Como en nuestro derecho el concepto de persona se desdobla en dos categorías, la de existencia física y personas jurídicas, la ley ordinaria ha seguido el criterio impuesto por el código fundamental de no distinguir allí donde éste no distinguió, por lo que los representantes de las personas jurídicas pueden ejercer análogo derecho y /o garantía.
En ocasión de debatirse en el Senado de la Nación, el senador Eduardo Menem, destacó que ”la protección de datos se hace extensiva a las personas de existencia ideal, inclusión que se efectuó no solo porque existen antecedentes en ese sentido en el derecho comparado, sino porque además el art. 43 se refiere a toda persona….Es cierto que alguien podría preguntarse, válidamente, como se puede proteger el derecho a la intimidad de una persona ideal. Sin embargo no es que se trate de proteger la intimidad de ese tipo de personas sino, su derecho a que se tenga de ellas un conocimiento adecuado y real; que no sean objeto de discriminación, ni de información que las pueda colocar en una situación difícil. Además……las personas de existencia ideal están integradas por personas de existencia física. Y muchas veces, la información que afecta a una persona de existencia ideal, puede afectar, indirectamente a las personas de existencia que la integran…”
caso Urteaga y Ganora
La informática, en cuanto conjunto de conocimientos científicos y técnicos que hacen posible el tratamiento automático de la información han interrumpido en el mundo de nuestro tiempo.
Su aparición golpeó a todas las ramas del derecho, insertándose en cuanto capitulo sea dable imaginar. Nuestra disciplina sintió tal impacto al advertirse que algunas manifestaciones del fenómeno son susceptibles de lesionar la intimidad de las personas.
La afección devino ante el fundado temor, que la realidad de hoy se ha encargado de constatar, que los bancos de datos, identificados como sistemas automáticos de acumulación, conservación, elaboración y registro de datos de cualquier naturaleza, pertenecen indiscriminadamente en la privacidad de un individuo, de modo que la suma de actitudes que hacen a su comportamiento pueden ser usados por un tercero que accedió al conocimiento de la información .
Si nos atendemos al hecho cierto de vivir en una sociedad que registra inexorablemente cada uno de los mas importantes acontecimientos que protagonizamos (nacimiento, nupcias, filiación, adopción, calidad de propietario, usuario, consumidor, ocupación, medios de vida, antecedentes penales) no habrá que reforzar mucho la imaginación para atestar que la compaginación de tales datos, sumados a otros como la identidad política, creencias religiosas, hábitos sexuales, relaciones familiares, salud mental, posición económica, grado de cultura, que constituyen a elaborar “identikit” de la personalidad humana que proyectando hacia quien detenta la información importan un acrecimiento de su poder, al tiempo que correlativamente debilita la situación defensiva del sujeto que ignora tal empadronamiento.
En un primer momento la problemática fue patrimonio casi exclusivo de las naciones desarrolladas, pero con el advenimiento del fenómeno informático y el generalizado uso de la computación sus consecuencias se extienden a todas las latitudes del planeta.
Esa preocupación quedo manifiesta en las naciones que a través de sus constituciones y legislación especifica, de modo pionero, avanzaron en la materia al instituir el hábeas data (que tengas tu dato) como garantía personal destinada a indagar en las registraciones contenidas en bancos de datos.
Una pequeña reseña de ellas corresponde a Portugal, España y Brasil que resolvieron la cuestión a nivel constitucional. En el plano legislativo lo hicieron Suecia, con la ley de Protección de Datos de 1973; la Privacy Act. De1974 en los Estados Unidos; la ley de Protección contra el uso ilícito de datos personales de Alemania Federal, en 1977; la ley relativa ala información, a los ficheros y libertades de 1978 en Francia; la ley de registro de datos personales de 1978 en Noruega; la ley de registros privados y públicos , en Dinamarca 1978; ley de protección de datos de Austria en 1978 y Luxemburgo, ley para regular el uso de los datos personales, 1979.
La regulación constitucional. Naturaleza del instituto
La Reforma constitucional de 1994 incorporó al texto de la ley fundamental la acción de hábeas data como un tipo es especial del amparo a través del cual;
…..
Art. 43 párrafo tercer.
El hábeas data nace entonces como garantía constitucional que toda persona para, acción judicial mediante, dirigirse a un bancote datos requiriendo que le conciernen.
Su finalidad es ejercer el derecho de acceso a la información y comparta la atribución de conseguir una perentoria y fundada respuesta de parte de quién la detenta. A él se conecta la posibilidad de conocer los fines del acopio informativo, la supresión, rectificación confidencialidad o actualización de los mismos.
Bajo estas características, no cabe duda que estamos en presencia de una garantía constitucional, pues se trata de un mecanismo tendiente a obtener la tutela de un derecho.
La ley reglamentaria del instituto 25.326 al instituir un trámite extrajudicial a través del cual toda persona puede solicitar dicta información al organismo de control (arts. 29 y 30) relativa a la existencia de archivos, registros, bases o bancos de datos personales a él referidos en registro públicos o privados destinados a proveer informes (art.13), ha ensanchado la naturaleza del instituto que en esta particular modalidad parece ejercida como derecho.
El hecho de que ante esa solicitud el responsable del banco debe proporcionar la información solicitada dentro de los diez días corridos de ser intimado a suministrarla y fenecido el plazo, sin que satisfaga la solicitud o si evacuando el informe se estimara insuficiente, quedará expedita la acción de protección de los datos personales o de hábeas data prevista en la ley (art.14).
Acordada la información, el requerimiento de ella puede solicitar su rectificación, actualización y cuando corresponda la supresión o confidencialidad de los datos personales de los que sea titular, y responsable del banco de datos está obligado a realizar las operaciones necesarias a tal fin en el plazo máximo de cinco días hábiles de recibido el reclamo del titular de los datos o advertido de error o falsedad de los mismos. El incumplimiento de esta obligación habilita al interesado a promover sin más la acción de protección de datos (art.1, 2 y 3). Para facilitar el mecanismo de rectificación, actualización o supresión de datos la ley ha establecido la gratuidad del tramite.
Por ellos se desprende que exista un hábeas data como derecho a la información que puede agotarse con el mero requerimiento del titular de los datos. En efecto, si luego de ese sencillo tramita el solicitante de los datos queda satisfecho con la información brindada por el titular del banco de datos, sea por eso existentes no afectan o porque de afectarlo ha conseguido modificarlos o eliminarlos, queda concluido el procedimiento y no habrá necesidad de ocurrir a la jurisprudencia para ejercer la garantía constitucional del hábeas data.
Tipos de hábeas data
El instituto de la doctrina ha elaborado las siguientes categorías
Habeas data informativo. Su propósito responde al objeto originario del proceso constitucional y entronca con la necesidad de recabar la información existente en registros o bancos de datos públicos o privados. De él se desprenden tres superficies:
1) Exhibitorio: esta forma responde a la pregunta ¿qué se registró?, tiene por finalidad tomar conocimiento de los datos referidos a la persona que articula la garantía.
2) Finalista: Su objetivo es saber par qué y para quién se registran los datos. También emerge del artículo 43 porque la acción también está presente no solo para tomar conocimiento de los datos, sino también para conocer la finalidad de ellos.
3) Autora:. Su propósito es inquirir acerca de quién obtuvo los datos que obran en el registro. Puede, entonces, auscultar acerca del productor, del gestor y del distribuidor de datos.
-Hábeas data aditivo. Es un habeas data por omisión porque se leo ejerce con el fin de agregar más datos a los existentes en un banco.
-Hábeas data rectificador: Rectificar, sanear un dato falso
-Habeas data reservador. Se propone que ciertos datos se mantengan confidenciales a mérito del perjuicio que pueda causar al titular de los mismos. En el caso, al afectado, no cuestiona la existencia de los datos, pero procura que los mismos permanezcan en poder del banco sin que se les dé difusión
-Habeas data cancelatorio: En este subtipo el actor aspira a que el banco de datos elimine datos reputado como sensibles, es decir, aquellos que tiene que ver con la identidad política, creencias religiosas, hábitos sexuales, calidad de consumidor de drogas, salud mental.
Excepciones: Establecida la regla del acceso irrestricto a los datos, la legislación se ha encargado de precisar supuestos en los cuales puede negarse el acceso, la rectificación o la supresión, mediante decisión fundada del titular del registro o banco de datos, en función de la protección de defensa de la Nación, del orden y la seguridad pública, o de la protección de los derechos e intereses de terceros (atr.17 inc.1).
No cabe duda que todas estas restricciones la más tangible es la que involucra datos de terceros, porque nadie tiene derecho a conocer la vida de los demás invocando el derecho a la información.
Mas, la excepción puede ensancharse sobremanera cuando la negativa se funda en proteger la defensa de la nación, el orden y la seguridad. A nadie escapará que la formulación es demasiado elástica. Un gobierno autoritario puede considerar que suministrar datos juzgados por el común como irrelevantes se hallan protegidos por el secreto de Estado. De modo que para definir con justicia el sentido del precepto, indispensablemente será el control de razonabilidad que en cada caso planteado ante la jurisdicción realicen nuestros tribunales.
Una directriz valiosa es la que sienta el articulo 23 de la ley, cuando prescribe que “el tratamiento de datos con fines de defensa nacional o seguridad pública por parte de las fuerzas armadas, fuerzas de seguridad, organismos policiales o inteligencia, sin consentimiento de los afectados, queda limitado a aquellos supuestos y categorías de datos que resulten necesarios para el estricto cumplimiento de las misiones legalmente asignadas a aquellos para la defensa nacional , la seguridad pública o la represión de los delitos”.
Otro impedimento que autoriza negar datos se da cuando la obtención de ellos pudiera obstaculizar actuaciones judiciales o administrativas en concurso vinculadas a la investigación sobre el cumplimiento de obligaciones tributarias o provisionales, el desarrollo de funciones de control de la salud y del medio ambiente. La investigación de delitos penales y la verificación de infracciones administrativas (art.17 inc.2)
El sigilo cede si el afectado debe defenderse (art.18 CN) en cualquier causa civil, penal, administrativa, etc., con fundamentos en los derechos cuya información pretendió y le fue negada. La hipótesis aparece comprendida en el inc.3 del citado artículo 17 de la ley 25326.
Presupuestos para la recolección de datos
Licitud
El primer recaudo es la licitud de todo banco de datos. Su pauta general viene dada, según la ley, por la debida inscripción y observación de la norma vigente en la materia. Contradicen esa perspectiva los archivos que tengan finalidades contrarias a las leyes o a la moral pública (art.3)
Certidumbre y finalidad
Los datos personales que se recojan a los efectos de su tratamiento deben ser ciertos, adecuados, pertinentes en relación al ánimo y finalidad para los que se hubieran obtenido (atr. 4 inc.1). Afirma Cesario que si en un informe comercial se intercalar otro tipo de datos personales sobre el titular de los mismos, esa inclusión no sería adecuada, ni pertinente (30).
En estrecha conexión con la disposición que refiere a la autenticidad de los datos recogidos juega la regla de la finalidad, en virtud, de la cuales e acopio informativo no puede ser utilizado para otro objeto, sino exclusivamente para e cual fue colectado (art.4 inc.3).
Conocimiento del registrado
El tratamiento de datos personales es ilícito cuando el titular no hubiera prestado su consentimiento , libre y expreso (art. 5). El enunciado reconoce excepciones en los casos recabados para el ejercicio de funciones propias de los poderes del estado; de listados cuyos datos se limiten a nombre, documento Nacional de Identidad, Identificación Tributaria o provisional, ocupación, fecha de nacimiento y domicilio, deriven de una relación contractual, científica o profesional o; e trate de operaciones que realicen las entidades financieras y las informaciones que reciban de sus clientes.
Como garantía destinada a evitar la recolección de datos sin conocimiento del registrado, la ley descalifica los datos obtenidos por medios desleales, fraudulentos o en forma contraria a las disposiciones de la ley (art. 4 Inc. 2).
AUTOCORRECCION DE DATOS INEXACTOS
La ley pone en cabeza del titular de un banco de datos, sin perjuicio del derecho que asiste a la persona registrada, a corregir, suprimir o sustituir por sí, los datos total o parcialmente inexactos o que sean incompletos (art. 4 Inc.5). De hecho que el mandato congresional juega para el caso en que el responsable del archivo conozca esos nuevos datos.
DESTRUCCION DE DATOS
Resulta elemental que todo dato se colecta para un objetivo determinado. Cuando desaparece éste, es imperativo que el titular del registro proceda a la destrucción de dicha información (art. 4 inc. 7)
PROHIBICION DE COLECTAR DATOS SENSIBLES
Como principio de esta vedado recoger datos sensibles y ninguna persona puede ser obligado a suministrarlos. Los datos sensibles solo pueden ser recolectados y objeto de tratamiento cuando medien razones de interés general autorizadas por ley. También podrán ser tratados con finalidades estadísticas o científicas cuando no puedan ser identificados sus titulares (art. 7).
Se precia aquí que el Estado en aras de proteger la intimidad de las personas niega cobertura legal a cualquier registro que oriente su accionar para la obtención de datos personales que revelen origen racial y ético, opiniones políticas, convicciones religiosas, filosóficas o morales, afiliación sindical, información referente a la salud o a la vida sexual.
SEGURIDAD Y CONFIDENCIALIDAD
Quien explora el archivo debe adoptar las medidas indispensables para garantizar la seguridad y confidencialidad de los datos que guarda de modo de evitar su adulteración pérdida, consulta o tratamiento no autorizado (art. 9).
El incumplimiento de esos recaudos hará responsable al titular de banco de datos sobre quien pesa el deber de mantener secreto profesional a cerca de ellos.
TITULARES DEL DERECHO Y LA GARANTIA
De la clara redacción del art. 43 tercer párrafo, en cuanto legitima a “toda persona para tomar conocimiento de los datos a ella referidos”, fluye incuestionablemente quien es el titular del Habeas Data.
Como en nuestro derecho el concepto de persona se desdobla en dos categorías, la de existencia física y personas jurídicas, la ley ordinaria ha seguido el criterio impuesto por el código fundamental de no distinguir allí donde éste no distinguió, por lo que los representantes de las personas jurídicas pueden ejercer análogo derecho y /o garantía.
En ocasión de debatirse en el Senado de la Nación, el senador Eduardo Menem, destacó que ”la protección de datos se hace extensiva a las personas de existencia ideal, inclusión que se efectuó no solo porque existen antecedentes en ese sentido en el derecho comparado, sino porque además el art. 43 se refiere a toda persona….Es cierto que alguien podría preguntarse, válidamente, como se puede proteger el derecho a la intimidad de una persona ideal. Sin embargo no es que se trate de proteger la intimidad de ese tipo de personas sino, su derecho a que se tenga de ellas un conocimiento adecuado y real; que no sean objeto de discriminación, ni de información que las pueda colocar en una situación difícil. Además……las personas de existencia ideal están integradas por personas de existencia física. Y muchas veces, la información que afecta a una persona de existencia ideal, puede afectar, indirectamente a las personas de existencia que la integran…”
caso Urteaga y Ganora
lunes, 17 de diciembre de 2007
TP del delito en recoleta 2006
UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES
FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES
Materia: Teoría y práctica de la Comunicación II
Cátedra: Stella Martini
Profesora de práctico: Gabriela Costanzo
Comisión: 06
Integrantes del Equipo:
BORRELLI, JUAN PABLO - DNI: 31.433.096
PERCIVAL, DAMIEN GEORGE - DNI:92.719.816
WETZEL, JONATAN - DNI: 31.447.040
Fecha de Entrega: 23 de junio de 2006
Delito, inseguridad y los medios de comunicación en el barrio de la Recoleta
“(...) el delincuente común, el actor habitual en las secciones policiales, es más ‘malo’ y esta resueltamente ubicado en los márgenes de la sociedad. No existe de ninguna manera estereotipos del delincuente por corrupción (...)”
Stella Martini
INTRODUCCIÓN
La toma de decisión para empezar a encarar la problemática del delito surge en el año 1987 tomando como modelo el programa de prevención del delito (PPD) de Barcelona, España. Pero a partir de la crisis Argentina del 2001, el PPD se consolida como problemática en la agenda del CGP.
A partir de allí todo se fue acentuando en el imaginario haciendo visible la fragmentación social, creando nuevos actores y expresiones, como el cartonero, cacerolazo, secuestros express, y demás.
Esta investigación tratará de entender la problemática del delito en el barrio de la Recoleta. Se centralizará en el CGP 2 norte en donde se encuentra una delegación del Programa de Prevención del Delito (PPD) que depende del Ministerio de Seguridad y Justicia del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El señor Cesar González (el cual accedió a una entrevista que se adjunta en el anexo), se encarga de coordinar las charlas que tratan los temas que mas preocupan a los vecinos del barrio. Entre ellos: arrebatos, robos a edificios y automotores, venta de drogas a chicos de colegios de la zona, etc.
Otra de las funciones del PPD es la de ser el nexo entre el vecino y la policía , debido a que muchos de los damnificados no confían en que su reclamo pueda ser escuchado por la institución policial, aunque desde esa dirección se recomienda que igualmente hagan la denuncia. Este plan incluso cuenta con su propio mapa del delito.
“Siempre acá pido que se haga la denuncia, porque sin denuncia no hay delito. Puede existir en nuestro mapa del delito de vecinos de estas asambleas, pero a veces no es tan preciso” , señala el señor González.
A su vez, el Centro de Gestión y Participación, zona 2 norte cuenta con un Consejo Consultivo Honorario del cual se desprenden siete comisiones, entre las que se encuentra la Comisión de Seguridad, que se reúne los lunes a las 20 horas en la calle Beruti 3325. De los miembros de esta comisión se obtuvieron las entrevistas que sirvieron de material para realizar este trabajo.
MARCO TEORICO
Para realizar el siguiente trabajo se usaron distintas teorías. A continuación se detallaran algunas teorías con sus respectivos conceptos.
Se tomará al teórico italiano Antonio Gramsci utilizando sus nociones de sentido común (Gramsci, 1949) (como la percepción que los vecinos de Recoleta tienen con respecto a la situación de inseguridad en el barrio y las prácticas de prevención que esto origina) y cultura hegemónica (Alabarces, 1994: 23) y culturas populares (Alabarces, 1994: 24) (ya que las estigmatizaciones, las denuncias y el sentido común que se manejan muestran la forma de inferir en el pensamiento y decisiones de las personas); de la teoría goffmaniana, los conceptos de estigma (Goffman, 1963: 13) (como se identifica y se construye al “cartonero”, al desocupado sin hogar, etc., y se lo menosprecia por no contar con los atributos socioeconómicos del barrio) y la noción de actor (Goffman, 1963: 1). También se utilizará el texto de Stella Martini “La sociedad y sus imaginarios” (Martini, 2003) tomando la situación de crisis del país a partir del 2001 y de cómo los vecinos representan el lugar en que viven, los conflictos, los actores que intervienen en la interacción cotidiana, etc.; Silvina Manguía sobre las construcciones de las noticias de delitos cometidos por menores de edad, (Manguía, 2004) mostrando como la prensa grafica criminaliza a los menores; de Esther Madriz se tomará la concepción de victima ideal (Madriz, 2001) y como se muestra esto en el barrio de la Recoleta.
Tanto las entrevistas como la teoría utilizada servirán de material para corroborar o refutar la hipótesis de que los vecinos del barrio de Recoleta tienen miedo a ser robados y como éste miedo es reforzado en el imaginario social mediante los medios masivos de comunicación.
LA PROBLEMÁTICA DE LA INSEGURIDAD
En el barrio de la Recoleta.
Citando a Stella Martini, va a decir que “ la crisis activa de modo más fuerte el mecanismo de los imaginarios sociales que remiten a la posibilidad de la plena vigencia de los derechos ciudadanos.”(Martini, 2003: 2)
Cuando se realizaron las entrevistas, muchos vecinos que participan del CGP 2 norte remarcaron su derecho ciudadano de tener una rápida y eficaz respuesta a sus reclamos de inseguridad por ser “contribuyentes no morosos”. Analizando esta afirmación se puede ver que lo que realmente están haciendo es diferenciarse de aquellos que no pagan sus impuestos (cartoneros, okupas, etc) y que por eso “tienen” mas derechos ciudadanos ante la ley.
Muchos vecinos, con esta distinción entre contribuyente y no contribuyente tienden a estigmatizarlos, tildándolos de delincuentes, vagos, y/o potencial peligro para el barrio. Uno de los vecinos entrevistados dijo:
“Yo creo que es una barbaridad la inseguridad en esta zona, ya que siendo una de las zonas con impuestos mas altos de la Capital Federal, tendría que estar simplemente un poco mas segura la situación que en otros lugares. Además, yo personalmente tengo todos los impuestos al día, con lo cual el Estado debe cumplir con lo que debe. Estudios,. buena imagen… a las personas con menos recursos que por ahí pueden ser víctimas de malos tratos, por una cuestión de miedo de la gente hacia ellos, ya que el aspecto es similar al efecto de la delincuencia”.
Según Erving Goffman, para reproducir el sistema, el esquema normativo hegemónico promueve determinados atributos de los grupos sociales, y desaprueba otros, trazando así el camino hacia el sentido común (Gramsci, 1949), camino que idealmente pueden y deben recorrer todos los miembros de una sociedad. Con esta tarea se prueba ciertas identidades en las cuales se deposita todo lo vergonzante, lo que no corresponde al deber ser (en nuestro caso correspondería al individuo que pertenece al barrio y que reúne ciertos requisitos socioeconómicos). Siguiendo a Goffman, “(...) la teoría del estigma es una ideología que pretende explicar la inferioridad del estigmatizado y dar cuenta del peligro que representa esa persona(...) para la clase social”. (Goffman, 1963: 15)
Los individuos del barrio establecen un sentido de pertenencia al calificar al delincuente no como vecino de la zona, sino como exterior al mismo y así construyen un “nosotros” con respecto a un “otro”.
También, algo que se destacó fue la poca participación de jóvenes en las charlas. Esto le crea al CGP 2 norte la necesidad de encarar futuros estudios acerca de la baja participación de estos en las problemáticas del barrio, incluyendo la del delito. Por otro lado, las denuncias de los vecinos se basan en casos individuales antes que en problemáticas colectivas, y esto hace que se contribuya poco a solucionar el problema de la inseguridad y el delito. Citando al liberal Frederick Von Hayek en su libro “Camino de servidumbre” va a decir que “(...) la limitación de nuestras facultades imaginativas solo permite incluir en nuestra escala de valores un sector de las necesidades de la sociedad entera, y que, hablando estrictamente, como solo las mentes individuales pueden existir escalas de valores, no hay sino escalas parciales, escalas que son inevitablemente diferentes y a menudo contradictorias entre si. De esto el individualista concluye que debe dejarse a cada individuo, dentro de limites definidos, seguir sus propios valores y preferencias antes que los de otro cualquiera, que el sistema de fines del individuo debe ser supremo dentro de estas esferas y no estar sujeto al dictado de los demás.”(Von Hayek, 1944: 91)
Otra de las temáticas que llamó la atención, pero esta vez por no presentarse como problemática fue la de los cartoneros, actores que se hicieron protagonistas luego del estallido social del 2001. Como remarcaron Luis Sanjurjo y Manuel Trufó en “Ampliación del campo de batalla. La construcción discursiva de la subjetividad ‘cartoneros’ en la disputa por el espacio publico” (Sanjurjo y Trufó, 2004) analizando el periodo 2002-2004, los cartoneros son vistos como “invasores” del espacio público. Parafraseando a estos autores, van a decir que “A partir de la descripción de sus comportamientos en el espacio público, de la postulación de un cierto tipo de relación con el patrimonio urbano y la utilización de la metáfora de la invasión, se adjudica a los cartoneros una subjetividad extraña, radicalmente ‘otra’. Provenientes de un lugar misterioso (un afuera de la ciudad más o menos difuso) en el cual la relación sujeto-espacio parece darse de otra manera, estos cuerpos no solo están incapacitados para disfrutar del espacio público, sino que impiden a los ‘normales’ realizar los usos del espacio que la norma prescribe, el principal de los cuales parece ser la circulación. En ciertos planteos se reconoce el derecho de los cartoneros a gozar del espacio público, pero este derecho queda en segundo plano, supeditado a su incapacidad para saber usarlo.” (Sanjurjo y Trufó, 2004: 7)
Hoy en día no son vistos como delincuentes en el barrio ya que se fue naturalizando la presencia de ellos en la vía pública. Uno de los entrevistados (coincidiendo con la mayoría de las personas a las que se les consultó al respecto) remarcó que no se los ve como posible peligro; ya que lo único que hacen es tratar de ganarse unos pesos para comer.
“Yo a los cartoneros, en un 98 %, como comúnmente se dice es gente que viene a buscarse el puchero diario. Junta los diarios para ganarse unos pesos. Acá hay gente que viene a robar pero no el cartonero en sí. Esta bien... la gente de esta zona que es de clase alta le da un poco de pudor, pero lo respeta.”
Según esta afirmación, la delincuencia no vendría por parte de los cartoneros sino por gente que se dedica de lleno al delito. Coincidiendo con Sanjurjo y Trufó, los cartoneros lo único que hacen es provocar incomodidad a los vecinos por su presencia, pero no como posible amenaza delictiva. Incluso el coordinador del CGP, el señor González enfatizó que “a veces se ayuda a alguna gente que esta pidiendo, que se estaciona provisionalmente acá. Y se dan cuenta de los que son profesionales, que no son necesitados realmente.”
Por otro lado, los asentamientos pueden ser peligrosos, porque se podrían refugiar los delincuentes, pero sólo mencionan dos situaciones de ocupación: uno es en una casa de la calle Sánchez de Bustamante y Pacheco de Melo. El otro es el viejo sanatorio del Valle.
Ahora bien, ¿quiénes serian entonces los peligrosos y de donde vendrían? Según los vecinos, en general es gente de afuera que sabe de la buena situación económica del barrio. Son gente que vive en villas y asentamientos precarios, u otros barrio pero fuera de Recoleta.
El CGP 2 norte tiene en su pagina web confeccionado un “sendero seguro” con un mapa en donde indica la zona menos insegura del barrio. Este sendero comprendería el área formado por las calles Arenales, Laprida, Paraguay y Ecuador.
Según fuentes oficiales (el Sistema Unificado de Registros Criminales, Ministerio de Justicia, Seguridad y DD. HH.), los delitos que mas se cometieron en el barrio de la Recoleta en los últimos tiempos han sido el hurto en general con un 37,57%, seguido por el de robo en general con un 34,35% y por último el de robo a mano armada en general con un 17,35%. Los índices de delitos por violación, homicidios, secuestros y piratas del asfalto son muy bajos.
Con respecto a esto, uno de los entrevistados dijo lo siguiente: “Los delitos más frecuentes son los arrebatos en la calle, que son delitos que muy poca gente los puede percibir. No sucede así con los delitos con las motos, los coches de alto valor. Lo que si es una problemática es el robo en los semáforos. Trabajan de una forma que es difícil detectarlos.”
Otro de los entrevistados comentó que: “En el barrio, los robos a establecimientos en especial locutorios cibers , porque a altas horas de la noche hay poca gente. Aparte estos establecimientos tienen un gran flujo de dinero diario y por eso la facilidad para atacar a estas personas. También se han dado aquí robo a camiones y repartidores de productos. Hay bandas ya establecidas que conocen las frecuencias de los camiones y por ende cuando dejan un pedido y lo cobran, los asaltan. Otros robos más comunes son los que hacen gente más joven, gente menor de edad, que son el arranchar cosas como el hurto de carteras o bienes que lleva normalmente la gente consigo.”
Estas declaraciones coinciden con la problemática que muchos de los entrevistados dijeron que son las más importantes, pero a pesar de ello, el diario La Nación del día Domingo 11 de Junio del 2006 enfatizó que las denuncias más comunes de los vecinos en el CGP 2 norte son “robos a domicilios y menores que deambulan por la vía pública.” ¿Qué quiere decir el diario cuando menciona a menores que deambulan en la vía pública?
Según Silvina Manguía “las construcciones de las noticias de delitos cometidos por menores de edad publicadas en la prensa gráfica, (...) presentan un mundo altamente caótico, ‘inseguro’ y solo posible para quienes puedan ‘protegerse’ en barrios cerrados o a través de empresas de seguridad las 24 horas” (Manguía, 2004: 7). Es decir, siguiendo a la autora podemos decir que el diario criminaliza la juventud por el solo hecho de ser menor de edad sin constatar que estén o hayan hecho alguna fechoría. Al ser un barrio de gente mayoritariamente adulta y conservadora, se ve de modo despectivo esta circulación por la vía pública.
“Los robos a ancianos se hicieron más visibles a partir del año 2004 en la zona de Recoleta y no se les prestó mucha atención (...). Muchos abuelos son asaltados cuando van a los bancos a cobrar su jubilación o también esta el caso que cuando iban a protestar a Plaza de Mayo porque el banco se había quedado con sus ahorros en el corralito. También cuando van a sacar algún dinero que viene del extranjero. Muchos dicen que los que les roban no lo conocían. Pasa que ahora con el tema de los celulares te marcan muy fácilmente.”, según palabras de uno de los entrevistados. Lo que se destaca de esta cita es que la delincuencia ataca a los sectores más vulnerables de la sociedad, como por ejemplo los abuelos.
Esther Madriz explica bien esta situación al decir que “(...) la idea de la victima ideal es la persona inocente que es robada, asaltada, golpeada o muerta pero a la que no se puede culpar de su desgracia. En nuestra cultura hay varias narraciones que revelan imágenes populares de la victima ideal. Un ejemplo es el de la anciana, que a cargo de su hermana enferma, sale en pleno día para ir al banco a sacar dinero para comprar medicinas y es asaltada por un delincuente (...)” (Madriz, 2001: 107).
A nivel Nacional.
Comparando la problemática de la delincuencia entre el barrio de la Recoleta y a nivel nacional, los índices de delitos muestran que en la Argentina el principal problema es el robo, seguido por el hurto, el hurto de automotor, y en menor proporción robo de automotor, violaciones, homicidios, etc. En Recoleta, solamente se intercambian las posiciones entre el hurto, seguido por robo. Los demás delitos quedan en el mismo orden.
Esto demuestra que la problemática es no solo barrial, sino también a nivel nacional, en donde la inseguridad afecta en mayor o menor medida a todos los argentinos. Los medios de comunicación del interior del país hacen referencia a medios de Capital Federal, retomando las problemáticas de la inseguridad de esta ciudad trasmitiendo la misma sensación de inseguridad, que no siempre se corresponde con lo que sucede en las distintas provincias.
LA DELINCUENCIA, EL ESTADO Y LOS MEDIOS DE COMUNICACION
Pablo Alabarces citando a Antonio Gramsci, va a decir que “(...) la dominación es la imposición del exterior de una determinada relación, imposición que da cuenta con resistencia expíicita y solo puede mantenerse con el aparato represivo.” (Alabarces, 1994: 23).
Para que el régimen funcione, el Estado establece un sistema penal, y lo va a caracterizar como un conjunto de agencias que coinciden en la cuestión criminal. Alguna de estas agencias son exclusivamente penales (policía, servicio penitenciario, tribunales penales, seguridad, etc.), otras son agencias políticas como el ejecutivo y el legislativo que se encargan de establecer la hegemonía (Alabarces, 1994: 23) a través del consenso (Alabarces, 1994: 23); unas que sirven de reproducción ideológica para fortalecerlo (universidades, facultades, academias), y por último el gran aparato de propaganda sin el que no podría subsistir este sistema, o sea, las agencias de comunicación masiva (de prensa, de radio, de televisión, etc.).
Siguiendo con Alabarces, el cual cita a Jesús Martín Barbero va a decir que: “la hegemonía es el proceso de dominación social ya no como imposición desde un exterior y sin sujetos, sino como un proceso en el que una clase hegemoniza en la medida en que representa intereses que también reconocen de alguna manera como suyos las clases subalternas.” (Alabarces, 1994: 23).
El sistema penal es establecido desde la clase hegemónica para crear consenso en la sociedad y así imponer sus sentidos de clase al resto de la población. Pero para esto necesita a los medios de comunicación para que naturalice los sentidos impuestos por la clase dirigente. Es interesante ver que cuando se realizaron las entrevistas, solo uno de los entrevistados remarcó los delitos de guante blanco.
“Otra cosa que quiero resaltar es que no son los únicos que roban la gente que tiene cara sucia. Roba la gente de guante blanco que tiene saco y corbata y que tiene perfume de 200 dólares.”
O sea, se criminaliza a las clases bajas y no se tiene en cuenta a causa de este fenómeno delitos que pasan desapercibidos, como las defraudaciones impositivas, estafas públicas y privadas, malversación de fondos públicos, utilización de las agencias de inteligencia para provecho de clase, etc. Muchos de estos delitos son mostrados por la prensa sin que se haga un seguimiento en el tiempo, incluso otros ni siquiera son mencionados. Pero sí se acentúa de manera diaria y recurrente los robos, arrebatos y asesinatos cometidos en su mayoría por marginados, tanto adultos como menores de edad.
Esto se ve reflejado en el texto de Stella Martini en “Agendas policiales de los medios en la Argentina” (Martín, 2002) cuando señala que “La corrupción ofrecería menos cargas de riesgo que los menores marginalizados. Se verifica consecuentemente otra forma de naturalización del sentido hegemónico: el enemigo es el delincuente común, cuyo tipo más común es el joven, pobre y villero.
El discurso normal plantea la discriminación desde las modalidades con las que se construye a los implicados: nunca un estafador (que puede llegar a ser un asesino como varios hechos criminales lo demuestran) es un ‘malviviente’ ni es ‘brutal’ ni ‘salvaje’, como si lo es un asaltante que toma rehenes en un establecimiento público.” (Martini, 2002: 63)
Otra de las problemáticas que uno de los entrevistados mencionó es como los medios reflejan el accionar policial de manera ineficiente, siendo utilizado como propaganda por los sectores opositores al gobierno de turno.
“Bueno en sí lo que tenemos del Estado más palpable es la policía en cuanto a seguridad; como que la gente ha tomado un poco de desconfianza con esta figura pública; ya que se manifiesta a través de los medios muchos casos de corrupción por parte de esa fuerza, e inclusive no se sabe si pueden estar inmiscuidos en actividades ilegales o no.
Además, dos de los entrevistados remarcaron que a pesar de que el Estado a través de la policía es el encargado de la seguridad, en el barrio se los ve con desconfianza tanto en el accionar como en el proceder de las investigaciones. A continuación se reproducen palabras del Sr. Julián López:
“La policía si bien muestra organización, no muestra efectividad. Se alargan mucho las investigaciones. En esto se ve implicado el aparato judicial, el cual muchas veces no muestra efectividad y los casos quedan al aire. Esto va creando una desconfianza en la sociedad y la gente comienza a desconfiar del sistema y muchas veces hace justicia por sus propias manos. Lo que esta provocando un retroceso en el sistema judicial y de inseguridad por parte de la sociedad.”
Coincidiendo con esta apreciación sobre el accionar policíaco, otro de los entrevistados remarcó lo siguiente cuando se le preguntó sobre las denuncias a altas horas de la noche:
“¿A las 2 de la mañana voy a ir ha hacer la denuncia?. ¿Qué va a hacer la policía a las 2 de la mañana, por un estéreo que robaron a 10 cuadras de ahí (refiriéndose a la comisaría)? Cuando ya lleguen no van a encontrar ni el auto roto.”
En este último ejemplo se puede ver como la policía también clasifica los delitos según la gravedad de los mismos y en el horario en que ocurren, y como el sentido común actúa en las personas para justificar la ausencia del personal policial en determinadas fechorías. Esto le sirve también de excusa de que al no ser su auto el violado, no se preocupa en ir a la comisaría a realizar la denuncia, evitando así la burocracia y el papeleo.
CONCLUSIÓN
Luego de la investigación se corroboró que la hipótesis no pudo ser refutada. Por el contrario, se pudo comprobar que la sensación de inseguridad esta conducida tanto por el miedo que los habitantes del barrio de la Recoleta tienen a ser robados como también por la influencia que los medios de comunicación masiva le imprimen a la misma. Algo que llamo la atención a la hora de preparar las entrevistas fue el tema de los cartoneros y de las casas ocupadas. Estas dos problemáticas no presentan mayores inconvenientes en el barrio, contradiciéndose con lo que se pensó en un primer momento. Por el contrario, si pueden, los vecinos del barrio tratan de ayudar a los cartoneros. Las casas tomadas, por otro lado son pocas, y en las que hay podrían esconderse los delincuentes.
Lo que no se había tenido en cuenta es la referencia a otros delitos que los entrevistados mencionaron y que las fuentes oficiales confirmaron, como por ejemplo: los hurtos y el robo de automotores..
Con respecto a los medios de comunicación masiva y el sistema penal, siendo estos operadores del Estado, se articulan para crear sentido común con respecto a la inseguridad. También se establecen estereotipos de delincuentes, los cuales cuentan con las siguientes características: son menores de edad, de clase baja, ajenos al barrio y son vistos como aquellas personas que vienen a realizar sus fechorías ante los vecinos. Estos, a su vez se establecen como aquellos que pagan sus impuestos (por ser los más altos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires) y por lo mismo deben gozar de seguridad plena.
Por otro lado, no hay una coordinación eficiente por parte de las autoridades con los vecinos del barrio. Esto hace que el problema de la inseguridad quede sin soluciones concretas. En cuanto al los organismos oficiales, el problema es con respecto a las jurisdicción, ya que muchos vecinos confunden el lugar donde deben realizar sus denuncias. En muchos casos, a causa del desprestigio que tiene la policía prefieren hacer sus denuncias en el CGP .
Por último, este trabajo al ser una investigación en etapa inicial, deja muchas aristas por tratar. Una de ellas, y que surgió a partir de la entrevista que se le realizó al coordinador del Programa de Prevención del Delito, el señor González, es como será tratado el problema de la inseguridad a través de la descentralización y desregulación del poder que se plantea en el nuevo proyecto lanzado desde la legislatura y el gobierno de la ciudad de Buenos Aires. Este es el futuro plan de formación de Comunas, dentro del cual el barrio de Recoleta se categorizó como la Comuna 2. Con esto se desarticularán los CGPs, y se trasladará esta responsabilidad a la Comuna.
También se podrían realizar trabajos en conjunto con otros barrios lindantes, para coordinar las políticas de prevención y seguridad con respecto al delito.
Bibliografía:
-Alabarces, Pablo (1994): “Estudio preliminar: Apuntes para la introducción a la lectura de los textos gramscianos”. En Cuaderno de Lecturas /19 Comunicación y cultura: fundamentos teóricos, Buenos Aires, Facultad de Ciencias Sociales – UBA, 1994.
-Boivin, Mauricio F., Rosato, Ana, Arribas, Victoria(1989): Constructores de Otredad: una construcción a la Antropología Social y Cultural, Antropofagia, 2004.
-Gamsci, Antonio(1949): Cuadernos de la cárcel: literatura y vida nacional. México, Juan Pablos Editor, 1976.
-Goffman Erving (1959): “Actuaciones”. En La presentación de la persona en la vida cotidiana. Buenos Aires, Amorrortu, 1994.
-Goffman Erving (1963): “Estigma e identidad social”. En Estigma. La identidad deteriorada. Buenos Aires, Amorrortu, 1998.
-Madriz, Esther (2001) “Victimas inocentes y culpables” En Cuaderno de Lecturas /21 Comunicación y cultura: fundamentos teóricos, Buenos Aires, Facultad de Ciencias Sociales – UBA, 2004.
-Manguía, Silvia (2004): “La crónica policial y el delito de ser menor en los medios de comunicación”.En Cuaderno de Lecturas /21 Comunicación y cultura: fundamentos teóricos, Buenos Aires, Facultad de Ciencias Sociales – UBA, 2004.
-Martini, Stella (2003): “La sociedad y sus imaginarios”. En Cuadernos de Lecturas / 20. Comunicación y cultura: fundamentos teóricos, Buenos Aires, Facultad de Ciencias Sociales – UBA, 2003.
-Martini, Stella (2002): “Agendas policiales de los medios en la Argentina: la exclusión como hecho natural”. En Cuaderno de Lecturas /21 Comunicación y cultura: fundamentos teóricos, Buenos Aires, Facultad de Ciencias Sociales – UBA, 2002.
-Riva, Adriana M.: “Crece en la Capital la sensación de inseguridad”, La Nación, 11/06/06, en Tapa y en Sección Información General, pp. 1 y 26.
-Sanjurjo, Luis y Trufó, Manuel (2004): “Ampliación del campo de batalla. La construcción discursiva de la subjetividad ´cartoneros´ en la disputa por el espacio público”. En Cuaderno de Lecturas /21 Comunicación y cultura: fundamentos teóricos, Buenos Aires, Facultad de Ciencias Sociales – UBA, 2004.
-Von Hayek, Frederick (1944): “Planificación y democracia”. En Camino a la servidumbre, Madrid, Alianza, 1978.
-Zaffaroni, Eugenio R.; Alagia, Alejandro y Slokar, Alejandro W. (2005): “Poder punitivo y derecho penal”. En Manual de derecho penal parte general. Buenos Aires, Ediar, 2005.
Publicaciones electrónicas:
-http://www.surc.gov.ar: SURC - Sistema Unificado de Registros Criminales, Ministerio de Justicia, Seguridad y DD. HH.
Artículos o notas publicados en periódicos:
-http://www.26noticias.com.ar/index.php?p=notadetalle&pp=index&idNota=14863
-http://www.clarin.com/diario/2001/06/18/s-03101.htm
-http://www.clarin.com/diario/2006/05/25/policiales/g-05415.htm
-http://www.clarin.com/diario/2006/06/17/um/m-01217300.htm
-http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-28825-2003-12-02.html
-http://www.servicios.clarin.com/notas/jsp/clarin/v8/notas/imprimir.jsp?pagid=1196285
FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES
Materia: Teoría y práctica de la Comunicación II
Cátedra: Stella Martini
Profesora de práctico: Gabriela Costanzo
Comisión: 06
Integrantes del Equipo:
BORRELLI, JUAN PABLO - DNI: 31.433.096
PERCIVAL, DAMIEN GEORGE - DNI:92.719.816
WETZEL, JONATAN - DNI: 31.447.040
Fecha de Entrega: 23 de junio de 2006
Delito, inseguridad y los medios de comunicación en el barrio de la Recoleta
“(...) el delincuente común, el actor habitual en las secciones policiales, es más ‘malo’ y esta resueltamente ubicado en los márgenes de la sociedad. No existe de ninguna manera estereotipos del delincuente por corrupción (...)”
Stella Martini
INTRODUCCIÓN
La toma de decisión para empezar a encarar la problemática del delito surge en el año 1987 tomando como modelo el programa de prevención del delito (PPD) de Barcelona, España. Pero a partir de la crisis Argentina del 2001, el PPD se consolida como problemática en la agenda del CGP.
A partir de allí todo se fue acentuando en el imaginario haciendo visible la fragmentación social, creando nuevos actores y expresiones, como el cartonero, cacerolazo, secuestros express, y demás.
Esta investigación tratará de entender la problemática del delito en el barrio de la Recoleta. Se centralizará en el CGP 2 norte en donde se encuentra una delegación del Programa de Prevención del Delito (PPD) que depende del Ministerio de Seguridad y Justicia del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El señor Cesar González (el cual accedió a una entrevista que se adjunta en el anexo), se encarga de coordinar las charlas que tratan los temas que mas preocupan a los vecinos del barrio. Entre ellos: arrebatos, robos a edificios y automotores, venta de drogas a chicos de colegios de la zona, etc.
Otra de las funciones del PPD es la de ser el nexo entre el vecino y la policía , debido a que muchos de los damnificados no confían en que su reclamo pueda ser escuchado por la institución policial, aunque desde esa dirección se recomienda que igualmente hagan la denuncia. Este plan incluso cuenta con su propio mapa del delito.
“Siempre acá pido que se haga la denuncia, porque sin denuncia no hay delito. Puede existir en nuestro mapa del delito de vecinos de estas asambleas, pero a veces no es tan preciso” , señala el señor González.
A su vez, el Centro de Gestión y Participación, zona 2 norte cuenta con un Consejo Consultivo Honorario del cual se desprenden siete comisiones, entre las que se encuentra la Comisión de Seguridad, que se reúne los lunes a las 20 horas en la calle Beruti 3325. De los miembros de esta comisión se obtuvieron las entrevistas que sirvieron de material para realizar este trabajo.
MARCO TEORICO
Para realizar el siguiente trabajo se usaron distintas teorías. A continuación se detallaran algunas teorías con sus respectivos conceptos.
Se tomará al teórico italiano Antonio Gramsci utilizando sus nociones de sentido común (Gramsci, 1949) (como la percepción que los vecinos de Recoleta tienen con respecto a la situación de inseguridad en el barrio y las prácticas de prevención que esto origina) y cultura hegemónica (Alabarces, 1994: 23) y culturas populares (Alabarces, 1994: 24) (ya que las estigmatizaciones, las denuncias y el sentido común que se manejan muestran la forma de inferir en el pensamiento y decisiones de las personas); de la teoría goffmaniana, los conceptos de estigma (Goffman, 1963: 13) (como se identifica y se construye al “cartonero”, al desocupado sin hogar, etc., y se lo menosprecia por no contar con los atributos socioeconómicos del barrio) y la noción de actor (Goffman, 1963: 1). También se utilizará el texto de Stella Martini “La sociedad y sus imaginarios” (Martini, 2003) tomando la situación de crisis del país a partir del 2001 y de cómo los vecinos representan el lugar en que viven, los conflictos, los actores que intervienen en la interacción cotidiana, etc.; Silvina Manguía sobre las construcciones de las noticias de delitos cometidos por menores de edad, (Manguía, 2004) mostrando como la prensa grafica criminaliza a los menores; de Esther Madriz se tomará la concepción de victima ideal (Madriz, 2001) y como se muestra esto en el barrio de la Recoleta.
Tanto las entrevistas como la teoría utilizada servirán de material para corroborar o refutar la hipótesis de que los vecinos del barrio de Recoleta tienen miedo a ser robados y como éste miedo es reforzado en el imaginario social mediante los medios masivos de comunicación.
LA PROBLEMÁTICA DE LA INSEGURIDAD
En el barrio de la Recoleta.
Citando a Stella Martini, va a decir que “ la crisis activa de modo más fuerte el mecanismo de los imaginarios sociales que remiten a la posibilidad de la plena vigencia de los derechos ciudadanos.”(Martini, 2003: 2)
Cuando se realizaron las entrevistas, muchos vecinos que participan del CGP 2 norte remarcaron su derecho ciudadano de tener una rápida y eficaz respuesta a sus reclamos de inseguridad por ser “contribuyentes no morosos”. Analizando esta afirmación se puede ver que lo que realmente están haciendo es diferenciarse de aquellos que no pagan sus impuestos (cartoneros, okupas, etc) y que por eso “tienen” mas derechos ciudadanos ante la ley.
Muchos vecinos, con esta distinción entre contribuyente y no contribuyente tienden a estigmatizarlos, tildándolos de delincuentes, vagos, y/o potencial peligro para el barrio. Uno de los vecinos entrevistados dijo:
“Yo creo que es una barbaridad la inseguridad en esta zona, ya que siendo una de las zonas con impuestos mas altos de la Capital Federal, tendría que estar simplemente un poco mas segura la situación que en otros lugares. Además, yo personalmente tengo todos los impuestos al día, con lo cual el Estado debe cumplir con lo que debe. Estudios,. buena imagen… a las personas con menos recursos que por ahí pueden ser víctimas de malos tratos, por una cuestión de miedo de la gente hacia ellos, ya que el aspecto es similar al efecto de la delincuencia”.
Según Erving Goffman, para reproducir el sistema, el esquema normativo hegemónico promueve determinados atributos de los grupos sociales, y desaprueba otros, trazando así el camino hacia el sentido común (Gramsci, 1949), camino que idealmente pueden y deben recorrer todos los miembros de una sociedad. Con esta tarea se prueba ciertas identidades en las cuales se deposita todo lo vergonzante, lo que no corresponde al deber ser (en nuestro caso correspondería al individuo que pertenece al barrio y que reúne ciertos requisitos socioeconómicos). Siguiendo a Goffman, “(...) la teoría del estigma es una ideología que pretende explicar la inferioridad del estigmatizado y dar cuenta del peligro que representa esa persona(...) para la clase social”. (Goffman, 1963: 15)
Los individuos del barrio establecen un sentido de pertenencia al calificar al delincuente no como vecino de la zona, sino como exterior al mismo y así construyen un “nosotros” con respecto a un “otro”.
También, algo que se destacó fue la poca participación de jóvenes en las charlas. Esto le crea al CGP 2 norte la necesidad de encarar futuros estudios acerca de la baja participación de estos en las problemáticas del barrio, incluyendo la del delito. Por otro lado, las denuncias de los vecinos se basan en casos individuales antes que en problemáticas colectivas, y esto hace que se contribuya poco a solucionar el problema de la inseguridad y el delito. Citando al liberal Frederick Von Hayek en su libro “Camino de servidumbre” va a decir que “(...) la limitación de nuestras facultades imaginativas solo permite incluir en nuestra escala de valores un sector de las necesidades de la sociedad entera, y que, hablando estrictamente, como solo las mentes individuales pueden existir escalas de valores, no hay sino escalas parciales, escalas que son inevitablemente diferentes y a menudo contradictorias entre si. De esto el individualista concluye que debe dejarse a cada individuo, dentro de limites definidos, seguir sus propios valores y preferencias antes que los de otro cualquiera, que el sistema de fines del individuo debe ser supremo dentro de estas esferas y no estar sujeto al dictado de los demás.”(Von Hayek, 1944: 91)
Otra de las temáticas que llamó la atención, pero esta vez por no presentarse como problemática fue la de los cartoneros, actores que se hicieron protagonistas luego del estallido social del 2001. Como remarcaron Luis Sanjurjo y Manuel Trufó en “Ampliación del campo de batalla. La construcción discursiva de la subjetividad ‘cartoneros’ en la disputa por el espacio publico” (Sanjurjo y Trufó, 2004) analizando el periodo 2002-2004, los cartoneros son vistos como “invasores” del espacio público. Parafraseando a estos autores, van a decir que “A partir de la descripción de sus comportamientos en el espacio público, de la postulación de un cierto tipo de relación con el patrimonio urbano y la utilización de la metáfora de la invasión, se adjudica a los cartoneros una subjetividad extraña, radicalmente ‘otra’. Provenientes de un lugar misterioso (un afuera de la ciudad más o menos difuso) en el cual la relación sujeto-espacio parece darse de otra manera, estos cuerpos no solo están incapacitados para disfrutar del espacio público, sino que impiden a los ‘normales’ realizar los usos del espacio que la norma prescribe, el principal de los cuales parece ser la circulación. En ciertos planteos se reconoce el derecho de los cartoneros a gozar del espacio público, pero este derecho queda en segundo plano, supeditado a su incapacidad para saber usarlo.” (Sanjurjo y Trufó, 2004: 7)
Hoy en día no son vistos como delincuentes en el barrio ya que se fue naturalizando la presencia de ellos en la vía pública. Uno de los entrevistados (coincidiendo con la mayoría de las personas a las que se les consultó al respecto) remarcó que no se los ve como posible peligro; ya que lo único que hacen es tratar de ganarse unos pesos para comer.
“Yo a los cartoneros, en un 98 %, como comúnmente se dice es gente que viene a buscarse el puchero diario. Junta los diarios para ganarse unos pesos. Acá hay gente que viene a robar pero no el cartonero en sí. Esta bien... la gente de esta zona que es de clase alta le da un poco de pudor, pero lo respeta.”
Según esta afirmación, la delincuencia no vendría por parte de los cartoneros sino por gente que se dedica de lleno al delito. Coincidiendo con Sanjurjo y Trufó, los cartoneros lo único que hacen es provocar incomodidad a los vecinos por su presencia, pero no como posible amenaza delictiva. Incluso el coordinador del CGP, el señor González enfatizó que “a veces se ayuda a alguna gente que esta pidiendo, que se estaciona provisionalmente acá. Y se dan cuenta de los que son profesionales, que no son necesitados realmente.”
Por otro lado, los asentamientos pueden ser peligrosos, porque se podrían refugiar los delincuentes, pero sólo mencionan dos situaciones de ocupación: uno es en una casa de la calle Sánchez de Bustamante y Pacheco de Melo. El otro es el viejo sanatorio del Valle.
Ahora bien, ¿quiénes serian entonces los peligrosos y de donde vendrían? Según los vecinos, en general es gente de afuera que sabe de la buena situación económica del barrio. Son gente que vive en villas y asentamientos precarios, u otros barrio pero fuera de Recoleta.
El CGP 2 norte tiene en su pagina web confeccionado un “sendero seguro” con un mapa en donde indica la zona menos insegura del barrio. Este sendero comprendería el área formado por las calles Arenales, Laprida, Paraguay y Ecuador.
Según fuentes oficiales (el Sistema Unificado de Registros Criminales, Ministerio de Justicia, Seguridad y DD. HH.), los delitos que mas se cometieron en el barrio de la Recoleta en los últimos tiempos han sido el hurto en general con un 37,57%, seguido por el de robo en general con un 34,35% y por último el de robo a mano armada en general con un 17,35%. Los índices de delitos por violación, homicidios, secuestros y piratas del asfalto son muy bajos.
Con respecto a esto, uno de los entrevistados dijo lo siguiente: “Los delitos más frecuentes son los arrebatos en la calle, que son delitos que muy poca gente los puede percibir. No sucede así con los delitos con las motos, los coches de alto valor. Lo que si es una problemática es el robo en los semáforos. Trabajan de una forma que es difícil detectarlos.”
Otro de los entrevistados comentó que: “En el barrio, los robos a establecimientos en especial locutorios cibers , porque a altas horas de la noche hay poca gente. Aparte estos establecimientos tienen un gran flujo de dinero diario y por eso la facilidad para atacar a estas personas. También se han dado aquí robo a camiones y repartidores de productos. Hay bandas ya establecidas que conocen las frecuencias de los camiones y por ende cuando dejan un pedido y lo cobran, los asaltan. Otros robos más comunes son los que hacen gente más joven, gente menor de edad, que son el arranchar cosas como el hurto de carteras o bienes que lleva normalmente la gente consigo.”
Estas declaraciones coinciden con la problemática que muchos de los entrevistados dijeron que son las más importantes, pero a pesar de ello, el diario La Nación del día Domingo 11 de Junio del 2006 enfatizó que las denuncias más comunes de los vecinos en el CGP 2 norte son “robos a domicilios y menores que deambulan por la vía pública.” ¿Qué quiere decir el diario cuando menciona a menores que deambulan en la vía pública?
Según Silvina Manguía “las construcciones de las noticias de delitos cometidos por menores de edad publicadas en la prensa gráfica, (...) presentan un mundo altamente caótico, ‘inseguro’ y solo posible para quienes puedan ‘protegerse’ en barrios cerrados o a través de empresas de seguridad las 24 horas” (Manguía, 2004: 7). Es decir, siguiendo a la autora podemos decir que el diario criminaliza la juventud por el solo hecho de ser menor de edad sin constatar que estén o hayan hecho alguna fechoría. Al ser un barrio de gente mayoritariamente adulta y conservadora, se ve de modo despectivo esta circulación por la vía pública.
“Los robos a ancianos se hicieron más visibles a partir del año 2004 en la zona de Recoleta y no se les prestó mucha atención (...). Muchos abuelos son asaltados cuando van a los bancos a cobrar su jubilación o también esta el caso que cuando iban a protestar a Plaza de Mayo porque el banco se había quedado con sus ahorros en el corralito. También cuando van a sacar algún dinero que viene del extranjero. Muchos dicen que los que les roban no lo conocían. Pasa que ahora con el tema de los celulares te marcan muy fácilmente.”, según palabras de uno de los entrevistados. Lo que se destaca de esta cita es que la delincuencia ataca a los sectores más vulnerables de la sociedad, como por ejemplo los abuelos.
Esther Madriz explica bien esta situación al decir que “(...) la idea de la victima ideal es la persona inocente que es robada, asaltada, golpeada o muerta pero a la que no se puede culpar de su desgracia. En nuestra cultura hay varias narraciones que revelan imágenes populares de la victima ideal. Un ejemplo es el de la anciana, que a cargo de su hermana enferma, sale en pleno día para ir al banco a sacar dinero para comprar medicinas y es asaltada por un delincuente (...)” (Madriz, 2001: 107).
A nivel Nacional.
Comparando la problemática de la delincuencia entre el barrio de la Recoleta y a nivel nacional, los índices de delitos muestran que en la Argentina el principal problema es el robo, seguido por el hurto, el hurto de automotor, y en menor proporción robo de automotor, violaciones, homicidios, etc. En Recoleta, solamente se intercambian las posiciones entre el hurto, seguido por robo. Los demás delitos quedan en el mismo orden.
Esto demuestra que la problemática es no solo barrial, sino también a nivel nacional, en donde la inseguridad afecta en mayor o menor medida a todos los argentinos. Los medios de comunicación del interior del país hacen referencia a medios de Capital Federal, retomando las problemáticas de la inseguridad de esta ciudad trasmitiendo la misma sensación de inseguridad, que no siempre se corresponde con lo que sucede en las distintas provincias.
LA DELINCUENCIA, EL ESTADO Y LOS MEDIOS DE COMUNICACION
Pablo Alabarces citando a Antonio Gramsci, va a decir que “(...) la dominación es la imposición del exterior de una determinada relación, imposición que da cuenta con resistencia expíicita y solo puede mantenerse con el aparato represivo.” (Alabarces, 1994: 23).
Para que el régimen funcione, el Estado establece un sistema penal, y lo va a caracterizar como un conjunto de agencias que coinciden en la cuestión criminal. Alguna de estas agencias son exclusivamente penales (policía, servicio penitenciario, tribunales penales, seguridad, etc.), otras son agencias políticas como el ejecutivo y el legislativo que se encargan de establecer la hegemonía (Alabarces, 1994: 23) a través del consenso (Alabarces, 1994: 23); unas que sirven de reproducción ideológica para fortalecerlo (universidades, facultades, academias), y por último el gran aparato de propaganda sin el que no podría subsistir este sistema, o sea, las agencias de comunicación masiva (de prensa, de radio, de televisión, etc.).
Siguiendo con Alabarces, el cual cita a Jesús Martín Barbero va a decir que: “la hegemonía es el proceso de dominación social ya no como imposición desde un exterior y sin sujetos, sino como un proceso en el que una clase hegemoniza en la medida en que representa intereses que también reconocen de alguna manera como suyos las clases subalternas.” (Alabarces, 1994: 23).
El sistema penal es establecido desde la clase hegemónica para crear consenso en la sociedad y así imponer sus sentidos de clase al resto de la población. Pero para esto necesita a los medios de comunicación para que naturalice los sentidos impuestos por la clase dirigente. Es interesante ver que cuando se realizaron las entrevistas, solo uno de los entrevistados remarcó los delitos de guante blanco.
“Otra cosa que quiero resaltar es que no son los únicos que roban la gente que tiene cara sucia. Roba la gente de guante blanco que tiene saco y corbata y que tiene perfume de 200 dólares.”
O sea, se criminaliza a las clases bajas y no se tiene en cuenta a causa de este fenómeno delitos que pasan desapercibidos, como las defraudaciones impositivas, estafas públicas y privadas, malversación de fondos públicos, utilización de las agencias de inteligencia para provecho de clase, etc. Muchos de estos delitos son mostrados por la prensa sin que se haga un seguimiento en el tiempo, incluso otros ni siquiera son mencionados. Pero sí se acentúa de manera diaria y recurrente los robos, arrebatos y asesinatos cometidos en su mayoría por marginados, tanto adultos como menores de edad.
Esto se ve reflejado en el texto de Stella Martini en “Agendas policiales de los medios en la Argentina” (Martín, 2002) cuando señala que “La corrupción ofrecería menos cargas de riesgo que los menores marginalizados. Se verifica consecuentemente otra forma de naturalización del sentido hegemónico: el enemigo es el delincuente común, cuyo tipo más común es el joven, pobre y villero.
El discurso normal plantea la discriminación desde las modalidades con las que se construye a los implicados: nunca un estafador (que puede llegar a ser un asesino como varios hechos criminales lo demuestran) es un ‘malviviente’ ni es ‘brutal’ ni ‘salvaje’, como si lo es un asaltante que toma rehenes en un establecimiento público.” (Martini, 2002: 63)
Otra de las problemáticas que uno de los entrevistados mencionó es como los medios reflejan el accionar policial de manera ineficiente, siendo utilizado como propaganda por los sectores opositores al gobierno de turno.
“Bueno en sí lo que tenemos del Estado más palpable es la policía en cuanto a seguridad; como que la gente ha tomado un poco de desconfianza con esta figura pública; ya que se manifiesta a través de los medios muchos casos de corrupción por parte de esa fuerza, e inclusive no se sabe si pueden estar inmiscuidos en actividades ilegales o no.
Además, dos de los entrevistados remarcaron que a pesar de que el Estado a través de la policía es el encargado de la seguridad, en el barrio se los ve con desconfianza tanto en el accionar como en el proceder de las investigaciones. A continuación se reproducen palabras del Sr. Julián López:
“La policía si bien muestra organización, no muestra efectividad. Se alargan mucho las investigaciones. En esto se ve implicado el aparato judicial, el cual muchas veces no muestra efectividad y los casos quedan al aire. Esto va creando una desconfianza en la sociedad y la gente comienza a desconfiar del sistema y muchas veces hace justicia por sus propias manos. Lo que esta provocando un retroceso en el sistema judicial y de inseguridad por parte de la sociedad.”
Coincidiendo con esta apreciación sobre el accionar policíaco, otro de los entrevistados remarcó lo siguiente cuando se le preguntó sobre las denuncias a altas horas de la noche:
“¿A las 2 de la mañana voy a ir ha hacer la denuncia?. ¿Qué va a hacer la policía a las 2 de la mañana, por un estéreo que robaron a 10 cuadras de ahí (refiriéndose a la comisaría)? Cuando ya lleguen no van a encontrar ni el auto roto.”
En este último ejemplo se puede ver como la policía también clasifica los delitos según la gravedad de los mismos y en el horario en que ocurren, y como el sentido común actúa en las personas para justificar la ausencia del personal policial en determinadas fechorías. Esto le sirve también de excusa de que al no ser su auto el violado, no se preocupa en ir a la comisaría a realizar la denuncia, evitando así la burocracia y el papeleo.
CONCLUSIÓN
Luego de la investigación se corroboró que la hipótesis no pudo ser refutada. Por el contrario, se pudo comprobar que la sensación de inseguridad esta conducida tanto por el miedo que los habitantes del barrio de la Recoleta tienen a ser robados como también por la influencia que los medios de comunicación masiva le imprimen a la misma. Algo que llamo la atención a la hora de preparar las entrevistas fue el tema de los cartoneros y de las casas ocupadas. Estas dos problemáticas no presentan mayores inconvenientes en el barrio, contradiciéndose con lo que se pensó en un primer momento. Por el contrario, si pueden, los vecinos del barrio tratan de ayudar a los cartoneros. Las casas tomadas, por otro lado son pocas, y en las que hay podrían esconderse los delincuentes.
Lo que no se había tenido en cuenta es la referencia a otros delitos que los entrevistados mencionaron y que las fuentes oficiales confirmaron, como por ejemplo: los hurtos y el robo de automotores..
Con respecto a los medios de comunicación masiva y el sistema penal, siendo estos operadores del Estado, se articulan para crear sentido común con respecto a la inseguridad. También se establecen estereotipos de delincuentes, los cuales cuentan con las siguientes características: son menores de edad, de clase baja, ajenos al barrio y son vistos como aquellas personas que vienen a realizar sus fechorías ante los vecinos. Estos, a su vez se establecen como aquellos que pagan sus impuestos (por ser los más altos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires) y por lo mismo deben gozar de seguridad plena.
Por otro lado, no hay una coordinación eficiente por parte de las autoridades con los vecinos del barrio. Esto hace que el problema de la inseguridad quede sin soluciones concretas. En cuanto al los organismos oficiales, el problema es con respecto a las jurisdicción, ya que muchos vecinos confunden el lugar donde deben realizar sus denuncias. En muchos casos, a causa del desprestigio que tiene la policía prefieren hacer sus denuncias en el CGP .
Por último, este trabajo al ser una investigación en etapa inicial, deja muchas aristas por tratar. Una de ellas, y que surgió a partir de la entrevista que se le realizó al coordinador del Programa de Prevención del Delito, el señor González, es como será tratado el problema de la inseguridad a través de la descentralización y desregulación del poder que se plantea en el nuevo proyecto lanzado desde la legislatura y el gobierno de la ciudad de Buenos Aires. Este es el futuro plan de formación de Comunas, dentro del cual el barrio de Recoleta se categorizó como la Comuna 2. Con esto se desarticularán los CGPs, y se trasladará esta responsabilidad a la Comuna.
También se podrían realizar trabajos en conjunto con otros barrios lindantes, para coordinar las políticas de prevención y seguridad con respecto al delito.
Bibliografía:
-Alabarces, Pablo (1994): “Estudio preliminar: Apuntes para la introducción a la lectura de los textos gramscianos”. En Cuaderno de Lecturas /19 Comunicación y cultura: fundamentos teóricos, Buenos Aires, Facultad de Ciencias Sociales – UBA, 1994.
-Boivin, Mauricio F., Rosato, Ana, Arribas, Victoria(1989): Constructores de Otredad: una construcción a la Antropología Social y Cultural, Antropofagia, 2004.
-Gamsci, Antonio(1949): Cuadernos de la cárcel: literatura y vida nacional. México, Juan Pablos Editor, 1976.
-Goffman Erving (1959): “Actuaciones”. En La presentación de la persona en la vida cotidiana. Buenos Aires, Amorrortu, 1994.
-Goffman Erving (1963): “Estigma e identidad social”. En Estigma. La identidad deteriorada. Buenos Aires, Amorrortu, 1998.
-Madriz, Esther (2001) “Victimas inocentes y culpables” En Cuaderno de Lecturas /21 Comunicación y cultura: fundamentos teóricos, Buenos Aires, Facultad de Ciencias Sociales – UBA, 2004.
-Manguía, Silvia (2004): “La crónica policial y el delito de ser menor en los medios de comunicación”.En Cuaderno de Lecturas /21 Comunicación y cultura: fundamentos teóricos, Buenos Aires, Facultad de Ciencias Sociales – UBA, 2004.
-Martini, Stella (2003): “La sociedad y sus imaginarios”. En Cuadernos de Lecturas / 20. Comunicación y cultura: fundamentos teóricos, Buenos Aires, Facultad de Ciencias Sociales – UBA, 2003.
-Martini, Stella (2002): “Agendas policiales de los medios en la Argentina: la exclusión como hecho natural”. En Cuaderno de Lecturas /21 Comunicación y cultura: fundamentos teóricos, Buenos Aires, Facultad de Ciencias Sociales – UBA, 2002.
-Riva, Adriana M.: “Crece en la Capital la sensación de inseguridad”, La Nación, 11/06/06, en Tapa y en Sección Información General, pp. 1 y 26.
-Sanjurjo, Luis y Trufó, Manuel (2004): “Ampliación del campo de batalla. La construcción discursiva de la subjetividad ´cartoneros´ en la disputa por el espacio público”. En Cuaderno de Lecturas /21 Comunicación y cultura: fundamentos teóricos, Buenos Aires, Facultad de Ciencias Sociales – UBA, 2004.
-Von Hayek, Frederick (1944): “Planificación y democracia”. En Camino a la servidumbre, Madrid, Alianza, 1978.
-Zaffaroni, Eugenio R.; Alagia, Alejandro y Slokar, Alejandro W. (2005): “Poder punitivo y derecho penal”. En Manual de derecho penal parte general. Buenos Aires, Ediar, 2005.
Publicaciones electrónicas:
-http://www.surc.gov.ar: SURC - Sistema Unificado de Registros Criminales, Ministerio de Justicia, Seguridad y DD. HH.
Artículos o notas publicados en periódicos:
-http://www.26noticias.com.ar/index.php?p=notadetalle&pp=index&idNota=14863
-http://www.clarin.com/diario/2001/06/18/s-03101.htm
-http://www.clarin.com/diario/2006/05/25/policiales/g-05415.htm
-http://www.clarin.com/diario/2006/06/17/um/m-01217300.htm
-http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-28825-2003-12-02.html
-http://www.servicios.clarin.com/notas/jsp/clarin/v8/notas/imprimir.jsp?pagid=1196285
miércoles, 12 de diciembre de 2007
¿QUÉ PASÓ EN LA UNIVERSIDAD DE RÍO IV?
Universidad de Río IV: un testimonio
Por Caro Savino, Licenciada en Ciencias de la Comunicación (contratada en la
Universidad.
Lo que les relato es parte de lo que sentimos y vivimos quienes estuvimos
ahí. Porque ayer se murió Juan, porque estamos esperando que en cuestión de
horas nos avisen de la muerte del resto de los compañeros heridos que están
internados en Córdoba. Porque la mayoría se van a morir (los médicos dicen
que las quemaduras con hexanos son las peores). Porque pudimos ser nosotros.
El hexano es un hidrocarburo altamente inflamable que dicen que no puede ser
manipulado en lugares cerrados. En la Planta Piloto de la UNRC (que es donde
se llevan a cabo los procesos industriales de una materia prima, en este
caso la extracción de aceites vegetales por solvente) había 20 tachos de
hexano. Sólo explotaron 4. Sino hoy no les cuento ésto yo.
Y ahí comienza la historia.
El miércoles a las 10 de la mañana cada uno estábamos en las tareas
habituales hasta que escuchamos una serie de explosiones (creo que tres) y
ahí empezó el caos. La gente que corría y gritaban "¡Corran que volamos
todos!", "¡explota la Planta Piloto!". Ahí sólo tengo recuerdos como fotos:
yo que vuelvo a mi oficina (estaba en otra), agarro mi cámara de fotos
(instinto puro porque ni lo pensé) y a Andrea, una compañera discapacitada
que trabaja conmigo, y a correr y correr. Y darte vuelta y ver mucho humo
negro y denso. Y los gritos, y las mamás con sus bebes en brazos envueltos
para que no les llegue el humo, y otras mamás y papás corriendo desesperados
hasta el jardín maternal a buscar a sus niños (el jardín que esta a metros
de la planta piloto). La desesperación era correr y sentir que podía
explotar todo debajo de nuestros pies.
Ahí me subo a un auto. Y llegamos a la puerta y ver las ambulancias con los
quemados. Y aparecer en la casa de mis padres con Andrea.
Y no sé. eso fue ese día. Después llorar y agradecer haber zafado. Y volver
a llorar por los heridos. Y un cansancio grande. Y luego viene la bronca.
Y más bronca al saber que ayer murió Juan. Y ahí empezamos a atar pedacitos
de relatos y a reconstruir lo que nos paso. Y más bronca.
Juan Politano era un estudiante de Ingeniería Química de 21 años que estaba
en la Planta Piloto. Aparentemente uno de los tubos de hexano se zafó de una
grúa y al ser tan inflamable cayó y comenzó el fuego y las explosiones en
cadena.
Juan recibió la orden de salir y salió junto a otro compañero. Pero Juan
volvió porque recordó una llave de gas abierta. Y volvió a cerrarla porque
sino volábamos todos. Y Juan encontró la muerte para salvarnos al resto
Su padre cuenta que Juan participaba de una investigación peligrosa de
carácter secreto. "Mi hijo me dijo que hacía dos meses lo habían invitado a
participar de un equipo de investigación que trabajaba en un proyecto
secreto sobre combustibles y la investigación estaba subvencionada por una
empresa extranjera".
Venden la universidad, venden las investigaciones al extranjero, a los
poderosos de acá (porque también dicen que estaba involucrada la empresa
belga llamada DE SMET, una multinacional con presencia en 148 países. Se
encontraron los protocolos de trabajo). TODOS LOS RESPONSABLES DE CONDUCIR
LA UNIVERSIDAD LO NIEGAN. NINGUNO SABE NADA.
Hay otros nueve compañeros heridos de gravedad con más del 30% de quemadura
de la superficie corporal. Es muy probable que la mayoría muera. El hexano
es letal.
Hay otros 10 heridos de menor gravedad. Y estamos el resto. los que
corrimos, los que sentimos que zafamos. Tenemos sensaciones encontradas, la
bronca a flor de piel. Y la pregunta de ¿PORQUÉ? ¿Porqué tan cerca nuestro,
por qué exponernos de esa manera? ¿Porqué no aprendemos decir NO a quienes
exigen que se investigue a costa de lo que sea, a olvidarnos de nuestra
condición humana con tal de investigar, producir, posgraduarse, publicar,
trabajar en pésimas condiciones y correr y competir?
Se supone "la Universidad debe estimular la participación de los miembros de
la comunidad en favor de la vida, la paz, la democracia y los valores de la
libertad".
Y están las autoridades: NINGUNA pidió perdón por lo que pasó, ninguno
presentó la renuncia. Todos dicen no saber. Ni siquiera piden perdón por no
saber. Implícitamente pretenden responsabilizar a los heridos. En la
Universidad nada se compra (ni un puto cartucho de tinta) sin que se hagan
miles de trámites burocráticos. Y ahora dicen no saber que había 20 tachos
de hexano.
Ayer tuvimos una asamblea. Exigimos que se vayan, que se hagan cargo. No
queremos entrar más a la universidad hasta que estemos a salvo. Porque lo
del hexano fue una cosa. Pero ayer saltaron miles de otras situaciones de
casi tanta peligrosidad potencial como lo que pasó. Por ejemplo, para
quienes fueron al encuentro nacional saben que hay un anfiteatro hundido en
el centro de la universidad (mi oficina esta arriba del mismo). Bueno, en
los dos costados del anfiteatro están los laboratorios de Microbiología y
Química con solventes y mecheros en pésimas condiciones, con mangueras
podridas. Cuando se solicita cambiarlos dicen "NO HAY PRESUPUESTO".
Y bueno, chicos, sólo quería contarles en general lo que está pasando porque
algunos me lo preguntan por Messenger o por teléfono y me pareció mejor
compartirlo de una vez y a todos. En mi relato hay muchos "DICEN" porque
está todo muy reciente.
Ahora nos queda la bronca, el juntarnos y el intentar que lo que le pasó a
Juan, a los heridos y a nosotros no sea en vano. Y que todos, cada uno de
nosotros en el ámbito que sea, aprendamos a decir NO si está en riesgo
potencial nuestra vida o la de los compañeros. Uno cree que nunca le va a
pasar. Hasta que pasa.
A las 14 tenemos una asamblea. Y voy con mis compañeros de acá y con cada
uno de Uds., porque como dice el Negro Elias, "nos hacemos falta".
Los quiero. Los amo. Y hoy quería decírselos.
Caro Savino
Fuente: [R-P]
Por Caro Savino, Licenciada en Ciencias de la Comunicación (contratada en la
Universidad.
Lo que les relato es parte de lo que sentimos y vivimos quienes estuvimos
ahí. Porque ayer se murió Juan, porque estamos esperando que en cuestión de
horas nos avisen de la muerte del resto de los compañeros heridos que están
internados en Córdoba. Porque la mayoría se van a morir (los médicos dicen
que las quemaduras con hexanos son las peores). Porque pudimos ser nosotros.
El hexano es un hidrocarburo altamente inflamable que dicen que no puede ser
manipulado en lugares cerrados. En la Planta Piloto de la UNRC (que es donde
se llevan a cabo los procesos industriales de una materia prima, en este
caso la extracción de aceites vegetales por solvente) había 20 tachos de
hexano. Sólo explotaron 4. Sino hoy no les cuento ésto yo.
Y ahí comienza la historia.
El miércoles a las 10 de la mañana cada uno estábamos en las tareas
habituales hasta que escuchamos una serie de explosiones (creo que tres) y
ahí empezó el caos. La gente que corría y gritaban "¡Corran que volamos
todos!", "¡explota la Planta Piloto!". Ahí sólo tengo recuerdos como fotos:
yo que vuelvo a mi oficina (estaba en otra), agarro mi cámara de fotos
(instinto puro porque ni lo pensé) y a Andrea, una compañera discapacitada
que trabaja conmigo, y a correr y correr. Y darte vuelta y ver mucho humo
negro y denso. Y los gritos, y las mamás con sus bebes en brazos envueltos
para que no les llegue el humo, y otras mamás y papás corriendo desesperados
hasta el jardín maternal a buscar a sus niños (el jardín que esta a metros
de la planta piloto). La desesperación era correr y sentir que podía
explotar todo debajo de nuestros pies.
Ahí me subo a un auto. Y llegamos a la puerta y ver las ambulancias con los
quemados. Y aparecer en la casa de mis padres con Andrea.
Y no sé. eso fue ese día. Después llorar y agradecer haber zafado. Y volver
a llorar por los heridos. Y un cansancio grande. Y luego viene la bronca.
Y más bronca al saber que ayer murió Juan. Y ahí empezamos a atar pedacitos
de relatos y a reconstruir lo que nos paso. Y más bronca.
Juan Politano era un estudiante de Ingeniería Química de 21 años que estaba
en la Planta Piloto. Aparentemente uno de los tubos de hexano se zafó de una
grúa y al ser tan inflamable cayó y comenzó el fuego y las explosiones en
cadena.
Juan recibió la orden de salir y salió junto a otro compañero. Pero Juan
volvió porque recordó una llave de gas abierta. Y volvió a cerrarla porque
sino volábamos todos. Y Juan encontró la muerte para salvarnos al resto
Su padre cuenta que Juan participaba de una investigación peligrosa de
carácter secreto. "Mi hijo me dijo que hacía dos meses lo habían invitado a
participar de un equipo de investigación que trabajaba en un proyecto
secreto sobre combustibles y la investigación estaba subvencionada por una
empresa extranjera".
Venden la universidad, venden las investigaciones al extranjero, a los
poderosos de acá (porque también dicen que estaba involucrada la empresa
belga llamada DE SMET, una multinacional con presencia en 148 países. Se
encontraron los protocolos de trabajo). TODOS LOS RESPONSABLES DE CONDUCIR
LA UNIVERSIDAD LO NIEGAN. NINGUNO SABE NADA.
Hay otros nueve compañeros heridos de gravedad con más del 30% de quemadura
de la superficie corporal. Es muy probable que la mayoría muera. El hexano
es letal.
Hay otros 10 heridos de menor gravedad. Y estamos el resto. los que
corrimos, los que sentimos que zafamos. Tenemos sensaciones encontradas, la
bronca a flor de piel. Y la pregunta de ¿PORQUÉ? ¿Porqué tan cerca nuestro,
por qué exponernos de esa manera? ¿Porqué no aprendemos decir NO a quienes
exigen que se investigue a costa de lo que sea, a olvidarnos de nuestra
condición humana con tal de investigar, producir, posgraduarse, publicar,
trabajar en pésimas condiciones y correr y competir?
Se supone "la Universidad debe estimular la participación de los miembros de
la comunidad en favor de la vida, la paz, la democracia y los valores de la
libertad".
Y están las autoridades: NINGUNA pidió perdón por lo que pasó, ninguno
presentó la renuncia. Todos dicen no saber. Ni siquiera piden perdón por no
saber. Implícitamente pretenden responsabilizar a los heridos. En la
Universidad nada se compra (ni un puto cartucho de tinta) sin que se hagan
miles de trámites burocráticos. Y ahora dicen no saber que había 20 tachos
de hexano.
Ayer tuvimos una asamblea. Exigimos que se vayan, que se hagan cargo. No
queremos entrar más a la universidad hasta que estemos a salvo. Porque lo
del hexano fue una cosa. Pero ayer saltaron miles de otras situaciones de
casi tanta peligrosidad potencial como lo que pasó. Por ejemplo, para
quienes fueron al encuentro nacional saben que hay un anfiteatro hundido en
el centro de la universidad (mi oficina esta arriba del mismo). Bueno, en
los dos costados del anfiteatro están los laboratorios de Microbiología y
Química con solventes y mecheros en pésimas condiciones, con mangueras
podridas. Cuando se solicita cambiarlos dicen "NO HAY PRESUPUESTO".
Y bueno, chicos, sólo quería contarles en general lo que está pasando porque
algunos me lo preguntan por Messenger o por teléfono y me pareció mejor
compartirlo de una vez y a todos. En mi relato hay muchos "DICEN" porque
está todo muy reciente.
Ahora nos queda la bronca, el juntarnos y el intentar que lo que le pasó a
Juan, a los heridos y a nosotros no sea en vano. Y que todos, cada uno de
nosotros en el ámbito que sea, aprendamos a decir NO si está en riesgo
potencial nuestra vida o la de los compañeros. Uno cree que nunca le va a
pasar. Hasta que pasa.
A las 14 tenemos una asamblea. Y voy con mis compañeros de acá y con cada
uno de Uds., porque como dice el Negro Elias, "nos hacemos falta".
Los quiero. Los amo. Y hoy quería decírselos.
Caro Savino
Fuente: [R-P]
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